La Asociación de Enfermos Renales de Tenerife realizará mañana, jueves 24 de noviembre, una campaña de promoción de la donación de órganos y tejidos entre los estudiantes de la Universidad de La Laguna. Para ello, ubicará dos puestos informativos en el Campus de Guajara, uno en el Aulario General y otro en el Edificio de Económicas y Empresariales.
A lo largo de toda la mañana, en ambos puntos ERTE explicará a la comunidad universitaria todo lo relacionado con la donación de órganos: qué es ser donante, quién puede serlo, cómo solicitar la tarjeta y otras cuestiones relacionadas con este proceso vital para mantener en marcha el sistema de transplantes.
En lo que va de año, ERTE ha tramitado más de 200 solicitudes de tarjetas de donante, y espera que con esta acción en el ámbito universitario pueda engrosar esta cifra. Según sus datos, del total de personas que solicitaron la tarjeta de donante a lo largo de 2010, el 59,4% eran mujeres y un 40,6% hombres; el 55% estaban solteras y el 31,6% casadas. Además, las personas con edad comprendida entre los 18 y los 30 años supusieron el 29,4%, mientras que las de entre 31 y 45 años, el 37,1%. El motivo principal que adujeron para donar fue la solidaridad (78,6%), seguido por la pensar que ellas podrían necesitar un trasplante en algún momento motivo (8%).
La asociación advierte de que existen muchos mitos, creencias y miedos relacionados con la falta de información sobre el proceso de donación de órganos o tejidos, que pueden condicionar la respuesta del familiar que debe dar su consentimiento. Por eso es importante saber lo que opinaba el fallecido, para que verdaderamente sea la voluntad de éste, y no la del familiar que toma la decisión, la que finalmente se cumpla.
Para ello es importante la tarjeta de donante, pues explicita a médicos y familiares la voluntad del fallecido, si bien no es decisivo: la normativa vigente indica que ese documento acredita una intención que debe ser corroborada por la familia, porque es ésta la que finalmente da o no su consentimiento. Sin embargo, está comprobado que tener la tarjeta de donante hace que muy pocas familias no respeten la voluntad de la persona fallecida.
A lo largo de 2010 hubo en Canarias 75 donantes y se realizaron 104 trasplantes renales (incluidos los 7 reno-pancreáticos y uno aislado de páncreas) y 36 hepáticos. La tasa de donantes por millón de población se situó en el 35,38. Si bien es cierto que Canarias tiene un índice de negativa familiar (10%) inferior a la media nacional (18%), es necesario reducirlo.

