La violencia contra las mujeres continúa siendo una realidad global que adopta múltiples manifestaciones y que sigue presente en todos los ámbitos de la sociedad. Para avanzar hacia una sociedad más justa y segura, la Universidad de La Laguna se une este 25 de Noviembre para reafirmar su compromiso con la convivencia, el cuidado y la prevención de toda forma de violencia o discriminación, a través del pacto ‘Comunidad que cuida’, que refuerza las políticas de igualdad y protección de la institución académica.
El acto de firma reunió a Francisco García, rector de la Universidad de La Laguna; Luis Gabriel Cabrera, presidente del Junta de PDI Funcionario; Fernando Rivera, representante del Comité

La directora de la Unidad de Igualdad de Género, en la lectura del manifiesto de la red de universidades.
del PDI Laboral; Inmaculada Rey, representante del PTGAS Funcionario; Candela Morales, representante del PTGAS Laboral; y Carla Hernández, representante del Consejo de Estudiantes de la universidad.
El rector declaró que esta acción no es un gesto simbólico, sino una declaración colectiva: “La voluntad de seguir construyendo una universidad en la que todas las personas puedan desarrollarse en libertad, con respeto y en un entorno seguro”, enfatizó.
Este pacto se basa en principios de igualdad, cuidado y prevención. A través de este compromiso, la institución refuerza la convivencia, garantiza espacios libres de violencia, promueve la formación en igualdad y mantiene canales de apoyo, asegurando la revisión y continuidad de estas medidas en el tiempo. Para ello, una de las acciones es la creación del programa ‘Centros que cuidan ULL’, que busca construir una red de buenas prácticas, inspirar a otras entidades y consolidar el compromiso de la institución académica como entorno universitario seguro, inclusivo y responsable.
Tras la firma de este documento, se rindió homenaje a Beatriz Sanfiel, alumna de Arquitectura Técnica asesinada por su ex pareja en 2006. “Su memoria nos acompaña”, resaltó el rector, Francisco García, en la entrada del Edificio Central y acompañados por la madre de la víctima, y recordó la importancia de seguir avanzando en igualdad, respeto y cuidado. Tanto la progenitora como una de las estudiantes realizaron una ofrenda floral en la placa conmemorativa que lleva el nombre de la estudiante. “Este gesto sencillo también supone un compromiso firme de la institución para seguir construyendo una comunidad segura y que cuide de todas las personas”.
Para cerrar el acto, se procedió a la lectura del manifiesto redactado por la Red de Unidades de Igualdad de Género, y que fue leído por Carmen Marina Barreto, directora de la Unidad de Igualdad de la institución académica. Uno de los elementos destacados en el documento es la importancia de reforzar la educación en igualdad de género, la no discriminación y los derechos humanos, así como de aplicar un enfoque interseccional que tenga en cuenta la diversidad de experiencias y combata todas las formas de violencia y discriminación.
Por otra parte, el manifiesto recalca la labor de las Unidades de Igualdad de la Red, que se consolidan como estructuras fundamentales para la sensibilización, prevención y formación y para garantizar la incorporación transversal de estas políticas en la universidad española. Además, subraya que no puede permitirse que la respuesta institucional ante una vulneración tan grave de los derechos humanos se vea paralizada o mermada por el negacionismo político y recuerda que “frente a la violencia, ni un paso atrás”.
El evento de la lectura del manifiesto fue presentado por el rector, quien señaló que este acto reafirma, de manera pública y compartida, el compromiso de la Universidad de La Laguna con la igualdad, la convivencia y el cuidado mutuo. “Seguiremos construyendo una universidad en la que cada persona pueda desarrollarse en libertad, en seguridad y en dignidad”.


