Perello destacó que las universidades deben ser un motor de crecimiento regional, al tiempo que deben apostar por el aprendizaje permanente y la diseminación del conocimiento. La experta comentó que la Unión Europea está intentando revitalizar el Espacio Europeo de Investigación con acciones como el partenariado europeo para investigadores, la puesta en común del conocimiento o las grandes infraestructuras para investigación.
Entre los desafíos que citó se encuentra el que las universidades salgan del entorno regional y local y compitan por fondos de investigación en ámbitos internacionales, la atracción de los mejores investigadores, una mayor autonomía financiera, crear fórmulas de cooperación con las empresas y lograr que cada universidad se especialice en lo que es excelente, pero con una visión interdisciplinar.
Por su parte, Juan Ruiz Alzola hizo hincapié en la necesidad de fomentar un debate sobre cómo introducir la economía del conocimiento en Canarias, con el objeto de lograr un empleo de mayor calidad y un mayor desarrollo tecnológico. Comentó que en esta región el nivel de penetración de equipamiento informático en las empresas está por encima de la media nacional, así como el nivel de conectividad, mientras que la utilización productiva de estos recursos es muy inferior, “algo que no puede permitirse una economía de servicios como la nuestra, fragmentada y dispersa geográficamente”, apostilló.
Ruiz Alzola enfatizó la importancia de participar en los planes nacionales de investigación, que en 2008 han movilizado más de ocho mil millones de euros, y de los que Canarias, dijo, hace poco uso. Se trata de una financiación que se adjudica en régimen de concurrencia competitiva y de la cual Canarias sólo ha participado mediante un porcentaje de solicitudes del 0,9% en 2006, mientras que las empresas lo hicieron a través de anticipos reembolsables de tan sólo el 0,3%. En el lado positivo, agregó, los centros de investigación y las empresas hacen escaso uso de esta convocatoria, pero cuando lo hacen la tasa de éxito es altísima.
Estos resultados se explican, según el responsable de la agencia, porque las políticas de investigación y desarrollo han sido diseñadas para satisfacer las necesidades de las grandes economías industriales. En cualquier caso, Canarias debería aprovechar este momento para convertirse en la región de referencia europea sobre cómo incorporar la economía del conocimiento a un tejido productivo tan tercializado.
