APRENDIENDO DESDE CASA

La Universidad de La Laguna trasladó el pasado 13 de marzo su actividad docente presencial a la plataforma virtual a causa de la crisis del coronavirus, un hecho sin precedentes que ha puesto al equipo rectoral, al personal docente investigador y al de servicios a trabajar de forma telemática. Ha pasado prácticamente un mes y los esfuerzos van dando sus resultados.

La situación, que inicialmente se planteaba como una medida de contención efectiva a tres semanas vista, ya pasa por asumir que no habrá más clases presenciales en lo que resta de curso académico 2019-2020, si bien hay previsión de que el curso finalice según las fechas establecidas. Esto ha provocado que el Servicio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones esté trabajando a su máxima capacidad para conseguir la total adaptación a los formatos digitales. Asimismo, el cuerpo de profesorado ha tenido que modificar y adecuar la enseñanza a las exigencias de este nuevo sistema. 

El centro docente ofrece un total de 46 grados y 35 másteres presenciales, pertenecientes cada uno de ellos a las cinco ramas del conocimiento. Cada especialidad tiene unas características determinadas que dificultan la adaptación al plano al virtual, a pesar de los esfuerzos, pero se va logrando.

El paso a lo virtual

Debido a esta situación de crisis sanitaria, tanto el profesorado como el alumnado de la Universidad de La Laguna han tenido que adaptarse a una modalidad de enseñanza completamente virtual. Si bien es cierto que la primera semana en la que se trasladó la docencia al marco digital estuvo menos organizada y por tanto pudo provocar en los alumnos una sensación de desorientación. 

Este efecto se fue relajando en las semanas siguientes. En la medida en la que profesores y estudiantes encajaban este nuevo sistema de enseñanza, la dinámica de impartir el contenido a través de la plataforma virtual se instauró para todos.

En ello coincide Gian Bolívar, estudiante de Ingeniería Electrónica de la institución quien afirma que, en su caso, inicialmente los profesores no pautaron lecciones ni trabajos y por tanto los alumnos no podían hacer nada. Comenta que a la semana siguiente comenzaron a retomar la dinámica marcando tareas y cosas que hacer desde casa. 

“Algunos mandaban vídeos de ellos explicando, otros subieron temario en formato PDF con explicaciones, o simplemente insistían en que se leyera el contenido.” A lo que añade: “al principio esto dificultó el seguimiento de las asignaturas, pero poco a poco ha ido mejorando todo. Estas últimas semanas los profesores han ido aportando cada vez más recursos que sirven de ayuda”.

Noemí Ferrera, estudiante de Derecho, considera que la docencia virtual está resultando bastante efectiva en lo que se refiere al control y participación de la evaluación continua. Señala que, a pesar de que ella prefiere el sistema presencial, de esta nueva manera el tiempo se puede distribuir de una forma más productiva.  Entre otras ventajas destaca que el tiempo que normalmente invierte en trasladarse a la facultad puede ahora emplearlo en trabajar en los proyectos y tareas que va pautando el profesorado a través del aula virtual.

Las herramientas

Entre las herramientas más utilizadas para impartir clases se encuentran las aplicaciones de videollamada como Skype o Google Meet, a través de las cuales el profesorado puede impartir las materias desde su casa de la misma manera que en el método presencial, mientras el alumnado escucha desde el otro lado de la pantalla.

La estudiante de Lengua y Literatura Carolina Hernández usa Google Meet y recalca que tiene un aspecto muy positivo, pues las clases quedan grabadas y, por lo tanto, se pueden volver a ver, aspecto que también comparten otros alumnos entrevistados. Esta posibilidad no solo juega en favor de aquellas personas que se les escapa algún dato o apunte importante, sino que también es una ayuda para los que no disponen de una buena conexión a internet para reproducir los vídeos en directo.

Con el fin de dar solución a las dificultades que puedan surgir durante las retransmisiones, algunos profesores están impartiendo docencia a través de chat, según explica Carolina Hernández. “En la asignatura de Recursos y Técnicas para la Investigación y la Enseñanza del Español se está siguiendo esta manera de trabajar y la verdad es que es muy cómoda porque, aunque no nos veamos las caras, nos van dando el temario poco a poco. En este caso sigue habiendo un feedback y además te da más tiempo de coger apuntes”, comenta la alumna.

William Hernández, estudiante de tercero de Matemáticas, pone como ejemplo la asignatura de Probabilidades para explicar cómo se están impartiendo las clases. “El profesor se lo está montando muy bien, tenemos clases teóricas los lunes y los miércoles a través de Google Meet. Las imparte mediante una presentación como si estuviéramos en el aula, en ese momento todos tenemos el micro y la cámara apagada para no interrumpir y si queremos hacer una pregunta activamos el micrófono” explica. El resto de días, el alumno declara que se dedican al trabajo autónomo, que consiste en resolver problemas y ejercicios. También añade que las dudas que surgen en este caso son aclaradas en un foro sobre el tema que se esté impartiendo

La alumna de Periodismo Paula Gutiérrez también ha mostrado su satisfacción con respecto a determinados profesores de su grado, implicados en mantener activa la docencia virtual. Destaca así las materias de Comunicación Audiovisual o Geografía que, considera, están siendo fáciles de trabajar a distancia por la buena organización y predisposición de sus docentes a la hora de impartir las clases.

En cuanto a las tutorías, el profesorado se está organizando a través de correo electrónico o llamadas virtuales. La estudiante de Medicina Silvia Méndez dice que, en líneas generales, la experiencia dentro de este marco es positiva, puesto que, aunque algunas se demoran en ser atendidas, todas terminan siendo respondidas.

Del mismo modo, Gian Bolívar confirma que en su curso existe una buena respuesta por parte de los docentes, quienes suelen ser rápidos para solucionar dudas, ya que normalmente “contestan por la tarde o al día siguiente. Hay profesoras, destaca Bolívar, como la de Química o Empresariales, que están constantemente pendientes para saber si se entienden las lecciones y si la materia está al día: “lo cual se agradece mucho”.

Lo positivo

Esta nueva opción basada en el teletrabajo conlleva la gran ventaja de evitar los desplazamientos. Según Willian Hernández, esto supone un alivio económico para aquellas personas que viven lejos, fuera de la isla o que habitan en los centros de alojamiento de la institución académica, quienes han suspendido sus cuotas mensuales hasta el regreso a la normalidad.

Los alumnos comparten la sensación de que este nuevo método también supone una mayor comodidad para aquellos que viven en Tenerife, pero que tienen que recorrer muchos kilómetros para llegar hasta su facultad.

Respecto a esto, el estudiante de Informática Diego Rodríguez dice que, aunque ahora mismo todos están cansados de estar en casa, la docencia virtual podría beneficiar a las personas que viven en el norte y tienen que invertir varias horas en trasladarse para asistir a clase.

Por otro lado, existe la impresión de que esta situación ha mejorado la capacidad de adaptación por parte de toda la comunidad, algo que no se hubiera producido de no ser por esta crisis. En el caso de que vuelva a pasar algo parecido se va a llevar todo mucho mejor”, comenta Paula Gutiérrez. 

Se puede entender que esta coyuntura ha generado un precedente y queda demostrado que es posible combinar los factores positivos de ambos sistemas de docencia. En palabras de Noemí Ferrera “será gratificante si con ello se gana tiempo, siempre y cuando se mezcle la docencia presencial con la virtual, y no de la manera que entendíamos antes”.

¿Un antes y un después?

Ahora queda plantearse si esta situación va a marcar un antes y un después en la vida académica. Sobre este aspecto, hay visiones muy dispares, a pesar de que sí existe un punto en común en las opiniones de los estudiantes. La mayoría opina que la docencia virtual tendrá un impuso, y que, de forma combinada, mejorará la enseñanza presencial. Incluso, puede llegar a solventar los inconvenientes de movilidad.

Pese a ello, Carolina Hernández cree que después de la crisis del coronavirus las clases van a seguir siendo presenciales y que todo va a seguir como antes. No obstante, piensa que sí va a marcar un cambio en la formación digital del profesorado, ya que una gran parte está aprendiendo ahora a utilizar las plataformas digitales.

A esto se le añade que parte del profesorado de la Universidad de La Laguna está recibiendo formación para mejorar sus habilidades dentro del mundo virtual, un aspecto que Carolina Hernández considera positivo de cara al futuro.

Asimismo, Silvia Méndez y Diego Rodríguez creen que después de esta crisis las herramientas virtuales van a cobrar mucho protagonismo dentro de la docencia y en todos los niveles educativos. 

Sin embargo, no consideran que se vaya a producir una transformación digital del método presencial, pero sí tienen la certeza de que se van a reforzar los recursos que ofrece internet como un complemento, dado que tanto el profesorado como el alumnado están adquiriendo nuevas habilidades dentro de este terreno.

Un nuevo reto

Parte del alumnado ha experimentado ciertas dificultades a la hora de pasar la docencia presencial a la virtual. Es el caso del grado de Pedagogía, donde según la alumna Carmen Montesdeoca aún no se ha producido una evidente transferencia digital de las clases, sobre todo de las partes teóricas. Esto es algo que le produce preocupación, aunque afirma que hay profesores que sí están intentando resolver aspectos relacionados con los proyectos prácticos.

Una cosa que queda clara de todo este episodio es que existen cabos sueltos que hay que atar, o aspectos que hay que pulir para conseguir que la formación de los estudiantes de la Universidad de La Laguna se vea lo menos perjudicada posible.

Para lograrlo se debe trabajar con el objetivo de que la transferencia de conocimientos sea realmente efectiva en todos los campos. Esta situación ha conllevado cambios aparentemente caóticos al principio, dado que nunca se había presentado una situación similar, pero probablemente dará paso a un panorama renovado donde existirá una mayor sinergia entre lo analógico y lo digital.

 

Gabinete de Comunicación

Docencia Virtual #quedatencasa