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Revilla apela en Adeje a la vocación y la honradez como las guías de su carrera política

viernes 10 de julio de 2026 - 11:28 GMT+0000

El expresidente de Cantabria Miguel Ángel Revilla protagonizó la noche de ayer, jueves 9 de julio, una de las actividades paralelas de la Universidad de Verano de Adeje más multitudinarias, pues congregó unas trescientas personas en el auditorio de la localidad sureña. Durante las dos horas de duración de su intervención, dictó una conferencia en la que desgranó los principios que han regido su acción política: las raíces, la vocación, la coherencia y la honradez. Seguidamente, la periodista Pilar Romeu le realizó una breve entrevista, que él respondió con su habitual tono cercano, que suscitó las risas y los aplausos de la audiencia en varias ocasiones.

Revilla comenzó señalando que por donde quiera que va a lo largo de todo el territorio nacional, no para de recibir muestras de cariño, lo cual le resulta insólito al ser él un político. En su opinión, cree que ha sido su fidelidad a esos principios la que ha logrado ese aprecio popular. Sobre las raíces, señaló que siempre tiene presente sus muy humildes orígenes y, de hecho, siempre que ha tenido que tomar una decisión trascendental, va en coche hasta su pueblo natal, Salceda, y medita sentado a los pies de la Cruz de Cabezuela, que es donde ya ha dispuesto que esparzan sus cenizas.

Un momento de la entrevista con Pilar Abreu.

La vocación es otro elemento fundamental en su carrera, y lamentó que en la actualidad en la política abunden personas que carecen de ella y se han introducido en esta actividad simplemente como una manera de vivir y ganar dinero, pero sin una ideología real. “Para mí, la política es un servicio público, es tratar de mejorar la vida de los demás. Y ahora hay personas que ni tienen vocación ni currículum”.

Revilla se pone como ejemplo al recordar que antes de iniciarse en la política, él ya era un profesional de la banca reputado, con chalet ya pagado, buen sueldo y hasta un barco para ir a pescar. Cuando tenía 50 años, llegó el momento crucial en que cambió todo para él, del cual recuerda la fecha exacta: 22 de diciembre de 1975. Ese día, la Cámara de Comercio organizó una mesa redonda para debatir el futuro de España tras la reciente muerte de Franco y a él lo invitaron en calidad de economista. En su intervención, dijo algo que le venía preocupando desde hacía mucho tiempo: que Cantabria debía recobrar su nombre, pues por aquel entonces, según la ordenación territorial vigente en la dictadura, aquella zona era la provincia de Santander.

Esa intervención le valió muchas críticas por parte de los poderes fácticos de su región y el mismísimo Emilio Botín llegó a pedirle explicaciones. Pero esa voluntad de que en la nueva España democrática volviera a existir un territorio llamado Cantabria fue lo que le movió a dejarlo todo, fundar el Partido Regionalista de Cantabria y ganar adeptos hasta, eventualmente, lograr su objetivo y llegar a presidir la autonomía que él ayudó a concebir.

La honradez es otro principio que tocó durante su ponencia, y reflexionó que la corrupción es, desgraciadamente, consustancial a los seres humanos. “Hay 88 políticos en la cárcel y eso no es ni el 1% de los que roban”, sentenció. Explicó cómo en muchas ocasiones han tratado de sobornarlo para ganar su voto o su favor y siempre se ha negado, e igualmente ha rechazado regalos muy valiosos.

Recordó, divertido, que en 1991 el lema de su campaña fue “Que gobierne la honradez” y sacó solo dos diputados. “Casi me quedo fuera del parlamento”. Pero sigue fiel a ese principio: “La honradez la debes tener a rajatabla, porque quien roba de lo público, nos roba a todos nosotros. Yo no he robado a nadie, se sabe dónde vivo y se sabe lo que tengo”. Finalmente, reflexionó que la coherencia es el principio más difícil de cumplir. Por ejemplo, en todas las campañas electorales él anuncia de antemano con quién pactará y con quien no, y por ahora lo ha cumplido, “y la gente lo sabe”.

Durante su intervención, Revilla también mostró su conocida habilidad para narrar con socarronería anécdotas de su vida personal e institucional, como su presencia en la boda del entonces príncipe Felipe, sobre la cual habló en una televisión local cántabra de manera muy colorida e indiscreta porque pensó que dicha emisión no tendría recorrido más allá de la autonomía. Al final, llegó hasta el programa nacional “Crónicas marcianas” y casi le acaba costando la dimisión. Tampoco omitió su desencuentro con el rey emérito Juan Carlos I, que lo ha demandado por supuestos ataques a su honor.

La entrevista con Pilar Romeu ahondó en algunos puntos que el ponente ya había tratado en su intervención inicial y también reveló que en navidades publicará el que será el último libro que escriba, “Antes de irme”, en el que dejará una serie de impresiones sobre la situación actual y consejos para las futuras generaciones basados en su experiencia. Además, anunció que el 25 de julio propondrá en su intervención en televisión un decálogo de medidas contra la corrupción que podrían aplicarse al día siguiente, pero es consciente de que “eso no sucederá”. Tuvo tiempo para hablar de los Estados Unidos bajo Trump, al que calificó como a un corrupto que durante su mandato ha multiplicado su fortuna y la de sus allegados utilizando información privilegiada.


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