El Aula Magna de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad de La Laguna acogió hoy miércoles 14 de enero la sesión constituyente del Claustro de la Universidad de La Laguna, una vez superadas las elecciones del pasado mes de diciembre que supusieron la renovación de todos los sectores.
En este primer encuentro del máximo órgano deliberante de la institución académica se eligió en primer lugar las personas que compondrán la Mesa del Claustro, así como su vicepresidente y vicesecretario. Esta elección, dilatada por cuestiones formales, dio luego paso a la intervención de los portavoces de los grupos claustrales, en orden inverso al número de escaños obtenidos.
Así, el primero en tomar la palabra fue Grupo Unitario del PAS (GRUPO), cuyo portavoz abogó por mantenerse al lado de los sectores universitarios que propugnan un cambio de la institución, frente a los inmovilistas, dijo, que pretenden perpetuarse dejando las cosas como están sin mirar los verdaderos intereses de la universidad.
Seguidamente subió al estrado el portavoz de PAS en Acción, que definió a su formación como representantes del sindicato Intersindical Canaria. Afirmó que como miembros del PAS tienen una perspectiva más abierta de la universidad que otros sectores, al tiempo que hizo una defensa del empleo público y de una universidad donde prime la calidad. La inserción laboral de los alumnos, la transferencia investigadora a la empresa y la formación integral de los estudiantes fueron otros elementos que encabezarán los principios de este grupo.
Estudiantes Demócratas (ED) fue la tercera formación claustral en tomar la palabra, para lanzar en este caso un discurso ilusionante sobre los retos de este órgano de gobierno y la defensa de los derechos de los alumnos de la Universidad de La Laguna.
A continuación le tocó el turno a Iniciativa Estudiantil Canaria (IEC), a quien el rector obligó a retirar una bandera canaria que pretendían colocar en el atril de los oradores. Este grupo hizo hincapié en la escasa participación de los alumnos en los comicios de diciembre, e instó a la universidad a llevar a cabo políticas que fomenten la participación de los estudiantes en la vida universitaria. Por otro lado, se mostró contrario al proceso de convergencia europea y apostó incluso por volver al calendario académico anterior, ya que el vigente incorpora novedades para acelerar este proceso. “Una norma dictada a miles de kilómetros no se puede adaptar a nuestra realidad”, sentenció su portavoz. Afirmó sin embargo estar a favor de la reforma estatutaria para adaptar la universidad a los últimos cambios habidos en ella.
El Grupo de Ingenieros en Representación de Anchieta (GIRA) fue más condescendiente con el Espacio Europeo de Educación Superior, al señalar que la Universidad de La Laguna no puede quedarse al margen de una reforma que va a afectar a las universidades de todo el continente. Solicitó la mejora de las infraestructuras del campus universitario y de la calidad general de la universidad, con el objetivo de lograr que sea un verdadero puente entre Europa, América y África.
Liga del Profesorado Universitario (LIGA) sostuvo que las universidades han tenido que adaptarse a los cambios ministeriales habidos en estos últimos cuatro años, que han devenido en diferentes orientaciones sobre la propia función y futuro de las instituciones de educación superior. Defendió el carácter público de la universidad, pero hizo hincapié en los sistemas de garantía de calidad que acrediten la solvencia del sistema universitario mediante criterios contrastables y visibles. LIGA también insistió en la reforma estatutaria, pero aprendiendo errores del pasado, señaló, en el sentido de no llevar a cabo una reforma que entre en los más mínimos detalles, sino que suponga la elaboración de unos estatutos flexibles, que atienda sólo los grandes campos y que no impida por tanto el desarrollo normativo posterior de la institución.
Espacio para la Unidad del PAS (EUPAS) abundó en multitud de cuestiones como pueden ser una mayor transparencia en la política de captación de personal, la necesidad de conciliar la vida familiar con la profesional o una política de preparación del PAS orientada a su inserción en el proceso de convergencia europea. En este último punto, señaló que hay que fomentar los procesos de calidad de los servicios universitarios y los programas de movilidad de los trabajadores. También resaltó la conveniencia de definir los canales de comunicación internos y externos, de que la universidad se dote de una política medioambiental y de que el servicio de riesgos laborales cuente con los recursos que sean necesarios.
Por su parte, el Sindicato de Estudiantes de la Universidad de La Laguna (SEULL) hizo un balance positivo de su andadura claustral en la última legislatura, al afirmar que son el grupo que más iniciativas ha presentado ante este órgano. En su opinión, queda mucho por hacer, y eso les ha animado a presentarse de nuevo. Este grupo considera que no sería bueno para la universidad quedarse al margen del proceso de convergencia europea, si bien se opusieron a la desaparición de titulaciones y de competencias del alumnado. En su opinión, contar con carreras con reconocimiento oficial en toda Europa es muy positivo, al tiempo que añadieron que su intención es que se mantenga el mismo régimen de convocatorias de exámenes en la universidad y se reactive la figura del Defensor del Estudiante, puesto vacante en la institución desde hace bastantes años.
Asamblea del Movimiento Estudiantil Canario (AMEC) fue muy crítica con la gestión del gobierno universitario, al que acusó de estar vendido a los intereses económicos y políticos de la región. Ofrecieron una visión muy negativa de la universidad, añadieron que el rector ha perdido la confianza del alumnado y sostuvieron que el Consejo de Estudiantes, órgano presidido por el rector, es un instrumento de tergiversación de la opinión de los alumnos. Este grupo claustral fue extremadamente crítico con el proceso de convergencia europea, al que tildaron de tener una clara intencionalidad privatizadora de la universidad, y también manifestaron su rechazo al actual calendario académico.
Por último, la sesión constituyente del claustro se cerró con las intervenciones de Programa para una Universidad Canaria (PPUC) y de Renovación Convergente (RC), ambos del sector del profesorado. La primera formación recalcó la necesidad de revitalizar el Claustro Universitario, y hacer de él no sólo un órgano al que se le informa, sino en el que se debaten cuestiones importantes para la universidad. RC, por su parte, expresó su total apoyo a la gestión del actual equipo de gobierno de la universidad, y se definió como un grupo autónomo, progresista, universal y anti-provinciano. Opta por la crítica constructiva y se muestra partidario de un Claustro fortalecido y académico, según señaló su portavoz, quien puntualizó que su grupo claustral no cree en las ofensas a las personas que los representan. Terminó su intervención señalando nuevamente la pertinencia de la reforma estatutaria.
