El programa Bridge to Africa, creado entre las dos universidades públicas canarias, continuó sus sesiones hoy en La Laguna abordando el ámbito de la cooperación y de colaboración conjunta, en la idea de crear un espacio común de trabajo en el área académica del África Occidental. El objetivo es crear una plataforma docente e investigadora conjunta y sostenida en el tiempo, lo que exigirá transformaciones profundas en todas las instituciones que forman parte de ella y un nuevo sistema de gobernanza.
Una decena de rectores y rectoras de instituciones académicas africanas y comunidad académica se dieron cita hoy en el Aula Magna del Edificio Central, primero para hablar de intercambio de alumnado, segundo para abordar el ámbito de la cooperación y finalmente para analizar la gobernanza de las universidades.

Segunda mesa: de mesa 2: De izqda. a dcha, Inmaculada González, Samuel Robinson, Lluìs Serra, Mohamedou Lemrtabott, Moulay Brahim Saleh y Ebenezer Boakye.
Así, la segunda mesa redonda de la mañana congregó a los rectores de las universidades de Las Palmas de Gran Canaria, Ghana, Sahara, Mauritania y Gambia, quienes exploraron posibilidades de colaboración conjunta en el África Occidental. Moderada por la vicerrectora de Internacionalización y Cooperación, Inmaculada González, se destacó la oportunidad de la continuidad de la relación académica. Con realidades y contextos diferentes, todas las personas intervinientes pusieron el valor de la iniciativa Bridge to Africa para trabajar conjuntamente. La transición energética, la movilidad de la comunidad académica, las prácticas capacitadoras y la construcción de un espacio de colaboración común fueron destacados por los y las ponentes.
Desde la Universidad Técnica de Takarodi, en Ghana, hicieron hincapié en la atracción de estudiantes internacionales a la institución, con prácticas internacionales y proyectos innovadores para la transformación de la economía. “Queremos programas de capacitación de personal y llevar a cabo proyectos que impacten en la comunidad como, por ejemplo, la necesidad de solucionar problemas energéticos del país”, sostuvo su rector, Ebenezer Boakye.
La Universidad de Tifariti, institución joven nacida en el contexto de los campamentos saharauis, también estuvo presente en la sesión. Su rector, Moulay Brahim Saleh, explicó que esta institución no se puede comparar con el resto de universidades. “Dependemos de la cooperación con el exterior y funcionamos gracias a más de 30 convenios de este tipo con universidades españolas”, dijo. “Queremos fomentar el uso del español en el Sáhara. Tenemos una relación histórica y queremos conservar la formación en esta lengua, que forma parte de la identidad del pueblo saharaui”. Además, indicó, “este programa es una oportunidad de salir del aislamiento académico, al tiempo que fortalece la dimensión de las universidades canarias en nuestro continente”.
La Universidad del Aaiún, situada en el interior de Mauritania, integra estudios religiosos musulmanes junto a otros de carácter laico, con el estudio de la lengua árabe como elemento muy destacado. Situada en el interior de Mauritania, su rector, Mohamedou Jeyid, afirma que percibe la educación superior como un enlace entre la Mauritania profunda y el desarrollo y la conexión con el exterior. “Queremos crear una plataforma de cooperación entre el África occidental y Canarias, con el lanzamiento de un programa de movilidad anual, construir un fondo común para dar soporte a las investigaciones y desarrollar titulaciones conjuntas”, fueron algunos de sus propósitos destacados en esta jornada.
Para la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria esta actividad de hoy pone el broche de oro “a una semana extraordinaria que está abriendo muchas puertas”. Su rector, Lluís Serra, indicó que no deben olvidar que los estudios politécnicos forman parte de su ADN, además de impartir docencia en el ámbito sanitario y en el turismo, entre otras materias. “Somos una universidad del mar, que trabaja para su entorno. Lideramos el desarrollo regional, y este es el sello que queremos llevar a Bridge to Africa. Este proyecto es la pata que nos falta, lo que ayudará a completar nuestra misión en este entorno geopolítico”, añadió.
El rector de la Universidad de Gambia, Samuel Robinson, destacó en la presentación los estudios lingüísticos de su centro, destacando que quiere expandir sus estudios de español junto a los programas de turismo. “Queremos impactar más en programas de intercambio. Somos un país de economía basada en el sector primario y le damos mucha importancia a los estudios agrónomos, pero desde una perspectiva medioambiental, muy necesaria ante la necesidad de profundas transformaciones en este campo”. También destacó la salud como otro aspecto en el que buscan cooperación universitaria, en un país además con una población muy joven y donde las enfermedades tropicales tienen una destacada prevalencia.

Mesa 3: De izqda. a dcha, Jin Taira, Astrigilda Silveira, Francisco García, Mohamed Minnie e Ibrahima Faye.
Retos financieros y gobernanza
La sesión en la Universidad de La Laguna se cerró con una última mesa protagonizada por cuatro rectores de La Laguna, Cabo Verde, Nouadhibou y Bambey. Presidida por el rector anfitrión, Francisco García, y dedicada a los retos financieros y la gobernanza, la mesa estuvo moderada por el vicerrector de Internacionalización y Cooperación de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, Jin Taira.
El rector de la Universidad de La Laguna, Francisco García, dijo sentirse muy satisfecho con este encuentro, que demuestra la fortaleza de las universidades públicas canarias, “plenamente alineadas y dedicándose a lo que tienen que hacer, fortalecer su unión con sus homólogas africanas del entorno geopolítico”.
Astrigilda Silveira, rectora de la Universidad de Cabo Verde, abordó la complejidad de la gobernanza en un sistema isleño. Una mejora de la transformación digital ayudaría a una consolidación de la propia universidad, dijo, a lo que añadió que tan solo reciben del gobierno regional un 33% de la financiación, lo que encarece la matrícula universitaria y restringe el acceso. La creación de una plataforma académica como Bridge to Africa influiría enormemente en la propia visión de la universidad, añadió la rectora.
Francisco García añadió que, si bien las universidades españolas están mejor financiadas y la cobertura pública es clara, los centros canarios han perdido capacidad de gasto en la última década ante un incesante aumento de la inflación. “Estamos trabajando en el reto de asegurar una financiación no solo más cuantiosa, sino más estable”, aseguró.
También señaló que están implicados en la mejora de la gestión, con mayor agilidad, más digitalización y en la propia renovación de la plantilla, para inyectar mayor talento joven, pero sin renunciar al conocimiento de los investigadores que son referentes. Bridge to Africa permitirá trabajar colaborativamente, en red, al tiempo que repensar nuevas formas de organización.
Mohamed Minhn, rector de la recién creada Universidad de Nouadhibou, en Mauritania, presentó su centro como muy cercano a los intereses sociales del entorno, con estudios de máxima utilidad práctica. Sostuvo que la falta de financiación lastra la independencia de las universidades. “Tenemos que reforzar nuestras estructuras para tener más impacto y trabajar colaborativamente”, dijo.
Por su parte, Ibrahima Faye, rector de la Universidad de Bambey, en Senegal, dijo que su institución forma parte de la tercera generación de universidades senegalesas. Es una institución de proximidad, financiada casi al 100% por el Estado, lo que no quita para que haya que buscar alternativas de partenariado con agentes privados, al tiempo que expresó su expectativa en la financiación europea a través de Bridge to Africa, una herramienta que ayudaría a solucionar muchos problemas de estas instituciones.
En el momento de la clausura tomó la palabra, en primer lugar, el rector de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, Lluìs Serra, quien afirmó que este proyecto trata de construir puentes reales entre las instituciones. “Las universidades deben ser espacios abiertos al mundo para ayudar a nuestros estudiantes a comprender la complejidad de las sociedades. Empieza una red de colaboraciones humanas y académicas que debe seguir creciendo”.
“África es el futuro, por potencialidad de crecimiento económico y por dinamismo geográfico”, añadió Francisco García, rector de la Universidad de La Laguna. “África y las universidades debemos aproximarnos y trabajar conjuntamente”.

