La sede central de CajaCanarias ha acogido hoy, jueves 18 de marzo, la jornada "La eficiencia energética del sistema eléctrico: retos y oportunidades para la sociedad canaria", organizada por el Consejo Social de la Universidad de La Laguna, en colaboración con Red Eléctrica de España y el Gobierno de Canarias. El evento se ha articulado con el formato de una sucesión de mesas de debate en las que responsables de gestión energética, administraciones públicas e investigadores abordarán las cuestiones más importantes acerca del suministro eléctrico en el Archipiélago.
En el acto de apertura estuvieron presentes el rector de la Universidad de La Laguna, Eduardo Doménech; el presidente del Gobierno de Canarias, Paulino Rivero; el presidente del Consejo Social de la ULL, José Miguel González; y el presidente ejecutivo de Red Eléctrica de España, Luis Atienza.
El rector de la ULL señaló que la energía es uno de los asuntos claves del futuro, por lo que un porcentaje importante de la investigación científica se está enfocando a la búsqueda de medios que optimicen los actuales sistemas de generación, transmisión y gestión de energía, o también a la búsqueda de nuevas fuentes más sostenibles. Argumentó que en las últimas décadas, la Universidad de La Laguna se ha convertido, además de en un centro de docencia e investigación, en un “agente social” relevante, por lo que “como institución pública comprometida con su entorno, no puede permanecer ajena a este debate”.
Paulino Rivero calificó de “oportuna” la celebración de esta jornada, puesto que la energía es un recurso estratégico, y porque recientemente se han producido situaciones “indefendibles en pleno siglo XXI”, refiriéndose a las recientes averías que dejaron sin suministro a la isla de Tenerife. Si bien alguna de ellas fueron producto de situaciones meteorológicas, otras fueron originadas por las malas condiciones de las instalaciones, algo que se leería evitar en el futuro.
Por ello, el presidente del ejecutivo autonómico fue tajante al señalar que se sentará a negociar con las operadoras eléctricas para trabajar conjuntamente en una solución que garantice un suministro eléctrico de calidad. Pero si no se logra el consenso “en un tiempo razonable”, afirmó que el Gobierno actuará de una manera responsable según la legislación vigente.
Rivero recordó que la política canaria en materia de energías tiene su hoja de ruta marcada hasta 2015, gracias a Plan Energético de Canarias (PECAN) aprobado en 2007. Según ese documento, la aportación de las energías renovables al conjunto de suministro para el Archipiélago sería en trono al 30%: “Estas energías tiene la capacidad que tiene; no podemos recurrir a la demagogia de que se puede llegar al 100%, porque los informes técnicos indican que eso es imposible”.
Por ello, si bien reconoció que las islas poseen unas condiciones extraordinarias para desarrollar varias tecnologías de energías alternativas, señaló que se seguirá utilizando un alto porcentaje de las tradicionales. El presidente abogó por introducir en Canarias el gas natural, puesto que es menos contaminante que el fuel oil y, además, es más barato, por lo que supondría un ahorro de 300 millones.
El presidente del Consejo Social reincidió en la importancia de abordar las diferentes problemáticas del suministro eléctrico regional, ya que se trata de un tipo de infraestructura muy invasiva, lo cual es especialmente delicado si se tiene en cuenta que el 42% del territorio canario está protegido. González reflexionó que este problema es muy importante para los canarios, una población muy dependiente de la energía que quizá “ha perdido el sentido del ahorro”.
El presidente de Red Eléctrica de España destacó que el tipo de energía que produce es la fuente del futuro, puesto que el estilo de vida contemporáneo la utiliza mucho y, además, es la que resulta más fácil de integrar con las fuentes alternativas y renovables.
Atienza señaló cuáles eran los retos futuros de su sector: lograr un sistema de transporte más sólido y fiable, para evitar problemas derivados de las condiciones climatológicas; lograr un sistema de almacenamiento más eficaz, poniendo especial atención al avance en el campo de las baterías; mejorar la gestión de la demanda; y apostar por el coche eléctrico, una tecnología que permite entrar en el sector del transporte, hasta ahora patrimonio de los combustibles derivados del petróleo, y que además puede beneficiarse del excedente que se produce en el suministro eléctrico durante las horas de menor consumo, ya que la recarga de estos vehículos se produciría de noche.
