La Universidad de La Laguna, a través de su Fundación General, ha suscrito un nuevo contrato de servicios de consultoría con la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI), en el marco del Programa de Mejoramiento de la Eficiencia, Calidad e Inclusión del Sector Educativo (MECSE) del Ministerio de Educación de la República de Panamá, financiado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
El contrato tiene como objetivo la estandarización y validación de herramientas de evaluación formativa en las áreas de lectura, escritura y matemáticas en estudiantes de tercer grado de educación primaria del sistema educativo panameño.
Estas evaluaciones ya se están llevando a cabo mediante IPALEM (Indicadores de Progreso de Aprendizaje en Lectura Escritura y Matemáticas), una aplicación digital basada en tabletas que integra procedimientos de evaluación formativa previamente validados y estandarizados en población escolar de Canarias de Educación Infantil y Primaria, a través de distintos proyectos del Plan Nacional de I+D desarrollados durante la última década.
En el marco de este contrato, la herramienta ha sido adaptada al contexto cultural y curricular de Panamá, así como a la modalidad del español del país, lo que permite analizar el progreso del aprendizaje y medir el impacto de las intervenciones pedagógicas implementadas en centros educativos con bajo rendimiento académico, contribuyendo así a la reducción de las brechas educativas.
La coordinación científica y la responsabilidad académica del proyecto recaen en Juan E. Jiménez, catedrático de Psicología Evolutiva y de la Educación de la Universidad de La Laguna, con una amplia trayectoria en investigación aplicada, evaluación educativa y transferencia del conocimiento, tanto en el ámbito nacional como internacional. “Este proyecto permite trasladar a gran escala herramientas de evaluación con base científica, adaptadas al contexto cultural y lingüístico panameño”, señala el experto.
El proyecto se desarrollará durante los años 2025 y 2026 y abarcará aproximadamente 425 centros educativos distribuidos en las distintas regiones de Panamá, incluyendo las provincias de Bocas del Toro, Coclé, Colón, Chiriquí, Darién, Herrera, Los Santos, Panamá, Panamá Oeste y Veraguas, así como las comarcas indígenas de Guna Yala, Ngäbe-Buglé y Emberá-Wounaan.
El estudio incluirá tanto escuelas con bajo desempeño académico como un grupo de control representativo del promedio nacional. La evaluación se realizará en dos momentos por curso escolar, lo que permitirá analizar la evolución del alumnado y valorar la efectividad de las medidas educativas aplicadas.
La Universidad de La Laguna aportará su experiencia científica y técnica en el diseño y validación de sistemas de evaluación basados en el currículo, mediante el uso de la plataforma IPALEM, un conjunto de instrumentos desarrollados en el marco del modelo de Respuesta a la Intervención (RtI) y adaptados específicamente al contexto educativo panameño.
Estas herramientas están orientadas tanto al cribado temprano del alumnado en riesgo de dificultades de aprendizaje como al seguimiento del progreso académico. La iniciativa constituye un claro ejemplo de transferencia de conocimiento desde la universidad al sistema educativo, con impacto directo en la toma de decisiones pedagógicas.
Este nuevo contrato da continuidad a una línea de colaboración previa desarrollada por la Universidad de La Laguna en Panamá, vinculada igualmente a programas financiados por el BID, en los que se han llevado a cabo acciones de apoyo técnico, formación de facilitadores, adaptación y validación de herramientas de evaluación y revisión de recursos educativos.
Los resultados obtenidos en estas experiencias previas han contribuido al fortalecimiento de las capacidades del sistema educativo panameño y han sentado las bases técnicas y metodológicas para el proyecto actualmente firmado, reflejando la confianza institucional depositada en la Universidad de La Laguna y en la calidad del trabajo realizado. Este acuerdo, pues, refuerza la proyección internacional de la institución académica canaria y consolida su papel como institución de referencia en investigación aplicada, cooperación educativa y transferencia del conocimiento en el ámbito iberoamericano.

