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Enfermedades en el pueblo canario: una herencia invisible

5 de julio de 2025

 

Todo ser tiene un enemigo. En el caso de los humanos, este ha sido la enfermedad. En la población canaria, la prevalencia de patologías complejas, como la diabetes o la obesidad, es destacable. Como responsables se podría apuntar a los factores ambientales como la exposición de ciertos alimentos a temprana edad o el sedentarismo, aunque conocer con exactitud el porqué de la predominancia de estas enfermedades es una cuestión compleja, ya que nuestra genética también es capaz de aumentar el riesgo a padecerlas. Entonces, si todo villano tiene un cómplice y todo cómplice se esconde tras la sombra, ¿podrían los genes ser traidores ocultos?

Con el paso del tiempo, la genética en las regiones del mundo se ha ido diversificando a causa de distintos motivos como las migraciones o los encuentros entre las distintas poblaciones. Esto ha ofrecido a cada región características propias, sin ser la excepción el archipiélago canario. Un estudio realizado por el Grupo de Investigación de Variación Genética y Enfermedad junto a la Unidad de Investigación del Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria confirma que la particularidad genética se debe a variables como el aislamiento geográfico de las islas, las adaptaciones al entorno o la mezcla histórica de la población aborigen con individuos europeos o africanos subsaharianos. Los canarios modernos disponen en promedio entre un 75% y un 83% de ascendencia genética europea, entre un 17% y un 23% de ascendencia norteafricana y un 2-3% de ascendencia genética subsahariana. Esta distintiva herencia genética es capaz de justificar la prevalencia de ciertas variantes genéticas relacionadas con las patologías predominantes más frecuentes en el territorio insular como lo son la diabetes, la hipertensión, el asma o la obesidad. 

En Canarias destaca la diabetes mellitus tipo 1, una enfermedad que se caracteriza por la subida de los niveles de glucosa en sangre y que es provocada por los defectos en la secreción o acción de la insulina. La diabetes tipo 1 es una enfermedad autoinmune, esto quiere decir que las células de nuestro cuerpo encargadas de la protección destruyen a todas aquellas que producen insulina, una hormona que regula la entrada de glucosa desde la sangre a las células para ser utilizadas como fuente de energía. La prevalencia de esta patología y sus complicaciones son mayores en el archipiélago canario en comparación con el resto de España, registrando una tasa de mortalidad bastante alta. Un estudio publicado por la revista científica ‘BMC Pediatrics’, apunta como posible causa la predisposición genética norteafricana. En este mismo artículo, se menciona que la aparición de la patología se relaciona con la ausencia o baja presencia de unas moléculas protectoras denominadas HLA-DQB1. Asimismo, entre los países con mayor incidencia de la diabetes tipo 1, destacan los situados en el norte de África. En lugares como Túnez, donde se distingue una afección de la enfermedad más elevada, el comercio de personas esclavizadas procedentes del África subsahariana en el pasado, generó un impacto en el genoma de la región. 

Del mismo modo, ocurre algo similar con el asma, una enfermedad  crónica que se caracteriza por la inflamación y la obstrucción reversible de las vías respiratorias. Canarias tiene la tasa de incidencia de asma más alta de España y una de las más elevadas de Europa. Alrededor de 300.00 individuos canarios, un 15% de la población, padece esta enfermedad. Por un lado, Canarias es una región que se ve afectada por la calima a causa de su proximidad al continente africano. Estas partículas de arena en suspensión no suponen un peligro para la calidad del aire, no obstante, son capaces de agravar los síntomas del asma y los cuadros EPOC. Esta patología respiratoria puede empeorar a causa de la interacción con el ambiente aunque también por la herencia genética. Un estudio liderado por la Universidad de La Laguna ha demostrado que una reducción en la proteína que se encarga de codificar el gen SERPINA1 se encuentra estrechamente relacionada con el riesgo de padecer exacerbaciones o ataques asmáticos. Este gen, también conocido como Alfa-1 antitripsina, cumple su principal función en los pulmones donde controla la degradación del tejido pulmonar durante los procesos inflamatorios. Algunos expertos señalan la posibilidad de que el aislamiento histórico haya favorecido al desarrollo de mutaciones causantes del déficit de Alfa-1 antitripsina.  

En otro orden de cosas, un estudio realizado por un equipo de profesionales del Complejo Hospitalario Universitario Insular Materno Infantil de Gran Canaria (CHUIMI) reveló una prevalencia superior de la enfermedad de Wilson (EW) en la isla de Gran Canaria. Esta degeneración hepatolenticular se manifiesta cuando el organismo es incapaz de desechar el cobre, presente en determinados alimentos, provocando su acumulación en órganos como el hígado, el cerebro o los ojos. En los análisis genéticos llevados a cabo durante la investigación, detectaron una mutación prehispánica denominada L708P y cuya responsable es la endogamia entre los aborígenes de la isla, previa a la conquista castellana. Es más, otra investigación señaló que en gran parte de la población canaria que padece esta afección se detecta una alta prevalencia a la mutación L708P y no la mutación europea más común H1069Q.

En definitiva, nuestra composición genética no solo nos permite conocer sobre nuestro pasado sino que también nos permite comprender la razón de nuestro presente, un presente en el que Canarias manifiesta unas tasas de incidencia elevadas en patologías complejas superiores a la media nacional. Es evidente que los factores genéticos guardan una relación con la aparición de patologías, pero no son los únicos que influyen a la hora de padecer alguna. Los factores medioambientales o los hábitos de vida también son cruciales para el desarrollo de estas. 

Autor: Aissata Toure Diallo. I.E.S Marina Cebrián

 


Archivado en: Revista Hipótesis
Etiquetas: Artículo, Hipótesis, Universidad de La Laguna