Un equipo de investigación multidisciplinar, con participación de Zebensui Morales-Reyes, investigador del Departamento de Biología Animal, Edafología y Geología de la Universidad de La Laguna, ha publicado un estudio sobre cómo las crecientes poblaciones de jabalí (Sus scrofa) son percibidas por la sociedad española.
El trabajo, publicado en la revista Ecosystems and People, es fruto de la colaboración entre el Instituto de Estudios Sociales Avanzados del CSIC de Córdoba, el Instituto de Ciencias Forestales (ICIFOR-INIA-CSIC) de Madrid y la Universidad de Almería. El equipo recurrió al conocimiento de 1.830 agentes forestales y medioambientales distribuidos por toda la España peninsular, cuyas respuestas cubrieron más de 5.000 municipios y el 76% del territorio peninsular.
Una de las aportaciones más novedosas del estudio es haber recurrido a los agentes forestales y medioambientales como informadores clave, en lugar de encuestar directamente a los actores implicados. Estos funcionarios públicos tienen gran conocimiento de la fauna silvestres y mantienen contacto diario con actores presentes en el medio natural como agricultores, ganaderos o cazadores, lo que los convierte en testigos privilegiados de las interacciones entre las especies animales y las personas.
Este trabajo se centró en particular en el jabalí, una especie creciente en la mayoría de los ecosistemas. Los resultados fueron además validados en 20 reuniones presenciales y telemáticas con cerca de 500 agentes y técnicos de toda España, lo que refuerza la solidez y representatividad de la información presentada.
El 79% de los agentes calificó el impacto negativo del jabalí como importante o muy importante. Por el contrario, solo el 18% otorgó esa valoración a las contribuciones positivas del jabalí. Según los participantes en el estudio, el daño a los cultivos encabeza los impactos negativos (81%), y los agricultores son señalados como el colectivo más perjudicado. Significativamente, estos daños se distribuyen de forma homogénea por todas las zonas agrícolas, con independencia del contexto socioeconómico.
Los beneficios identificados, que solo aparecen de forma dispersa en algunos municipios, revierten casi en exclusiva sobre el sector cinegético a través de la caza recreativa. Esta asimetría puede ser una fuente de tensión estructural entre agricultores y cazadores, agravada porque en España los titulares de los cotos son legalmente responsables de los daños causados por las especies cinegéticas.
Una gestión que necesita reorientarse
El estudio sugiere que la caza recreativa, orientada a la captura de trofeos, no es suficiente para frenar el crecimiento poblacional. Los investigadores proponen reorientar la gestión hacia el control de las poblaciones y establecer plataformas intersectoriales formales que faciliten el diálogo entre todos los actores implicados o afectados por la especie, como vía para alcanzar estrategias eficaces y socialmente aceptadas.
Este trabajo se enmarca en el proyecto TED2021-132034B-I00 (MCIN/AEI · NextGenerationEU/PRTR) y contribuye al proyecto 3022S/2023 OA de la Red de Parques Nacionales. La participación de Zebensui Morales-Reyes ha sido posible gracias a un contrato posdoctoral de la Universidad de La Laguna, la Fundación Bancaria «la Caixa» y la Fundación Bancaria CajaCanarias.

