El catedrático de la Universidad de Málaga Bernardo Díaz Nosty presentó el pasado miércoles 7 de diciembre en la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad de La Laguna los resultados de su investigación sobre el estado actual del periodismo titulado El libro negro del periodismo en España. En él revela un panorama desolador caracterizado por la precarización de la profesión, el estallido de la burbuja mediática y las negativas consecuencias de la estrecha relación entre medios de comunicación y actores políticos.
Díaz Nosty señaló que, de todos los problemas, el principal es el de la devaluación del periodismo, muy por encima que la destrucción de empleo. Una situación que tiene unas consecuencias que van más allá de los aspectos meramente salariales. "La crisis ha precarizado la profesión no sólo en términos económicos sino también en su prestigio social".
Con su conferencia, Díaz Nosty clausuró la segunda jornada del Congreso Internacional Latina de Comunicación Social, que se celebró a lo largo de esta semana en la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad de La Laguna, y en el que se presentaron 230 ponencias de académicos y profesionales de más de 50 centros universitarios de siete países de Europa y América Latina.
El título de esta tercera edición del congreso, “La comunicación pública, secuestrada por el mercado”, ha dado cabida a numerosas ponencias y conferencias que, como la del catedrático de la Universidad de Málaga, cuestionan profundamente el estado actual de la profesión en una época que sufre las consecuencias del estallido de la burbuja mediática.
Asociada a otras burbujas en España, Díaz Nosty explicó que bajo la burbuja mediática se crearon muchos medios que "no tenían sujeción a la cultura periodística" y que no tenían ningún interés por respetar la ética y la pluralidad de la profesión. Gran parte de la responsabilidad de esta burbuja está en los responsables políticos, que siempre han querido tener detrás a un grupo mediático y que, entre otros factores, ha propiciado que el 70 -75 por ciento de los grandes medios estén en manos de cuatro grandes grupos.
"Los políticos tuvieron un papel determinante, convirtiendo a los medios en extensión de su juego, restando credibilidad a los medios". La denuncia de Díaz Nosty la completa con el "juego" que observa tras sus entrevistas a directores de medios y responsables políticos, dado que los primeros afirmaban estar presionados por la posible retirada de publicidad institucional mientras los segundos decían sentirse extorsionados por los medios.

