La Universidad de La Laguna celebró recientemente en La Palma el taller ‘Semillas para la transición ecosocial en Canarias’, un encuentro orientado a definir retos, oportunidades y líneas de actuación que permitan avanzar hacia un modelo de desarrollo más sostenible en el archipiélago canario. Esta iniciativa se enmarca en el compromiso con la Agenda Canaria 2030 y se desarrolla a través del proyecto LIDESCAN, en colaboración con la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.
Las jornadas reunieron a representantes del ámbito académico, la administración pública, entidades sociales y el sector productivo con el objetivo de impulsar la colaboración entre agentes vinculados a sectores estratégicos para Canarias. A través de distintas sesiones de trabajo, las personas participantes compartieron conocimientos, experiencias y propuestas para analizar los desafíos del territorio desde una perspectiva interdisciplinar y avanzar hacia una visión común sobre las oportunidades de transformación del archipiélago.
El taller contó con la participación de una treintena de agentes: IRLab, Energía Bonita, la Reserva Mundial de la Biosfera La Palma, la Red ANAGOS, SODEPAL, ADER La Palma, la Fundación Isonorte, personal del Instituto Canario de Investigaciones Agrarias (ICIA) y de la red de Fincas FARO, asociaciones canarias de desarrollo rural y turismo rural, organizaciones de educación ambiental, LPA Studio, Fundación Instituto20Grados e investigadores de las universidades de La Laguna, Las Palmas de Gran Canaria, Rovira i Virgili y Deusto; entre otras empresas y profesionales adscritas en actuaciones de carácter ecosocial.
Durante dos días, las personas participantes trabajaron en torno a tres grandes temáticas: transición ecológica, agroecología y sistemas productivos, y diversificación económica mediante el turismo. A través de ella fueron abordados algunos de los principales retos del archipiélago desde una perspectiva multidisciplinar, incorporando diferentes visiones y conocimientos procedentes de diferentes perfiles profesionales.
Estos contenidos serán analizados desde tres perspectivas comunes: territorio, paisaje e identidad; gobernanza y participación; y valores, ética y capital social, elementos considerados, que servirán como marco para reflexionar sobre la relación entre las comunidades, los recursos naturales y las formas de desarrollo que se plantean para el futuro del archipiélago.
La inauguración de las jornadas corrió a cargo de José Manuel García Fraga, vicerrector de Docencia de la Universidad de La Laguna; Carlos Fernández, investigador principal de esta iniciativa; Mónica Gómez, consejera del área de Medio Natural, Transición Ecológica y Lucha contra el cambio climático del Cabildo de La Palma; y Carmelo León, director de la Cátedra Unesco Turismo y Desarrollo Económico Sostenible de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.
García Fraga señaló que la misión de las universidades no solo es transferir conocimiento, sino también crearlo, y destacó que este encuentro representa “un espacio de aprendizaje y transformación”. Fernández explicó que el objetivo de las jornadas es conectar a los agentes que lideran la transición ecosocial y recordó que “es un proceso necesita tiempo para crecer y consolidarse”.
Por su parte, Gómez afirmó que la transición ecosocial es «una cuestión inaplazable», recalcando la idea de que “al igual que las semillas, es necesario paciencia, condiciones, cuidados y manos que sepan lo que hacen”. León puso en valor la importancia de “reflexionar para avanzar, para marcar una diferencia”, destacando que no se trata de un proyecto aislado, sino de una iniciativa integrada en otros programas del Gobierno de Canarias.
Entre las principales conclusiones del encuentro destaca la importancia de consolidar espacios de colaboración entre los distintos sectores estratégicos vinculados a la transición ecosocial de Canarias como vía para avanzar hacia una transición compartida y justa. El intercambio de conocimientos, experiencias y perspectivas permitió identificar sinergias, fortalecer alianzas y poner en valor el potencial del archipiélago para impulsar iniciativas transformadoras adaptadas a sus particularidades. Asimismo, se evidenció la necesidad de poner en la agenda pública y política la transición ecosocial desde las perspectivas turísticas, agrarias y energéticas, como vía para el desarrollo sostenible de Canarias.
El trabajo realizado ha partido de un documento de análisis sobre la realidad canaria, en el que se considera que las islas afrontan un punto de inflexión ecológico, económico y social, marcado por dependencias energéticas y alimentarias, presión sobre agua, suelo y vivienda, y la necesidad de revisar cómo se produce, se consume y se habita en un territorio limitado insular. La hoja de ruta de esta transición exige superar enfoques sectoriales y reconocer la interdependencia entre turismo, agroecología, energía, paisaje, bienestar y gobernanza, consistiendo el reto en conectar las capacidades existentes, fortalecer el capital social y orientar la innovación hacia territorios justos, autónomos y resilientes.
Las aportaciones recogidas a lo largo de estos dos días han tenido como finalidad elaborar un documento de síntesis, en el marco del proyecto LIDESCAN, que recogerá el diagnóstico compartido, las prioridades estratégicas y las propuestas surgidas durante el proceso de trabajo. Estas acciones continuarán desarrollándose en un nuevo encuentro previsto para el mes de septiembre, en el que se concretarán los próximos pasos y posibles líneas de actuación para seguir avanzando en una agenda canaria de convergencia ecosocial.



