El catedrático de Economía de la Empresa en la Universidad Autónoma de Madrid, Emilio Ontiveros, abrió ayer martes 13 de diciembre el Foro Universidad y Sociedad titulado “Emprender tras la crisis económica. Necesidades, retos y oportunidades”, organizado por el profesor Francisco García y auspiciado por la Cátedra Bancaja de Jóvenes Emprendedores y por el propio Vicerrectorado de Relaciones Universidad y Sociedad. En su intervención, el también presidente de Analistas Financieros Internacionales, revisó las singularidades que definen a esta crisis económica, al tiempo que alabó los esfuerzos de la Universidad de La Laguna por fomentar el carácter emprendedor entre sus estudiantes.
“En estos momentos estamos sufriendo los rigores más severos de la crisis económica más dura desde hace medio siglo”, indicó el ponente al comienzo de su conferencia, para pasar luego a lanzar un mensaje de esperanza ya que, en su opinión, tras un proceso de destrucción, emergen oportunidades asociadas a la creación de empresas.
De hecho, en épocas de crisis o de discontinuidad han nacido multitud de empresas hoy brillantes, indicó el economista. “Por tanto, tratar de vincular esta crisis con la capacidad de emprender resulta relevante, sobre todo, porque esta situación está dejando una tasa de mortalidad empresarial desconocida hasta ahora”, por lo que enfatizó el papel de la universidad a la hora de inculcar a los alumnos la capacidad para crear su propia empresa.
Para Ontiveros, estamos viviendo un auténtico catálogo de economía y de política económica, “porque esta crisis ha puesto patas arriba buena parte de las terapias económicas” y ha habido que buscar nuevas soluciones, indicó.
El economista tildó este momento de singular, por varios motivos. Es la primera crisis financiera cuyo epicentro no está en la periferia, sino en el propio centro, en la industria financiera de EEUU. “Es allí donde ha fallado el sistema, por una mala gestión de riesgos, una negligente supervisión, malos modelos de evaluación crediticia, y además con una facilísima propagación”. Esta rápida expansión de la crisis justifica medidas de política económica nunca vistas, con bancos poniendo sus tipos de interés a cero en muchas partes del mundo, relató.
Entre las terapias excepcionales que están aplicando los bancos están las inyecciones masivas de liquidez, algo impensable hace algunos años. De hecho, matizó que raro es el país de Europa en el que el contribuyente no ha tenido que dejarle el dinero a los bancos.
También es singular esta crisis por el contagio real: “Nunca habíamos visto todas las economías avanzadas en recesión”. También resulta especial por la particularización de la crisis en Europa, donde ha generado daños de relevancia en su sistema económico. “Europa crece menos que EEUU, con una tasa de paro superior y con más destrucción de empresas que en el país norteamericano”.
También es una crisis en los mercados de deuda pública, con desconfianza incluso en gobiernos de economías avanzadas. De hecho, Ontiveros apuntó que nunca habíamos estado más cerca de que la mayor consecución de la historia de Europa, el euro, saltara por los aires.
Panorama nacional
Con respecto a España, el profesor universitario señaló que en 2007 finalizó una etapa de doce años de crecimiento y que, tras un cuadro de indicadores ciertamente brillante, había ineficiencias, como un déficit crónico de ahorro. Hoy en día España es la economía más ‘bancarizada’, señaló el ponente, ya que los activos y pasivos financieros de empresas, familias y administraciones públicas pasan por los bancos. “No hay otra fuente de financiación que no sea el crédito bancario, y sin éste no hay vida ni natalidad empresarial”.
La complicidad entre mercado de trabajo y sistema bancario ha sido muy estrecha en esta crisis. “Si no se reduce la tasa de paro, la solvencia no se va a restaurar”, vaticinó el ponente, quien añadió que Europa no va a crecer como en el pasado, y España tampoco. “El año que viene vamos a crecer cero, con posibilidades de recesión o crecimiento en negativo”. El economista añadió también que no conoce ninguna economía en el mundo a la que le vaya a ir mejor el año que viene, salvo Japón, pero porque el estado nipón le va a ayudar después de lo sucedido con el tsunami.
“Estoy convencido de que la economía española, aunque tenga un crecimiento menor, será un crecimiento mejor, es decir, más diversificado, que hará aumentar la tasa de natalidad empresarial”, concluyó Ontiveros.

