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Queratitis por Acanthamoeba, cuando el agua se convierte en una amenaza invisible

12 de enero de 2026

 

Imagine un dolor punzante en el ojo, una sensibilidad extrema a la luz y una visión que se difumina rápidamente. Esta es la realidad de la queratitis por Acanthamoeba (QA), una infección ocular rara, pero potencialmente devastadora, que puede conducir a la ceguera permanente.

La culpable es una ameba de vida libre, un organismo microscópico que habita en el agua dulce de casi cualquier lugar: grifos, piscinas, jacuzzis, incluso el agua embotellada y la solución para lentes de contacto. La incidencia de esta enfermedad ha crecido de la mano con el aumento en el uso de lentes de contacto blandas, especialmente entre jóvenes, convirtiendo un pequeño descuido en una grave amenaza para la visión.

El Instituto Universitario de Enfermedades Tropicales y Salud Pública de Canarias (IUETSPC) de la Universidad de La Laguna, se ha especializado en el estudio de este parásito, aportando conocimiento esencial para comprender cómo esta ameba, que parece inofensiva en su medio natural, se convierte en un depredador ocular.

Acanthamoeba es un enemigo formidable por su capacidad de transformarse. Su ciclo de vida consta de dos fases:

Trofozoíto: Es la forma activa y móvil, la que se alimenta y se reproduce. Es también la forma infecciosa que ataca y destruye la córnea del ojo.

Quiste: Cuando las condiciones ambientales son adversas (falta de alimento, deshidratación o, crucialmente, la presencia de desinfectantes), el trofozoíto se envuelve en una doble capa protectora extremadamente resistente. Este quiste puede sobrevivir durante años en las soluciones de limpieza o en los estuches de las lentes, resistiendo incluso a muchos desinfectantes comunes.

El diagnóstico de la QA es complejo y a menudo se confunde con otras infecciones oculares, lo que retrasa el tratamiento. El retraso es fatal, ya que el tratamiento existente es tóxico, prolongado y, a menudo, ineficaz si la enfermedad está avanzada. La falta de un fármaco específico y totalmente seguro subraya la necesidad de la investigación de vanguardia que se lleva a cabo en la ULL.

El aumento de la queratitis por Acanthamoeba está directamente ligado a la falta de higiene en el manejo de las lentes de contacto. Los principales factores de riesgo identificados por la investigación son:

Higiene deficiente: No lavarse las manos correctamente antes de manipular las lentes.

Exposición al agua: Usar las lentes mientras se ducha, se baña en la piscina o se está en un jacuzzi. Es un error crítico que permite que el parásito acceda al ojo.

Limpieza inadecuada: Reutilizar la solución desinfectante o no reemplazar el estuche de las lentes con la frecuencia necesaria. El estuche puede convertirse en un reservorio o una «guarida» donde las amebas forman biopelículas, protegiéndose de los agentes limpiadores.

La baja prevalencia de la QA no disminuye su impacto. La enfermedad no solo puede llevar a la ceguera, sino que impone un dolor crónico y, a menudo, la necesidad de trasplantes de córnea que pueden fallar. Este coste humano, económico y social subraya el rol del IUETSPC como centro de investigación y de servicio a la sociedad.

Para el equipo de la Universidad de La Laguna, el camino a seguir es claro:

Investigación en fármacos: Se necesita urgentemente desarrollar nuevos medicamentos que sean realmente efectivos y menos tóxicos para el ojo.

Innovación en la desinfección: Investigar nuevas soluciones desinfectantes y materiales para estuches de lentes que prevengan eficazmente la formación de quistes y biopelículas.

Educación y prevención: La profilaxis es la mejor arma. Las instituciones sanitarias deben intensificar las campañas informativas dirigidas a ópticas y usuarios sobre los riesgos y la higiene ocular fundamental.

La queratitis por Acanthamoeba es un claro ejemplo de cómo la ciencia, la medicina y la educación pública deben ir de la mano. La labor de centros como el IUETSPC, regida por el valor supremo de la evidencia y el rigor, no solo ofrece respuestas biomédicas, sino que plantea la necesidad urgente de una mayor visibilidad y financiación para reducir el impacto de esta enfermedad devastadora en la salud de la población.

Autores:

Rubén L. Rodríguez-Expósito, Ines Sifaoui, María Reyes-Batlle, Javier Chao-Pellicer, Carlos J. Bethencourt-Estrella, Patricia Pérez-Pérez, Atteneri López-Arencibia, Marco D. Peña-Prunell, Isabel M. Calero-Docina, José E. Piñero y Jacob Lorenzo-Morales.

Instituto Universitario de Enfermedades Tropicales y Salud Pública de Canarias (IUETSPC), Universidad de La Laguna (ULL) y CIBER de Enfermedades Infecciosas (CIBERINFEC).

 


Archivado en: Revista Hipótesis
Etiquetas:  Artículo, Hipótesis, Universidad de La Laguna