El Claustro de la Universidad de La Laguna aprobó por asentimiento hoy viernes 16 de julio el acuerdo adoptado por la Mesa de la Homologación, constitutita por el rector y de la que forman parte los grupos claustrales, sindicatos y profesores pertenecientes a la asamblea que defiende la homologación de los docentes universitarios con respecto al personal de la comunidad autónoma.
Este acuerdo se basa en solicitar una equiparación salarial lineal, universal y consolidable, lo que supondría la cantidad de 6000 euros para el profesorado a tiempo completo y la parte proporcional a los docentes con dedicación a tiempo parcial.
El documento, suscrito por los grupos claustrales Proyecto, Programa y NUC, además de por los sindicatos CCOO, UGT, FETE-UGT, CSI-CSIF e IC, y por cuatro representantes de la asamblea de profesores por la homologación, solicita además a la Consejería de Educación la prórroga de los actuales complementos retributivos y pide también que se abra un proceso de negociación para resolver la cuestión de la homologación del profesorado universitario.
Sobre este asunto, y antes de asumir la propuesta de la Mesa por la Homologación, se manifestaron distintos grupos claustrales. Blas Parrilla, de PAS en Acción, comentó que, a su juicio, era un error mezclar una reivindicación estrictamente salarial con la institución. Agregó que existen otros foros más idóneos para esta discusión, y que hay unos representantes legales, los sindicatos, para liderar esta cuestión, «gusten o no».
Del mismo tenor fue la intervención de Jesús Hernández, de Liga del Profesorado, quien explicó que su grupo no participó en la citada mesa porque no se trataba del foro adecuado para ello. Añadió que existen unos cauces legalmente constituidos y que, además, la petición de los 6000 euros no está bien fundamentada, puesto que corresponde al equivalente de los cuatro complementos retributivos del anterior protocolo y que en ningún sitio queda dicho que esa sea efectivamente la cantidad necesaria.
El portavoz de Nueva Universidad Canaria (NUC), José María Gobantes, sí defendió con vehemencia el acuerdo por la homologación y el proceso que se ha seguido, si bien precisó que su grupo claustral no ha estado conforme con todas las actuaciones de la asamblea de profesores en los últimos meses. Gobantes achacó a la Consejería de Educación el hecho de que se haya mezclado la reivindicación salarial con las exigencias de calidad en la enseñanza universitaria. «Nosotros hablamos de homologación, y de nada más». Finalmente, dijo que ha habido un «fracaso institucional» sobre este asunto, ya que, en su opinión, si la propia universidad hubiese liderado esta cuestión no habría hecho falta que se creara una asamblea de profesores para llevar adelante la reivindicación.
José Manuel Fraga, portavoz de Programa por una Universidad Canaria, destacó que su grupo asistió a las reuniones de la mesa negociadora para hablar de homologación, pero que la consecución de ésta y su reivindicación ante el gobierno autónomo le corresponde a otros.
Por su parte, Luis Vega, de Proyecto de Universidad, apuntó que en todo este debate hay que ir más allá y ver qué papel juega la universidad para la comunidad autónoma, ya que, según lo visto, parece que la enseñanza universitaria tiene una importancia menor para el gobierno regional que el resto de instancias de la comunidad autónoma. Vega tildó además de «fracaso evidente» la postura del gobierno universitario sobre este asunto.

