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La vuelta de CampusÁfrica

lunes 15 de noviembre de 2021 - 14:39 GMT+0000

Dicen que se puede caminar por su largura de arena suave y blanquecina, digna de las mejores postales turísticas, sin encontrar ni la mínima piedrecita que entorpezca el panorama que se abre ante la vista: aguas de azul turquesa y naturaleza casi virgen. Por eso, precisamente, la imagen de esa playa idílica, que podría ser la de cualquiera de las muchas que pueblan Cabo Verde, ha sido escogida para ilustrar el programa de la cuarta edición de CampusÁfrica.

Y no es casual que esa playa esté completamente vacía. “Es el vacío que deja la pandemia y el hecho de que cuando la marea suba la playa desaparecerá sin que se pueda hacer nada”, dice José Gómez Soliño, codirector junto a Basilio Valladares de esta cita internacional que nació hace ocho años con el objetivo de que la Universidad de La Laguna se convirtiera en el epicentro del engranaje de un sistema capaz de impulsar el progreso en los países de África en vías de desarrollo mediante la formación de sus profesionales.

Campus África, una iniciativa de la ULL que gestiona la Fundación Canaria para el Control de las Enfermedades Tropicales, regresa a un escenario diferente tras tener que echar el freno en 2020 debido a la pandemia de Covid-19 que, inexorablemente, ha cambiado el mundo en el que vivimos y evidenciado la vulnerabilidad de la humanidad ante la que ya ha sido considerada la octava pandemia más letal de la historia. “En este regreso, la reflexión era obligatoria, por eso recondujimos la temática inicial  hacia los dos principales problemas a los que se enfrenta hoy día el planeta: el cambio climático y el riesgo de pandemias”, comentan ambos directores.

Basilio Valladares

Bajo el lema Retos climáticos y pandémicos en un contexto de crisis global, la presente edición, que comenzó el pasado 13 de noviembre, se prolongará hasta el próximo 4 de diciembre, desplegando un programa tan interesante y potente como algunas de las personas expertas que se acercarán a la isla de Tenerife para participar en los dos módulos formativos de esta jornada: la transición ecológica y los desafíos biosanitarios. Epidemiólogos de la talla de Margarita del Val Latorre, viróloga e investigadora del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ‒quien pondrá el colofón al encuentro‒ el profesor Santiago Mas-Coma, miembro de la Organización Mundial de la Salud (OMS), o Luis Enjuanes Sánchez, virólogo del Centro Nacional de Biotecnología, son algunas de las destacadas personalidades de la comunidad científica española que abordarán la evolución y situación actual de la pandemia.

Y a la par pero en distintos horarios (el curso retos climáticos se desarrollará en horario de mañana y el de pandemia por la tarde) el módulo Retos pandémicos y salud global no podía sustraerse a la realidad que azota la isla de La Palma, y contará entre sus asistentes con Nemesio Pérez, coordinador de INVOLCÁN, Instituto Volcanológico de Canarias, para analizar todo lo acontecido en torno a la erupción del volcán de Cumbre Vieja. Junto a Pérez, completan el plantel profesionales como Araceli Reymundo Izard, impulsora de la iniciativa Ecoejes, o María Luisa Tejedor Salguero, profesora emérita y exrectora de la ULL.

“No podemos dejar de mencionar que de los 40 ponentes que participarán en esta ocasión, muchos son docentes de la Universidad de La Laguna, quienes, generosamente, contribuyen a exponer sus conocimientos en una puesta en común con licenciados africanos, a los que se unirán otros investigadores procedentes también del continente africano, así como de varios puntos de Europa y América”, comenta Gómez Soliño, exrector de la Universidad de La Laguna.

Los ‘hijos’ del campus

Campus África no nació para ser simplemente un seminario, ni siquiera un congreso. Se concibió para ser una plataforma internacional que tuviese continuidad, de tal manera que las personas de África que vinieran a formarse crearan lazos y un “enganche” con la formación y el conocimiento que las hiciera regresar. Y así ha sido. “De los jóvenes médicos que vienen esta vez, seis habían estado inscritos en programas de doctorado de la ULL e hicieron prácticas de Anatomía en la Facultad de Medicina durante la edición de Campus África de 2014”, dice Basilio Valladares, excatedrático de Parasitología de la ULL e investigador de  prestigiosa trayectoria.

Una de esas personas que recaló hace años en este programa ya es doctora por la ULL y profesora, y otras están a punto de leer sus tesis doctorales. Son los frutos que deja, casi una década después, las primeras ediciones de esta iniciativa que se ha convertido en “el centro del conocimiento para el desarrollo, o al menos una parte de ese desarrollo, en el norte y África Occidental”, comentan ambos.

“Hoy en día se habla mucho de hacer plataformas con África ‒explica Valladares‒ pero en las que solo se visualizan naves para trasladar mercancía, algo puramente comercial. Lo que nosotros pretendemos es que esos países tengan gente profesional capaz de trabajar en pro del desarrollo de sus pueblos, y sabemos que no lo vamos a conseguir nosotros solos, evidentemente, pero este es nuestro granito de arena”.

Un granito de arena que ha atraído a 260 personas desde sus inicios y que, en esta ocasión, ha captado la atención de 50 recién licenciados en distintas disciplinas procedentes de Cabo Verde que asistirán a ambos cursos, al tiempo que se formarán. En el caso de los que cursen el programa de retos pandémicos, lo harán en el Instituto de Enfermedades Tropicales y Salud Pública de Canarias de la Universidad de La Laguna, donde realizarán prácticas en los departamentos que han elegido: laboratorio de análisis de aguas, de bilogía molecular, en alerta sanitaria… No rotan como en otras ocasiones.

Las personas inscritas en el módulo de retos climáticos reservan las tardes para hacer visitas formativas a distintos centros como el ITER, el Instituto Tecnológico y de Energías Renovables, y

José Gómez Soliño

asistirán a las ponencias en horario de mañana. “Se trata, no solo promover las vocaciones científicas de estas personas, sino de desarrollar lazos entre las regiones de la Macaronesia”, añade Gómez Soliño.

Lo que se espera de todas estas personas es que, igual que ha sucedido con los médicos procedentes de Mozambique, Mauritania y Túnez, que visitan de nuevo Tenerife, y los que han venido a hacer másteres, también lo sigan haciendo más profesionales en el futuro. “Esperemos que la gente que viene ahora, en esta edición, también se anime y se enganche para hacer el doctorado en la ULL”.

Hay que tener muy en cuenta que no estamos hablando de tesis doctorales standard, por decirlo de alguna forma. Los doctorandos no trabajan en las investigaciones propias que se llevan a cabo en la Universidad de La Laguna, lo hacen con los medios de la ULL pero centrados en investigaciones que ayuden a solucionar los problemas de sus países, en vías de desarrollo. Algo fundamental para un continente que a día de hoy, y a pesar de los avances, acoge el 33% de población más pobre del mundo.

La realidad del tercer continente

Por eso es fundamental abordar en las investigaciones todos aquellos problemas que lastren aún más su futuro, tanto desde el punto de vista sanitario como medioambiental. Las tesis doctorales que se han desarrollado hasta ahora han abordado asuntos muy diversos, entre ellos, las diarreas en niños y niñas menores de cinco años en Cabo Verde o las enfermedades tumorales e infecciosas, además de otros aspectos que atañen al desarrollo regional o al despegue turístico. En cualquiera de los casos, “los doctorandos son gente brillante que han hecho másteres en La Universidad de Laguna”.

Es evidente que la pandemia ha complicado todavía más la vida en África. Mucho más que en el resto de países, algo en lo que ambos expertos ven el lado positivo, tras tantos años en contacto con la realidad del continente africano: “Para hacer frente a la pandemia, África cuenta con gente preparada, y no solo profesionales africanos, sino con los integrados en organismos internacionales radicados en algunos países, como el Instituto Pasteur, en Senegal”, dice Soliño.

“No podemos decir que no estén siguiendo las recomendaciones de la OMS y las pautas establecidas en otras naciones pero, evidentemente, lo hacen hasta donde pueden hacerlo. Con menos medios que nosotros hacen lo que pueden”, añade Valladares, quien explica que no ha sido nada fácil, precisamente debido a la pandemia de COVID-19, gestionar la salida de las 60 personas que han llegado a la isla para cursar esta edición.

El protocolo de control en este sentido ha sido férreo. Las personas participantes que han sido vacunadas con las vacunas reconocidas por la Unión Europea (UE) no precisan de otros trámites más que su certificado de vacunación, pero las que se han vacunado con otras no autorizadas en Europa deben aportar un PCR o un test de antígenos. A esto hay que añadir que el personal del Instituto de Enfermedades Tropicales y Salud Pública de Canarias realizará las pruebas necesarias si hubiese casos de personas con síntomas compatibles con la Covid.

A pesar de que los países africanos son diferentes y su ritmo no es el mismo, la pandemia no hace distinciones. Se trata de algo que sigue escapándose al ser humano, aún en pleno siglo XXI. “No podemos predecir el futuro respecto a las pandemias. Si echamos la vista atrás y recordamos la de las vacas locas, el VIH, y luego el ébola o el zica, y analizamos la COVID-19, vemos que esta que es distinta porque se transmite por el aire y es un virus que, todavía no se sabe por qué, puede matar a una persona de 29 años y dejar con vida a otra de 100”.

De esta pandemia, que ha causado ya más de cinco millones de muertes en el mundo y afecta ahora mismo a 252,5 millones de personas (casos confirmados con Covid a fecha de 12 de noviembre de 2021), además del futuro que espera a un planeta que comienza a agonizar si no se actúa de lleno y se actúa ya, se hablará largo y tendido en esta cita, que ya tiene continuación en julio 2022, para no perder la senda de los años pares.

Ya lo advirtió de alguna forma Bill Gates, dueño de un imperio que va más allá de Microsoft, a comienzos de 2021, con una frase que ambos han querido que no pasara desapercibida, y que se recoge el programa de este año: “El cambio climático es más difícil de resolver que una pandemia, pero si no lo hacemos, los efectos negativos serán mucho peores”.

Convencidos de que muchas de las personas becadas que asisten a esta cita de Campus África saldrán los gobernantes del tercer continente dentro de 10 años, los codirectores de este encuentro internacional, José Gómez Soliño y Basilio Valladares Hernández, apuntan más alto y claro todavía: “Los políticos tienen que empezar a pensar que son los técnicos en la materia los que deben marcar la pauta en situaciones como estas. Es la voz de los expertos la que hay que seguir”.

Gabinete de Comunicación

 

*Campus África es un programa internacional organizado por la Universidad de La Laguna a  través de la Fundación para el Control de las Enfermedades Tropicales (FUNCCET) que cuenta con el patrocinio del Ayuntamiento de La Laguna, el Cabildo de Tenerife, la Fundación CajaCanarias y Fundación La Caixa, y con el apoyo de Casa África, Binter, la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Tenerife, Cofarte y el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Tenerife.


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