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El botamen francés de las boticas mexicanas de los siglos XVIII y XIX llegan a Campus América

martes 11 de octubre de 2022 - 08:31 GMT+0000

La iniciativa Campus América está dedicada en esta edición a México, con la idea de mostrar los lazos culturales y de investigación que la Universidad de La Laguna mantiene con el país centroamericano. Esta semana se ha inaugurado así en el Edificio Central la exposición ‘El botamen francés en las boticas mexicanas’, una curiosa muestra que refleja cómo era el mundo de la farmacopea en México en los siglos XVIII y XIX, cuando el país ya se había independizado de ser colonia española, se deja de utilizar frascos de cerámica principalmente de Talavera de la Reina y se adopta el estilo parisino en sus boticas, engalanadas con botes cerámicos hechos a medida y decorados a mano.

En las boticas pequeñas el botamen estaba constituido por unos 150 frascos, cantidad que podía aumentar hasta los más de 400 en las de mayor tamaño. Cada boticario elegía el decorado que más le agradaba, de acuerdo con el muestrario que le ofrecían los importadores, según relata Juan Baca Latisnere, un apasionado del coleccionismo que no pudo ver el museo que iba a mostrar todo su legado al fallecer dos meses antes de su inauguración.

Una de sus hijas, Ángeles Baca, y actual cónsul honoraria de México en Santa Cruz de Tenerife, se propuso traer toda esta muestra a Campus América, evento internacional organizado por la Universidad de La Laguna. Se trata por tanto de la primera vez que la colección viene a España y es mostrada públicamente. El montaje expositivo ha correspondido al Vicerrectorado de Cultura y Participación Social, mientras que sus comisarias son Arancha Baños y Yolanda Cordobés, del citado consulado.

Ángeles Baca, heredera de la muestra, junto a la decana de Farmacia y el vicerrector de Cultura y Participación Social de la ULL.

La muestra, que podrá visitarse hasta el 21 de octubre en el Espacio Cultural La Capilla, ubicado en el Edificio Central, dispone de un catálogo explicativo. Para poder elaborar el citado catálogo hubo de montarse previamente en las instalaciones de COFARTE, explicaron las comisarias, para añadir en tono de broma que se ha montado dos veces para ser expuesta una.

Ángeles Baca, una de las herederas de la muestra, recuerda en su niñez cómo su padre coleccionaba porcelanas de todo el mundo, platería, cuadros, libros antiguos y un largo etcétera. Las boticas de aquel entonces tenían sus estantes de madera, y se adornaban de recipientes de cristal con agua de colores, las llamadas bolonchas; en los locales de mayor prestigio se alzaba una suerte de copete estilo barroco, rococó o neoclásico. La muestra de Campus América reproduce una de esas grandes estanterías con todo su botamen dispuesto.

Se desconoce quiénes fueron los primeros importadores de frascos, pues no hay registros anteriores a 1880. Sí se sabe que los primeros frascos de este tipo llegaron a México en 1832, fabricados por H. Vignier –uno de los mayores fabricantes franceses- y decorados por H. Pochet, de una gran belleza y donde se mostraba la predilección por la decoración ‘chinoise’. En el mismo taller trabajaba otro de los grandes decoradores de la época, Gosse, que desarrolló su actividad entre 1939 y 1949. Los frascos con decoración ‘Viejo París’, relata el catálogo, con guirnaldas de oro duraron aproximadamente 20 años en México, de 1840 a 1860.

El texto señala también que al finalizar el siglo XIX y en la primera década del XX en los frascos ya se usa la impresión y en el mejor de los casos el pastiche, que consistía en hacer el contorno del dibujo con líneas muy suaves en impresión y después llenar con color los espacios.


Archivado en: Campus América 2022, Cultura, Destacado, Portada ULL

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