Los resultados de la cuenta de liquidación de 2006 de la Universidad de La Laguna revelan que la institución académica ha pasado de 9 a 6 millones de euros de déficit, lo que supone una reducción con respecto al ejercicio anterior de un 30%. Esta es una de las principales conclusiones extraídas del informe sobre la situación de La Laguna que el rector, ángel M. Gutiérrez Navarro, presentó hoy ante el Consejo Social, a petición de este órgano.
El informe abordó múltiples aspectos de la actividad universitaria: la docencia, la investigación, la extensión cultural o la gestión económica. En este último punto, el rector explicó que la disminución del déficit es una buena noticia para la universidad y que es fruto del esfuerzo en racionalización del gasto que el centro docente lleva aplicando desde hace tiempo.
Relató que el gasto en el capítulo de personal de esta universidad, tanto bruto como por estudiante, es mucho más alto que la media, pero que hay varios factores que lo explican: por un lado, la estructura de la plantilla del personal docente e investigador, bastante consolidada a través de los procesos de promoción y funcionarización, por otro, el plus de residencia, y por otro, el peso de los complementos retributivos autonómicos. «Por consiguiente, si se quisiera reducir los costes en este aspecto, sólo podría lograrse haciendo bajar el número de catedráticos de universidad y profesores titulares de universidad, y ello se conseguiría mediante un plan de jubilaciones anticipadas».
En opinión del rector, eso tendría consecuencias que «es preciso analizar cuidadosamente antes de tomar esa decisión» y añadió que «la solución no está en una regulación de empleo y la eliminación del profesorado contratado, sino en un plan de jubilaciones anticipadas, tal y como destaca el documento del plan estratégico».
Atendiendo al ejercicio de 2004, ángel M. Gutiérrez comentó que llama la atención el escaso gasto corriente y en inversiones. En ambos casos, la Universidad de La Laguna ocupa los últimos puestos de las universidades públicas presenciales. «La consecuencia de lo anterior es que las universidades canarias tienen un gasto total bruto y por estudiante inferior a la media de las universidades españolas», a pesar de que este centro docente se encuentra por encima de la media de estudiantes. «Esta conclusión desmiente la afirmación, tantas veces repetida, de que los centros de educación superior de este archipiélago son los que mejor financiados están de toda España», y como ejemplo dijo que «basta comprobar cómo las universidades de la comunidad de Madrid, por ejemplo, reciben más financiación que las canarias».
Agregó que en esta comunidad autónoma los gastos de personal han ido evolucionando al alza, casi siempre por decisiones ajenas a la propia universidad, y sin embargo las transferencias en gastos corrientes procedentes del Gobierno regional no han crecido en la misma cuantía, lo que se acusó enormemente en los años 2004 y 2005.
«Dada la insuficiencia financiera de la comunidad autónoma, prácticamente el total de gastos corrientes han debido ser sufragados con los recursos propios», detalló el rector, quien también reconoció que la Universidad de La Laguna recibe más financiación que la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC). «Sin embargo, una vez descontados los gastos de personal, la ULPGC obtiene un exceso de financiación del que carece La Laguna, que siempre ha estado por encima de los dos millones de euros y que en 2006 supuso siete millones de euros». Para ángel M. Gutiérrez, estos datos avalan su afirmación de que «La Laguna está más pero peor financiada que la ULPGC». El rector explicó que el menor gasto en personal de esa universidad deriva de unas plantillas de menor tamaño y menos funcionarizada, al tratarse de un profesorado mucho más joven y menos consolidado.

