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Una tesis doctoral de la ULL indaga en las claves del bienestar y el éxito educativo en la ESO

jueves 29 de enero de 2026 - 10:32 GMT+0000

En un momento crítico para el sistema educativo español, marcado por la búsqueda de estrategias efectivas contra el desinterés y el abandono escolar durante la adolescencia, la investigadora Letecia Marrero Déniz ha presentado recientemente en la Universidad de La Laguna su tesis doctoral titulada: “El clima de aprendizaje como motor de bienestar en el alumnado de la ESO: su relación con variables personales y contextuales”. Este trabajo, que ha obtenido mención internacional, ofrece una base científica sólida para transformar las aulas en entornos de alta motivación y seguridad emocional.

La tesis,  dirigida por las profesoras de la Universidad de La Laguna Zuleica Ruiz Alfonso y Lidia Esther Santana Vega, no solo se limita a la teoría, sino que se sustenta en un exhaustivo análisis de las percepciones de 929 estudiantes de secundaria procedentes de ocho centros educativos de Gran Canaria y Lanzarote, centrando el foco en materias clave como música, lengua castellana e inglés.

Uno de los pilares fundamentales del trabajo de Marrero Déniz es la demostración de que el clima de aula es una variable maleable, rompiendo con la idea de que la atmósfera de un centro es un rasgo estático o inamovible. Basándose en la Teoría de la Autodeterminación, la investigadora sostiene que el entorno de aprendizaje puede moldearse intencionalmente mediante estrategias pedagógicas que satisfagan las tres necesidades psicológicas básicas del adolescente: la autonomía, la competencia y las relaciones sociales.

La narrativa de la investigación, estructurada en tres estudios empíricos interconectados, revela cómo estas variables influyen de manera directa en el desarrollo académico y personal. En una primera fase, se descubrió que el disfrute académico no es un mero efecto secundario, sino un mecanismo emocional mediador fundamental; cuando un alumno percibe apoyo y seguridad, su disfrute aumenta, lo que predice una mayor valoración de las tareas y, lo que es más relevante, un interés real por seguir formándose en el futuro.

La doctora, en el centro de la imagen, acompañada por sus directoras de tesis, Lidia Santana (i) y Zuleica Ruiz (d).

Posteriormente, la investigación demostró que los climas de apoyo percibido favorecen no solo la motivación, sino también la pasión armoniosa y la creatividad, elementos esenciales para que el alumnado florezca durante la compleja etapa de la adolescencia. Finalmente, el trabajo validó la eficacia de la intervención TEAL (Technology-Enhanced Active Learning), la cual probó que es posible mejorar la conexión social de los grupos y prevenir el acoso escolar de forma intencional cuando el docente prioriza el clima emocional sobre la mera transmisión de contenidos.

Marrero Déniz aporta a esta tesis la visión de quien conoce la realidad de las aulas de primera mano, tras 12 años de experiencia como docente de música. Durante su defensa, destacó que el profesorado pasa más de un millar de horas anuales con su alumnado, lo que supone «mil horas de oportunidades para cambiar realmente las cosas en clase». Para la doctora, la música, por ejemplo, actúa como una materia poderosa para trabajar el nivel emocional, permitiendo que el adolescente, que se encuentra en plena construcción de su identidad, se sienta escuchado, comprendido y apoyado.

Las implicaciones de esta investigación para el sistema educativo son profundas y urgentes, según la investigadora. La tesis concluye que los centros educativos deben evolucionar hacia modelos que fomenten la autonomía, ofrezcan opciones de elección al alumnado y establezcan objetivos realistas que cuiden la comunicación emocional.

Asimismo, subraya la necesidad de invertir en programas de formación docente que doten a los profesores de herramientas para crear entornos de confianza, puesto que, en palabras de la investigadora, si el profesorado no confía en el potencial de su alumnado, este difícilmente lo hará por sí mismo. En última instancia, este trabajo posiciona el clima de aprendizaje como el contexto psicológico clave para garantizar que aprender «sienta bien», asegurando así un desarrollo académico y socioemocional saludable.

La lectura de la tesis contó, como miembros del tribunal, con María de los Ángeles Axpe, profesora titular del departamento de Didáctica e Investigación Educativa de la Universidad de La Laguna, Carolina Fernandes, del Instituto de Educação de la Universidad de Lisboa y  Miguel Ángel Santos Guerra, catedrático emérito de la Universidad de Málaga.


Archivado en: Destacado, Didáctica e Investigación Educativa, Escuela de Doctorado y Estudios de Posgrado, Facultad de Educación, Investigación, Portada ULL