El ciclo que la Asociación de antiguos Alumnos y Amigos de la Universidad de La Laguna (AAAA) ha creado para presentar las principales energías renovables y alternativas llegó ayer, jueves 5 de junio, a su última conferencia, dedicada a las fuentes hidráulicas y marinas, impartida por el profesor de Ingeniería Química de la ULL Francisco Jarabo Friedrich. El ciclo finaliza formalmente hoy, viernes 6 de junio, con una mesa redonda.
El ponente comenzó definiendo el concepto de energía hidráulica y desarrollando su evolución histórica, dentro de la que resalta la importancia de la invención de la rueda hidráulica y ya, en el siglo XIX, de la turbina hidráulica. La posibilidad de instalar un sistema hidráulico de aprovechamiento energético implica la búsqueda previa de emplazamientos, planteando la necesidad de diques y tubos.
A continuación se centró en los sistemas captadores de energía hidráulica, entre los cuales se diferencian claramente las ruedas (giro lento), cuyos representantes más utilizados son las de tipo Pelton o Michell, y las turbinas (giro rápido), dentro de las que destacan los modelos Francis y Kaplan.
Respecto a la utilización de la energía hidráulica, hizo mención a las pequeñas instalaciones o microcentrales hidroeléctricas, destacando la importancia que pueden tener en este ámbito las bombas centrífugas funcionando en marcha invertida. El estudio de las grandes instalaciones se hace bajo el punto de vista de las centrales hidráulicas reversibles, comentando el concepto de reversibilidad y justificando la importancia económica de este sistema.
Dentro de las fuentes energéticas marinas, Jarabe citó la energía de las mareas, la energía de los gradientes térmicos oceánicos y la energía de las olas. Establecidos sus potenciales teóricos, hizo especial énfasis en que estos recursos no tienen aún una aplicación comercial digna de mención, por lo que su estudio se hará valorando las diferentes opciones en cuanto a investigación y desarrollo.
Para comprender las bases de la energía mareomotriz, definió los parámetros de las mareas y los antecedentes históricos de esta fuente de energía. Luego abordó el potencial energético de las mareas y el funcionamiento de las centrales mareomotrices, tras lo cual se centró en las turbinas especialmente diseñadas para estas centrales y en las adaptadas a las mismas.
Las bases de la energía maremotérmica se establecen en función del rendimiento del ciclo de aprovechamiento de los gradientes térmicos oceánicos, considerando luego el emplazamiento de centrales en las diferentes partes del mundo, especialmente las zonas tropicales.
En cuanto a la energía de las olas, se hizo hincapié en la dificultad de su explotación. Existen ciertos antecedentes del aprovechamiento energético de las olas que conducen a la posibilidad de analizar con cierto detalle los modernos convertidores de olas. Así, se distinguen sistemas activos y pasivos, aunque el análisis de los dispositivos se lleva a cabo en tres grandes grupos. Los totalizadores, situados perpendicularmente a la dirección de la ola (pato Salter); los atenuadores, formados por largas estructuras colocadas paralelamente a la dirección de la ola (convertidor Pelamis); y los absorbedores puntuales, captadores cilíndricos indiferentes a la dirección de propagación de la ola (Power Buoy).

