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En un mundo marcado por el cambio climático y la globalización, las fronteras sanitarias son cada vez más difusas. En los últimos años, hemos sido testigos del auge de los patógenos emergentes: microorganismos (virus, bacterias, hongos o parásitos) que aparecen por primera vez en humanos o cuya capacidad de causar estragos ha aumentado dramáticamente.
Estos nuevos desafíos se deben a una compleja mezcla de factores, desde mutaciones genéticas que hacen más resistentes a las bacterias hasta la alteración de ecosistemas que facilita que un virus salte de un animal a una persona. La rápida dispersión de patógenos como el SARS-CoV-2, el Ébola o el Zika ha demostrado que la vigilancia epidemiológica y la investigación científica son la primera y mejor línea de defensa.
El Instituto Universitario de Enfermedades Tropicales y Salud Pública de Canarias (IUETSPC) de la Universidad de La Laguna, se ha consolidado como un centro clave en la lucha contra estas amenazas. A través de su Laboratorio de Alertas Biológicas, el equipo se enfoca en el diagnóstico molecular de vanguardia para adelantarse a las pandemias y desentrañar los secretos de los invasores microscópicos.
La detección temprana de un patógeno es crucial, y el laboratorio del IUETSPC ha abrazado las técnicas moleculares más avanzadas para lograrlo. Estas técnicas permiten identificar la «huella dactilar» genética de un microorganismo, ya sea un virus o una bacteria, con una precisión y rapidez inalcanzables para los métodos tradicionales. Esta capacidad es fundamental para el diagnóstico de infecciones humanas y la vigilancia ambiental.
El equipo de la ULL aplica estos métodos para estudiar diversos patógenos. Un ejemplo claro es el seguimiento de bacterias multirresistentes, como Klebsiella pneumoniae, que han desarrollado la capacidad de evadir la acción de los antibióticos. También se investigan otros organismos resistentes, como el parásito de la malaria (Plasmodium falciparum), cuyo tratamiento se complica cada día más.
La investigación no se limita a la identificación del patógeno. Una de las líneas más innovadoras se centra en comprender la compleja «conversación» que se produce entre el patógeno invasor y la célula humana o animal que infecta.
En este diálogo, unas moléculas diminutas llamadas microARN (miARN) desempeñan un papel fundamental. Los miARN son pequeños fragmentos genéticos que no codifican proteínas, pero que actúan como maestros reguladores de miles de procesos celulares. Juegan un papel crucial en las infecciones: pueden ayudar al patógeno a evadir la respuesta de nuestro sistema inmune, o bien, ayudar a la célula hospedadora a defenderse e inhibir la replicación viral.
Estudios pioneros de nuestro grupo de investigación han utilizado los miARN como biomarcadores de la enfermedad. Por ejemplo, en pacientes con COVID-19, se ha identificado un miARN (miR-27a-5p) que se encuentra en alta concentración en los casos leves, lo que sugiere un posible efecto protector contra las formas más graves. De forma similar, la reducción de otro miARN (miR-1246) parece estar asociada con una defensa antiviral más eficaz.
Estos descubrimientos son mucho más que conocimiento teórico. Al identificar las moléculas (como los miARN) y las vías metabólicas que el SARS-CoV-2 utiliza para manipular a la célula, el IUETSPC está identificando posibles dianas terapéuticas. Esto abre un camino prometedor para el desarrollo de nuevas estrategias de tratamiento que no se limiten a atacar al virus, sino que refuercen la defensa del propio organismo.
En un contexto global de amenazas biológicas crecientes, la investigación rigurosa en el Diagnóstico Molecular e Investigación de Patógenos Emergentes es esencial no solo para fortalecer la capacidad de respuesta de Canarias, sino para contribuir activamente a la salud y la seguridad internacional.
Autores:
Omar García-Pérez, Candela Sirvent-Blanco, Malena Gajate-Arenas, Angélica Domínguez-de Barros, Elizabeth Córdoba-Lanús y Jacob Lorenzo-Morales
Laboratorio de Alertas Biológicas. Laboratorio de Biomarcadores. Instituto Universitario de Enfermedades Tropicales y Salud Pública de Canarias (IUETSPC), Universidad de La Laguna (ULL).
Archivado en: Revista HipótesisEtiquetas: Artículo, Hipótesis, Universidad de La Laguna