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Buela: “Se da poca formación sobre alteraciones del sueño pese a que hay 60 trastornos asociados a ellas”

jueves 02 de diciembre de 2010 - 14:23 GMT+0000

El catedrático de Psicología de la Universidad de Granada Gualberto Buela cree que en España los estudiantes de Psicología reciben pocas horas de formación sobre las alteraciones del sueño, a pesar de que se pueden contar más de sesenta trastornos psicológicos asociados a ellas, entre los que se cuentan la depresión, la ansiedad o los trastornos alimentarios. “Una de cada cuatro personas sufre algún problema de sueño, y la proporción aumenta al 75% en población clínica. Por tanto, no es de recibo decir que el asunto no interesa”, afirmó.

El investigador participó hoy, jueves 2 de diciembre, en el congreso sobre avances en los tratamientos de ansiedad y depresión que acoge el Aula Magna del Campus de Guajara de la Universidad de La Laguna hasta mañana. Su ponencia se centró en analizar las alteraciones del sueño asociadas a la depresión, una relación que suscita debate entre la comunidad psicológica sobre si las primeras son causa de la segunda, o viceversa.

Este debate se produce, en gran medida, porque numerosos síntomas asociados a la depresión mayor están también presentes en los trastornos de sueño: estado de ánimo decaído, disminución de interés en la capacidad para el placer, pérdida de peso y apetito, insomnio, agitación o lentitud psicomotora, fatiga y merma de energía, y menor capacidad de concentración y pensamiento. La excepción es el pensamiento recurrente en la muerte, que es un síntoma exclusivo de la depresión.

El ponente recordó a la audiencia cuáles son las diferentes fases del sueño, y detalló cómo se distribuyen en un sujeto sano normal de entre 16 y 60 años. A continuación, comparó esa gráfica de distribución con la de un paciente con depresión, para demostrar que en éstos las fases del sueño se desarrollan de manera diferente.

En este punto, Buela explicó que el hecho de disfrutar de un sueño reparador no tiene que ver tanto con el número de horas que se le dedique, como a que sus diferentes etapas se distribuyan siempre de la misma manera lógica y organizada. Por ello, las personas con trastornos de sueño o con depresión lo que muestran es una mala distribución de esas fases.

Existen cuatro fases de sueño de diferente intensidad que preceden a la denominada fase REM, también conocida como fase de sueño paradójico porque en ella, al mismo tiempo que se da la mayor relajación física, se produce la mayor actividad cerebral. Una persona sana alterna periodos de sueño REM cada vez más prolongados con periodos en los que se dan las cuatro fases anteriores.

Esta distribución se trastoca en pacientes con trastornos o depresión. Así, si lo usual es que la primera etapa de sueño paradójico sea de menos de una hora de duración y se produzca a la hora y media de haberse acostado, en alumnos con trastornos puede ser mucho más larga e iniciarse con mayor antelación.

De este modo, el sueño de los pacientes depresivos se caracteriza por ser superficial y menos reparador porque las fases 3 y 4, en las que se recupera la fatiga física, son menores. Además, muestra varias interrupciones y etapas de vigilia, por lo que disminuye su eficacia, y es de tiempo más corto, ya que la persona tarda más en dormir y se despierta antes. Otra característica es que se invierte el orden de las etapas de fase REM, de tal modo que las de mayor duración se producen en el primer tercio de la noche, cuando lo normal es que se den en el último tercio.

El ponente se refirió a la privación de sueño como una medida terapéutica para algunos pacientes con depresión o trastornos de este tipo. Se puede provocar de manera total, parcial o solamente de los periodos REM, fácilmente detectables porque en ellos la persona mueve de manera frenética los ojos. Aunque esta terapia de sueño no es aplicable en todos los casos, tiene la ventaja de ser rápida, no invasiva, fácilmente tolerable y de bajo coste.

Por tanto, Buela concluyó que el insomnio es un factor de riesgo en el desarrollo posterior de una depresión, así como en la aparición de episodios de manía, ansiedad y adicción. También indicó que mantener un ritmo de sueño-vigila estable puede prevenir recaídas en pacientes bipolares que ya han remitido.

Trastornos prevalentes

El presidente del congreso y profesor de la Universidad de La Laguna, Juan Manuel Bethencourt, señaló ayer 1 de diciembre en el acto de inauguración que los trastornos de ansiedad y depresión son los de mayor prevalencia y, de hecho, ocupan buena parte del quehacer profesional de psicólogos clínicos y psiquiatras. “Los congresos son por tanto el lugar más idóneo para presentar los nuevos avances en el tratamiento de estos trastornos”. Bethencourt defendió que la investigación y la formación de calidad son rentables, en el sentido de que genera riqueza y bienestar social, por lo que consideró que el congreso podría también ayudar en esta línea.

Por su parte, el decano de la facultad anfitriona, Pedro Avero, señaló que es necesario disponer de una perspectiva multimodal para afrontar estos fenómenos. “Sólo un abordaje integral ofrece soluciones reales”, dijo. El presidente del Colegio Oficial de Psicólogos de Santa Cruz de Tenerife, Lorenzo Gil, añadió que el congreso permitirá actualizar conocimientos sobre estos trastornos, “en una época de cambios continuos que requiere un nuevo abordaje”, al tiempo que apostó por que la psicología sea una profesión sanitaria.

La directora general de Atención a las Drogodependencias, Pilar Díaz, apuntó que estamos inmersos en una sociedad de incertidumbres, donde la construcción de la identidad se complica por muchos factores y múltiples desafíos. La responsable política también indicó que existen diferencias de género en muchos aspectos relacionados con la salud mental. “No puede existir una mejor promoción de la salud si no hay coordinación de los agentes sanitarios y si no se produce una mejora de la realidad social”.

Por su parte, el rector de la Universidad de La Laguna, Eduardo Doménech, señaló que el congreso es una muestra más del dinamismo de los profesores de la Facultad de Psicología que, según la última edición del ranking ISI de centros de educación superior españoles por campos científico, ocupa el séptimo puesto nacional, entre un total de 42, y el quinto en el impacto cualitativo de sus investigaciones.

“A nadie se le escapa que la depresión o la ansiedad forman parte de nuestro día a día. Trastornos de esta índole conviven con nosotros en todo tipo de sociedades desarrolladas, por lo que resulta de la máxima prioridad conocer los últimos avances en su investigación y tratamiento, además de ofrecer respuestas eficaces y coordinadas entre los distintos agentes sanitarios”, concluyó.


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