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Un estudio advierte sobre bacterias multirresistentes a antibióticos en aguas residuales reutilizadas en agricultura

lunes 16 de marzo de 2026 - 10:17 GMT+0000

Una de las figuras incluidas en el artículo, que muestra un mapa de salidas de riego y plantas de tratamiento de aguas residuales en Canarias.

Un estudio con participación de la Universidad de La Laguna alerta sobre bacterias resistentes a carbapenems, antibióticos de última línea, y otros patógenos emergentes en aguas residuales recicladas para riego agrícola en cuatro de las Islas Canarias en las que se realizó la investigación (Lanzarote, Fuerteventura, Gran Canaria y Tenerife).

A través del enfoque One Health (estrategia integral de interdependencia de la salud humana-animal-ambiental), fueron aisladas 69 bacterias, como Pseudomonas aeruginosa, Acinetobacter y Enterobacteriaceae, de las que resultaron que el 78% eran gram-negativas, de categoría multirresistentes. Es decir, se refiere a la resistencia a sobrevivir frente a, mínimo, tres familias distintas de antibióticos, diseñados para eliminarlos o inhibir su crecimiento.

La muestra recogida demuestra que, aunque los niveles de Escherichia coli cumplieron con los límites regulatorios europeos establecidos, la elevada presencia de otras Enterobacteriaceae y la detección de patógenos oportunistas como Vibrio cholerae, Aeromonas veronii y A. hydrophila evidencian una diversidad microbiana considerable en el agua regenerada utilizada en las Islas Canarias. Estos hallazgos, según los investigadores, ponen de manifiesto el problema de E. coli como único parámetro indicador de seguridad microbiológica, ya que no refleja presencia de patógenos ambientales no fecales.

El artículoA One Health perspective: Occurrence study of carbapenem-resistant bacteria and other emerging pathogens from recycled wastewater used in agriculture”, publicado en la revista Microbiology Research y en el que participa María Martínez-Ruíz, investigadora del Departamento de Obstetricia y Ginecología, Pediatría, Medicina Preventiva y Salud Pública, Toxicología, Medicina Legal y Forense y Parasitología de la Universidad de La Laguna, subraya la necesidad de incorporar parámetros complementarios de monitoreo. Esto supone aplicar medidas adecuadas posteriores al tratamiento, para proteger la salud pública y la sostenibilidad agrícola en islas con escasez hídrica.

El estrés hídrico constituye un desafío crítico para numerosos países, pero en especial regiones aisladas como las islas oceánicas, caso de Canarias. La desertificación, la alta densidad de población (278,77 habitantes/km²), el turismo (17,77 millones de turistas en 2024), la insuficiencia de precipitaciones, las pérdidas de agua en la red o una gestión inadecuada se encuentran entre los factores que contribuyen a una demanda de agua que supera la oferta. Las islas más orientales de Canarias presentan el mayor estrés hídrico, lo que exige el uso de aguas residuales recicladas en la agricultura.

Los resultados de este estudio demuestran que estas aguas residuales para uso agrícola pueden actuar como reservorio y lugar de amplificación de bacterias multirresistentes, particularmente cepas productoras de carbapenemasas. Los depósitos de almacenamiento, mediante la formación de biopelículas, no sólo incrementan la carga bacteriana total, sino que también favorecen la transferencia de genes de resistencia. La alta proporción de aislamientos gram-negativos que presentan la resistencia adquirida mediada por carbapenemasas representa una preocupación significativa para la salud pública en el contexto de la reutilización de aguas residuales.

Las y los investigadores destacan el caso de Gran Canaria, donde el mayor número de depósitos de almacenamiento en la isla está asociado con un marcado deterioro microbiológico y la mayor prevalencia de resistencia a carbapenémicos. Esto sugiere que las condiciones ambientales y las prácticas de gestión pueden facilitar de forma conjunta la diseminación de microorganismos resistentes.

A través de la perspectiva interdependiente One Health, en la que este estudio se basa, la reutilización de aguas residuales en agricultura ofrece beneficios importantes en regiones con escasez hídrica, pero presenta riesgos interconectados cuando las medidas higiénico-sanitarias no son suficientes. Esta investigación recalca la posible transferencia de genes de resistencia antimicrobiana y subraya la posibilidad de contaminación y de entrada en la cadena alimentaria.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera la resistencia bacteriana como una de las principales amenazas globales para la salud debido al alarmante aumento de infecciones causadas por bacterias multirresistentes. Por ello, garantizar una implementación segura y sostenible requiere fortalecer la vigilancia al tratamiento de aguas y mejorar las prácticas de almacenamiento y gestión. Estas medidas integradas, según el equipo de investigación, son esenciales para proteger la integridad ambiental, la seguridad alimentaria y la salud pública y animal.


Archivado en: Destacado, Investigación, Obstetricia y Ginecología, Pediatría, Medicina Preventiva y Salud Pública, Toxicología, Medicina Legal y Forense y Parasitología, Portada ULL

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