Un trabajo científico reciente de la Universidad de La Laguna estudia la evolución de la desigualdad en salud infantil en 15 países de África Subsahariana, utilizando datos de la Demographic and Health Surveys (DHS) recabados entre 2008 y 2018. La investigación, publicada en la revista The Journal of Development Studies y desarrollada por David Pérez-Mesa, Gustavo A. Marrero y Sara Darias-Curvo, pertenecientes al Centro de Estudios de Desigualdad Social y Gobernanza del centro académico, ofrece por primera vez un análisis de cómo diversos factores familiares, maternos y geográficos contribuyen positiva o negativamente a los cambios en las brechas de salud en los primeros años de vida.
Durante la última década, la desigualdad en salud infantil ha disminuido en promedio en los países analizados. Sin embargo, esta tendencia muestra una fuerte inercia, ya que los niveles actuales están muy relacionados y dependen de los registros previos. Además, factores observables como la riqueza del hogar, la educación materna o la salud de las madres tienen un peso cada vez mayor en la explicación de estas desigualdades.
En este contexto, uno de los resultados más relevantes es que la parte de la desigualdad no explicada por los modelos (factores no observados) ha ayudado a reducirla en la mayoría de los países, mientras que las circunstancias observables tienden a aumentarla. En concreto, los antecedentes y características familiares, y aquellas relacionadas con la demografía de las madres, aparecen como factores determinantes que explican los cambios en la desigualdad en altura infantil (ajustada por edad y género), medida de salud empleada en el estudio.
Los especialistas advierten sobre una posible relación positiva, aunque débil, entre los cambios en la salud infantil promedio y los cambios en la desigualdad en salud infantil. Concretamente, señalan que los factores relacionados con la demografía materna y los antecedentes familiares contribuyen a mejorar la salud infantil promedio, pero, al mismo tiempo, incrementan la desigualdad en salud. Este hallazgo destaca la necesidad de diseñar políticas que no solo eleven los niveles generales de salud infantil, sino que también reduzcan las brechas desde una edad temprana.
En el caso de África Subsahariana, los resultados sugieren que, para reducir las desigualdades en salud infantil, son fundamentales las políticas de salud pública que afecten en mayor medida aquellos con peor salud, de modo que se logre al mismo tiempo mejorar la salud infantil promedio y reducir su desigualdad. Asimismo, se requiere implementar políticas compensatorias que mitiguen la desigualdad de oportunidades desde los primeros años de vida, evitando que estas disparidades repercutan negativamente en los resultados futuros de los individuos en términos de salud, educación y situación económica.
Aunque los hallazgos aportan una perspectiva comparativa para todos los países analizados, el equipo investigador subraya la importancia de realizar estudios específicos para cada país que permitan entender con más precisión qué factores concretos explican los cambios en la desigualdad en salud infantil en cada contexto.

