Aunque el Día del Orgullo LGTBIQ+ ha caído en 2026 en una jornada no lectiva— ayer, domingo 28 de junio–, la Universidad de La Laguna no ha querido que el calendario le impida mostrar su compromiso con esta reivindicación y, por ello, hoy lunes ha convocado un acto en el Paseo Pedro Zerolo del Campus de Guajara, consistente en la lectura de un manifiesto que reivindica que “la
universidad no puede ser neutral: debe ser una institución activa, crítica y comprometida con la justicia social”.
Seguidamente, el podcast El Salpique, conducido por el periodista y ex alumno del centro Eduardo Ramírez, ha grabado en directo un episodio centrado en esta efeméride, que será emitido
próximamente.
El manifiesto ha sido leído por el director de Secretariado de Acceso y Diversidad del Vicerrectorado de Estudiantes, Antonio Adelfo Delgado Núñez. El texto proclama la necesidad de que la universidad reafirme “su apoyo firme e inquebrantable a los derechos de las personas LGTBIQ+” en un momento en el que se están produciendo retrocesos preocupantes en derechos y libertades que se creían consolidados.
Por ello, ha reivindicado una universidad “que garantiza el respeto a todas las identidades y expresiones de género; asegura que los espacios académicos sean seguros, inclusivos y libres de discriminación y promueve un conocimiento basado en el rigor, la responsabilidad y el compromiso ético”.
Todo ello, bajo el mandato de que todas las “prácticas académicas, institucionales y sociales respondan siempre a estándares de calidad, coherencia y ética”. Un compromiso que debe abarcar también la investigación, garantizando el respeto a los principios éticos y la protección de “la dignidad, la privacidad y los derechos de todas las personas, especialmente de aquellas que forman parte de colectivos históricamente vulnerados”, porque “construir una universidad diversa también implica construir una universidad responsable”.
Por ello, el manifiesto concluye abogando por una Universidad de La Laguna: “visible, viva, valiente y orgullosamente diversa, pero también crítica, rigurosa y comprometida con su tiempo”. Una institución “que no solo acoge, sino que transforma; que no solo enseña, sino que cuestiona; que no solo investiga, sino que mejora la vida de las personas”.
La vicerrectora de Estudiantes, Rosario Hernández Borges, fue la encargada de abrir el acto institucionalmente, reincidiendo en la idea de que el centro docente e investigador debe ser un espacio seguro para que todas las personas puedan expresarse sin ocultarse, con orgullo de ser quienes son, con voz y visibilidad. “Esta universidad siempre será un refugio contra el odio y un motor de transformación social”.
Podcast El Salpique
Eduardo Ramírez presenta desde hace cuatro temporadas el podcast El Salpique, producido por Radiotelevisión Mogán, emisora municipal grancanaria en la que trabaja este periodista graduado en Periodismo por la Universidad de La Lagua. “Estudiar aquí ha sido la experiencia más importante de mi vida, porque me pilló en esa etapa de crecimiento, la primera vez que salía de casa, en plena maduración. Tengo un buen recuerdo de la universidad porque, más allá del nivel académico, fue donde conseguí abrirme como persona”.
Su podcast semanal, que compagina con otras responsabilidades en la emisora, abarca una amplia variedad de temáticas sociales, culturales y de entretenimiento, pero siempre ha cuidado los contenidos relacionados con el mundo LGTBIQ+. “Más allá de que yo forme parte del colectivo, siempre he tenido esa conciencia social y esa necesidad de ser altavoz de esos testimonios de diferentes ámbitos, desde drag queens, identidad de género, sexual… cualquier tipo de diversidad en ese sentido”.
En el programa de hoy ha contado con tres personas invitadas: Kika Fumero, coeducadora y asesora en políticas públicas en igualdad, violencia de género y derechos humanos que también ha sido directora del Instituto Canario de Igualdad; Yelko Fernández, de la Asociación LiberTRANS, con quien se habló tanto de su trayectoria personal como de su labor en la entidad; y Ayose Esver, historiador integrante del grupo de investigación “Arte,
Moda e Identidad” de la Universidad de La Laguna especializado en masculinidad, con quien habló del daño que están haciendo las redes sociales a las relaciones interpersonales, incluso dentro del ambiente homosexual.
Sobre ello, Eduardo Ramírez detalla que la masculinidad y el patriarcado incentivan discriminaciones en el colectivo. “Las apps de relaciones como Grindr o Badoo han creado un mundo superficial que te permite poner etiquetas para ‘ir a tiro hecho’. Hay perfiles que exigen no ser contactados por gordos, por afeminados, por negros, etc.”, detalla. “Aparece así un doble rechazo, también dentro del colectivo. Porque hoy en día el privilegiado es el gay blanco que va al gimnasio y es atractivo; el que es no normativo, todo el mundo lo discrimina. Entonces, hablamos de esa superficialidad, pero también del machismo que existe dentro del propio colectivo”.



