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¡Qué viene el eclipse!

07 de julio de 2026

 

El próximo 12 de agosto miraremos al cielo. Millones de españoles, y otras tantas llegadas de países vecinos, se apretujarán dentro de una franja que cruza la península de oeste a este para no perderse el evento astronómico del siglo. Pero ¿Que se verá ese día? ¿Qué lo convierte en tan relevante como para paralizar el país? Será un eclipse total de Sol.

Los eclipses nos eclipsan

Es normal que nos liemos con esto de los eclipses. Los hay parciales, anulares, totales, híbridos, solares y lunares. Un lío. Todo esto lo simplificamos si los dividimos dependiendo de donde esté la Luna, la gran culpable de este cambalache astronómico. Si la Luna se sitúa entre el Sol y nuestro planeta estamos ante un eclipse solar y si es la Tierra la que se entremete entre el Sol y nuestro astro hablamos de eclipse lunar.

Los eclipses de Luna.

Los eclipses de Luna se producen cuando el astro se mete en el cono de sombra de la Tierra. O sea, tenemos que imaginar el Sol a nuestra espalda y la Luna frente a nosotros sumergidos en nuestra sombra. Son muy fáciles de ver, seguro que has visto alguno pero, ¿alguna vez te has preguntado por qué no desaparece la Luna durante el eclipse? Si se mete en nuestra sombra ¿por qué la seguimos viendo de color rojo?. Pues esto sucede porque tenemos atmósfera. Los rayos de luz del Sol atraviesan nuestra atmósfera y se proyectan en nuestro satélite, inyectando esos colores rojos tan característico de un eclipse lunar. Los eclipses lunares son muy fáciles de ver ya que son visibles en toda la región de la Tierra donde sea de noche en ese momento. Literalmente medio mundo.

Eclipse de Sol

Ahora se complica un poco la cosa. Pero solo un poco. No se si sabías que los eclipses de Sol se producen fruto de una increíble coincidencia, una maravillosa serendipia. El tamaño aparente del Sol y la Luna son los mismos. Si, el Sol es mucho más grande pero está mucho más lejos, y la Luna es mucho más pequeña pero está mucho más cerca de nosotros. Pero sus distancias son tales que, en el cielo, vistos desde la Tierra, su tamaño es el mismo exactamente. Por eso, cuando se produce un eclipse la Luna se acopla perfectamente en la circunferencia del Sol. Gracias a esa suerte, durante el eclipse se puede observar una de las partes más bellas y enigmáticas del Sol: la Corona Solar. Bellas porque se muestra como una cabellera brillante, unos penachos luminosos que rodean a la estrella y enigmáticos porque, a pesar de ser una región alejada de la superficie solar, posee una temperatura superior que regiones inmediatamente más cercanas al Sol. Parece ser que el intrincado campo magnético solar tiene la explicación. 

Pero veamos qué pasa durante un eclipse solar para que no pierdas detalle. Lo primero es que el eclipse es largo, muy largo pero el momento álgido es desesperadamente corto. Unos preliminares extensos y un orgasmo corto ¿les suena?. La Luna comienza a tapar la superficie del Sol lentamente, comiendo poco a poco su disco dorado. Estamos hablando de una hora y media de parcialidad frente a poco menos de 2 minutos de totalidad. Todos estos preparativos, el viaje hasta el lugar para verlo, rezar para que no aparezcan nubes… para un minuto y medio de oscuridad. Pero aun así, vale la pena.

Cuando se produce un eclipse de Sol total, como el que podremos disfrutar el 12 de agosto, nos enfrentamos a nuestros miedos más atávicos. Cuando nuestros antepasados veían algo así salían corriendo, desgracias se cernían en el horizonte, sin embargo, ahora,  afortunadamente, son un atractivo turístico. Por eso, te cuento cómo verlo con seguridad y de qué manera puedes disfrutarlo.

¿Dónde, cuándo y por qué verlo?

La breve noche que se produce durante un eclipse de Sol total es producto del tránsito de la sombra de la Luna sobre la Tierra, la oscura proyección recorre nuestra superficie a toda velocidad, a unos 2.000 kilómetros por hora,  por eso, la oscuridad es efímera. Tienes que estar preparado para ese momento, pero tranquilo, tienes tiempo. 

El momento álgido viene precedido por la parcialidad. El proceso donde la Luna se va “comiendo” la superficie del Sol. Un experimento muy chulo que puedes hacer durante este rato es hacer pasar la luz solar a través de una superficie perforada. Puedes hacer muchos agujeros a un cartón o simplemente usar una espumadera o escurridor de la cocina. Verás que no se proyectan puntos, se proyectan pequeños soles mordidos, es muy sorprendente. Si estás cerca de un árbol, fíjate en su sombra. Si quieres pasar por un erudito del tema, comenta que se llama “proyección estenopeica”. 

Tienes que recordar que durante toda la parcialidad debes usar unas gafas especiales para eclipses. Son unas gafas de cartón con una membras de color plata. Si miras con ellas a otra cosa que no sea el Sol no verás nada, pero si miras el Sol sin ellas, tampoco volverás a ver nada. Estas gafas cuestan unos 2 o 3 €, así que no seas tacaño y, sobre todo, no uses radiografías, vidrios ahumados, gafas de Sol, caretas de soldador u otra cosa que se te pase por la cabeza. 

En Canarias solo se podrá ver como la Luna tapa el 70 % de la superficie lunar. No se hará de noche. Solo podrás verlo con las famosas gafas. Sin embargo, en una gran franja de la península la oscuridad será total. Ciudades que se quedarán a oscuras serán, por ejemplo: Lugo, A Coruña, Oviedo, Santander, Burgos, Paredes de Navas, Palencia o Soria o Zaragoza. 

Y llega el gran momento

Después de esperar durante meses, de situarte en el lugar adecuado, de soportar el calor y los mosquitos, ahora toca disfrutar de la totalidad. Lo primero, no olvides quitarte las gafas especiales para poder ver el espectáculo, pero ojo, solo te puedes librar de ella durante el minuto y pico que dura la noche. Durante ese momento, menor a dos minutos, verás la corona brillante alrededor del Sol, también lucirán las estrellas más brillantes en el cielo e incluso bajará la temperatura. Será un atardecer efímero, pero ojo, tendrás que estar atento para ponerte las gafas cuando la Luna siga su camino y deje ver, de nuevo, su superficie. Después de esto, vítores, abrazos y gritos. 

Durante la totalidad se hará de noche pero no del todo, será como una especie de atardecer a lo bestia donde, además de la corona solar, podrás observar las estrellas e incluso, en lo que sería un bingo universal, una estrella fugaz de las famosas Perseidas. Puedes hacer fotos y vídeos pero solo te recuerdo una cosa: ese instante de totalidad solo dura algo más de un minuto, si quieres inmortalizarlo ten por seguro que te lo perderás. O estás atento a las cámaras o al eclipse. Si no eres profesional de la astronomía, personalmente recomiendo poner una cámara a grabar video del ambiente y dejarla para que así, puedas dedicar toda tu atención al espectáculo que se pone ante tus ojos. Para sentir como desciende la temperatura y se levanta una leve brisa efímera. 

Autor: Juanjo Martín


Archivado en: Revista Hipótesis
Etiquetas:  Artículo, Hipótesis, Universidad de La Lagun

Juanjo Martín
Redactor Hipótesis