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Pelechano advierte de la falta de datos y estudios sobre la criminalidad en España

jueves 09 de octubre de 2008 - 00:00 GMT+0000

El catedrático de Psicología de la Personalidad de la Universidad de La Laguna, Vicente Pelechado Barberá, fue el encargado de abrir hoy, jueves 9 de octubre de 2008, el Simposio Internacional Criminología, Delincuencia y Psicología que se celebrará en el centro docente hasta el próximo sábado 11. En su conferencia, titulada Personalidad y delincuencia al filo del siglo XXI, repasó las diferentes maneras que la psicología ha utilizado para analizar el fenómeno criminal. El experto lamentó que, al contrario que en otros países como Estados Unidos, en España apenas haya datos oficiales y fiables sobre este problema y, por tanto, tampoco existan estudios de enjundia al respecto.

El ponente reveló que, por ejemplo, en EEUU se han abordado estudios a gran escala de todo un estado, teniendo en cuenta todas las variantes socioculturales de la población, y durante un periodo de veinte años, lo cual ha permitido, al menos, hacer un buen retrato de la situación. En cambio, en España no existen series de datos largas. Pelechado, como ejemplo, mostró una estadística de los expedientes incoados por la fiscalía del estado los últimos años, que revelan un aumento en más de 300.000 entre 2005 y 2007. No se crean que estos datos son fáciles de encontrar, lamentó el especialista.

El catedrático expuso las diferentes corrientes que existen para abordar el fenómeno criminal. En Europa ha triunfado el modelo psiquiátrico y psicológico, que pone mucho énfasis en la personalidad del individuo. En cambio, en EEUU se ha puesto énfasis en explicaciones de corte sociológico y ambientalistas según las cuales la culpa de la conducta criminal está en el ambiente en que se desarrollan los individuos.

En general, Pelechano está en desacuerdo con esas teorías ambientalistas y también con otras muy extendidas. Repasó algunas de ellas, y rechazó de plano modelos ya superados en los que se pretendía determinar rasgos físicos que caracterizaran a los criminales, como el homo delincuentes de Lombroso o el constitucionalismo de Ketschffer y Sheldon.

Psicopatía

El ponente se detuvo largo tiempo a hablar de los psicópatas. Aunque ahora parece que está muy de moda, ya hay descripciones de psicopatías desde el Antiguo Testamento. No es una creación moderna, y está generalizada tanto en culturas primitivas como urbanas. Para detectar la psicopatía, se utiliza una entrevista diseñada por Hare a partir de los estudios de Cleckley, que dura unos tres cuartos de hora y se verifica la presencia de determinados rasgos que determinarían la existencia de una conducta psicopática. Esta es, por cierto, más común de lo que parece, pero sólo debe preocupar si llega a manifestarse de manera violenta.

Esos rasgos se recapitularán en tres grupos: un estilo interpersonal particular, caracterizado por un sentido grandioso de la vida personal, la mentira patológica y tendencias manipuladoras; una experiencia afectiva deficiente, según la cual nunca sume culpas ni responsabilidades y le es imposible empalizar con los demás; y conducta irresponsable. Existe un cuarto grupo de rasgos, no aceptados por todos los especialistas, que incluiría la conducta antisocial y violenta.

Pelechano explicó que, aunque se los denomina de diferentes maneras según los estudios, básicamente hay dos tipos de psicópata: el primario, que tendría una base genética y que es difícilmente tratable ya que se trataría de una personalidad que no reacciona ni a recompensas ni a castigos y, por tanto, es difícilmente educable; y el secundario o sociópata, que sería un psicópata con ansiedad y puede recuperarse con una familia y un buen entorno educativo.

El ponente señaló que la sociopatía es común entre personas con cargos de responsabilidad dentro del ámbito de los negocios, la medicina o la política. En este último grupo, afirmó que el expresidente de EEUU, Lyndon B. Jonson, podría considerarse perfectamente un sociópata. También aclaró que, aunque se tiende a pensar que los psicópatas son masculinos, también se da entre las mujeres, con similares rasgos.

Otra realidad que puso en duda el experto es el de los interrogatorios y perfiles psicológicos que tanto abundan en las películas y series televisivas de policías. Sobre estos últimos, señaló que su tasa de éxito en el FBI es del 18%, y sólo cuando se complementan con otros medios policiales.


Archivado en: Investigación