El festival ULL Rock retornó un año más al espacio Aguere Cultural el pasado viernes 16, que sirve como final del Premio de Música organizado por la Universidad de La Laguna a través de su Vicerrectorado de Cultura y Extensión Universitaria. Gunpowder, con su energía glam contagiosa, se hizo en esta, su segunda participación en el concurso, con el primer premio de 1.400 euros. El segundo galardón, de 600 euros, recayó en Revenge and Desire, con una potente propuesta de groove metal al más estilo estadounidense.
Tras unas palabras de bienvenida a cargo de la vicerrectora de Cultura y Extensión Universitaria, Isabel León, los cinco grupos finalistas dispusieron de 20 minutos cada uno para presentar su repertorio ante el público asistente y el jurado que los había preseleccionado para participar en el festival. Esta edición han concurrido una treintena de propuestas, una decena más que el año previo, en esta vigésima edición del Premio de Música universitario.
El presentador y periodista Daniel Álvarez dio paso a la primera banda de la noche, Ahora Te Jodes, que ellos definen como indie rock. Calentaron los ánimos de la sala con canciones como “El sentido del ruido”, lanzada en 2026, “La forma exacta”, de 2025, y cerrando con “Ahora sí”, también del año previo. Sus canciones, con letras pegadizas con toques de pop, hablan de temas cotidianos con una visión profunda, describiendo las vivencias de cada uno de sus cinco miembros, que iniciaron su carrera musical desde su amistad en el instituto.
El dúo de música experimental Mutable fueron los segundos sobre el escenario. Formado por Iñaki Allende, a cargo de la guitarra y bajo, y Tiago Braúna, batería y percusión, que esta vez estuvo presente de manera virtual con una grabación en pantalla desde Brasil. Se apoyaron también de saxofón de Paulo Delgado, para darle un toque más jazz a su cálida propuesta instrumental, que bebe del rock progresivo, influencias brasileñas y la música groove. Hicieron vibrar al público cerrando con un tema interpretado en inglés por la potente voz de la cantante Nika, quien colabora habitualmente con el dúo.
A mitad de la velada, llegó el turno del segundo premio, Revenge and Desire, para mover literalmente al público, proponiendo un mosh pit que sumergió a las personas asistentes en una espiral durante el primer tema. Esta banda originaria de Tenerife y activa desde 2020 se define como trash/groove metal, siguiendo la estela de grupos emblemáticos como Pantera o Metallica. Interpretaron algunos de sus cinco singles, todos en inglés, como el último de ellos, “Faces”, presentado en agosto de 2026 y que formará parte de su primer disco, actualmente en preproducción. Revenge and Desire agradecieron y reivindicaron que en este concurso sea uno de los pocos espacios en la isla donde poder tocar con instrumentos acústicos.
Le siguieron los vencedores de la noche, Gunpowder, quienes también participaron en 2025. Esta joven banda de hard rock/metal está inspirada en grupos como Poison, Jackyl, Warrant y Airbourne. Fundada en 2023 por Rodrigo Labarra, cantante, guitarrista solista y compositor de los temas y su hermano Mateo, batería y corista. Posteriormente se incorporaron Bruno Sarli como guitarrista rítmico y Daniel Alonso como bajista. A ritmo de rock & roll con toques de glam, ofrecieron todo un espectáculo: elevaron en saltos a todo el público y Labarra descendió del escenario a hombros de un colaborador para cantar alrededor de las personas asistentes.
Cerraron la fase de concurso otra de las bandas más jóvenes, Vergil Must Die, cuyo líder y creador, Víctor Escobar, sorprendió con su voz gutural. Se trata de un proyecto musical de Tenerife que fusiona metal industrial, dark trap y una estética visual oscura, combinando la distorsión y fuerza del metal contemporáneo con atmósferas electrónicas. Llevan a sus espaldas dos álbumes producidos entre 2024 y 2025 y preparan un tercer disco en el presente. A pesar de que la voz no tuviera toda la proyección esperada en el escenario, interactuaron sin parar con un público muy entregado a su original propuesta.
Por último, mientras el jurado deliberaba, regresaron al Aguere Cultural la banda ganadora del año pasado, el dúo instrumental de post-hardcore Muda, integrados por el guitarrista Cristo y el batería Cas. Juntos estrenaron esa misma noche su tercer y último trabajo discográfico, titulado “III”. Sorprendieron con una introducción que proyectaba imágenes de crítica política y social en blanco y negro acompañadas del audio de parte del célebre discurso de la película “Un domingo cualquiera”.
El jurado de esta edición volvió a está presidido por la musicóloga y profesora del Departamento de Historia del Arte y Filosofía Sara Arenillas Meléndez, quien echó en falta bandas con integrantes femeninas, pues algunas no estaban disponibles para actuar el pasado viernes. Además de que este año contó con muchos más grupos inscritos de metal que nunca, un sector musical bastante “masculinizado”, por lo que anima a que más bandas con mujeres participen en el futuro.
El resto de personas integrantes del jurado fueron Cristina Ruiz Hernández, cantante del grupo Las Ratas y productora musical; David Álvarez, socio redactor de Lagenda, músico y gestor cultural; y, en calidad de secretaria, Beatriz Martín de la Rosa, gestora cultural del Vicerrectorado de Cultura y Extensión Universitaria.
El jurado mostró su entusiasmo por la juventud de las bandas, del entregado público asistente y que este año se sumaran más propuestas que nunca, además de ajustarse a los tiempos tanto en ensayos como sobre el escenario. En palabras de Cristina Ruiz y David Álvarez, ha sido “una de las mejores ediciones que hemos vivido”. Todo ello, les llena de esperanza para que la escena del rock siga adelante con fuerza en Tenerife.







