La suplementación con creatina durante cuatro semanas puede mejorar la potencia muscular de las extremidades inferiores y favorecer cambios positivos en la composición corporal de personas físicamente activas que siguen una dieta vegana. Así lo demuestra un ensayo clínico aleatorizado, triple ciego y controlado con placebo publicado en la revista European Journal of Applied Physiology, en el que ha participado Paula Marrero Fernández, personal investigador en formación del departamento de Ingeniería Química y Tecnología Farmacéutica de la Universidad de La Laguna, junto con investigadores de Universidad de Francisco de Victoria y la Universidad de Brandon (Canadá).
El estudio aporta nuevas evidencias sobre los efectos de la creatina en una población que, según los autores, ha recibido una menor atención científica que otros colectivos, como deportistas y personas omnívoras. Señalan que, aunque este suplemento es uno de los más estudiados en el ámbito del rendimiento físico, la mayoría de los trabajos previos se han realizado con personas que consumen alimentos de origen animal. El trabajo se planteó, por tanto, con el objetivo de analizar específicamente su impacto en adultos veganos físicamente activos, un grupo que suele presentar menores reservas musculares de creatina debido a las características de su patrón dietético.
Los investigadores evaluaron a veinte hombres y mujeres de entre 18 y 45 años que seguían una dieta vegana desde hacía al menos seis meses y practicaban actividad física moderada de forma habitual. Los participantes fueron asignados al azar a dos grupos: uno recibió diariamente monohidrato de creatina y el otro un placebo indistinguible en sabor, color y textura. Durante las cuatro semanas de intervención todos mantuvieron una dieta vegana normocrómica supervisada por dietistas-nutricionistas y continuaron con sus rutinas habituales de ejercicio.
Los resultados mostraron que el grupo suplementado con creatina experimentó mejoras significativas relacionadas con el rendimiento explosivo de las piernas. En concreto, aumentó la altura alcanzada en el salto con contramovimiento y mejoró el rendimiento en pruebas de saltos repetidos, ampliamente utilizados para evaluar la potencia muscular de las extremidades inferiores.
Además, quienes recibieron creatina incrementaron su masa muscular esquelética y el agua corporal total, al tiempo que redujeron la masa grasa en comparación con el grupo placebo. Los autores señalan que estos cambios sugieren un efecto beneficioso de la suplementación sobre la composición corporal, incluso sin la aplicación de un programa estructurado de entrenamiento de fuerza durante el periodo de intervención.
Por otro lado, los investigadores no apreciaron diferencias significativas entre ambos grupos en otras pruebas físicas, como el sprint de 30 metros, la fuerza de agarre isométrica o la tracción isométrica a la altura del muslo, lo que indica que los principales beneficios observados se concentraron en el rendimiento explosivo del tren inferior.
La creatina es un compuesto que se encuentra de forma natural principalmente en alimentos de origen animal, como la carne roja y el pescado. Las personas que siguen una dieta vegana dependen casi exclusivamente de la síntesis endógena para cubrir sus necesidades, por lo que suelen presentar menores reservas musculares de creatina que las personas omnívoras. Esa diferencia fisiológica podría explicar, al menos en parte, la respuesta favorable observada en los participantes suplementados.
El objetivo del estudio era precisamente determinar si una dosis moderada de monohidrato de creatina administrada durante cuatro semanas era capaz de mejorar la fuerza y la potencia muscular en personas veganas físicamente activas. Los resultados obtenidos respaldan esa hipótesis y refuerzan la idea de que este suplemento puede resultar especialmente útil en poblaciones con menores reservas basales de creatina.
La investigación también evaluó diversos biomarcadores relacionados con el metabolismo de la creatina y la función renal. Tras el periodo de suplementación aumentaron las concentraciones séricas de creatina y creatinina, un resultado esperado que confirma la absorción del suplemento. No obstante, no se observaron alteraciones que sugieran un deterioro de la función renal a corto plazo ni se registraron eventos adversos durante el estudio.
Los investigadores añaden que el formato utilizado para diseñar este ensayo clínico aleatorizado minimiza el riesgo de sesgos tanto por parte de los participantes como de los investigadores y analistas. Además, durante toda la intervención se controló la alimentación y el nivel de actividad física para evitar factores que pudieran influir en los resultados.

