El Instituto de Estudios Medievales y Renacentistas (IEMYR) de la Universidad ha organizado un nuevo seminario de especialización, en este caso dedicado al papel de las mujeres en la Edad Media y el Renacimiento, y centrado en los aspectos morales, científicos y populares. Tendrá lugar a partir de mañana jueves 8 de mayo y hasta el viernes 10 en el Aula Elías Serra Ràfols de la Faculta de Geografía e Historia.
Coordinado por Francisca del Mar Plaza Picón, Maravillas Aguiar Aguilar, Margarita Mele Marrero y Dulce Mª González Doreste, en este seminario, que hace el número XXIV de todos los realizados, se amalgamarán distintos saberes procedentes de ámbitos diversos como la Filosofía, Filología Francesa, Filología Románica, Filología Inglesa, Filología Española, Filología Griega, Filología Latina, Estudios Árabes e Islámicos, Historia Medieval e Historia del Arte. Así, desde distintas perspectivas y parcelas del conocimiento analizarán la consideración de la mujer en la Edad Media y el Renacimiento tomando en cuenta factores jurídicos, literarios, médicos, fisiológicos, religiosos, etc., que conformaron un pensamiento y una doctrina para las mujeres.
El discurso didáctico dirigido a las mujeres presenta una serie de características o rasgos afines desde la Antigüedad, rasgos que se repiten en los textos médicos, filosóficos, religiosos y literarios que intentan educar a las mujeres para convertirla en una figura femenina ideal atendiendo principalmente a su carácter, a sus defectos y a las que debían ser sus virtudes en función del papel social que se quisiera asignar. A partir de su propia fisiología, es considerada inferior a la del hombre y en consecuencia dotada de menor capacidad para el conocimiento, hecho que condicionará la educación a la que debe aspirar, íntimamente asociada a la función social que, con carácter general, le es connatural: el matrimonio, concebido como un espacio privado que la mantendrá alejada de otros ámbitos.
En cualquier caso, la tradición medieval daba un alto valor a la instrucción de las mujeres, si bien estaba dirigida especialmente a las mujeres de clase alta. Tal valoración generalmente procedía de la consideración de que la mujer como esposa y madre ejercía una influencia decisiva sobre sus maridos y sus hijos. En consecuencia, la educación de la mujer en la Edad Media estará condicionada por su posición social, explican las coordinadoras del curso.
La literatura didáctica para las mujeres en la Edad Media enlaza con una fértil tradición que bebe tanto de la literatura del amor cortés como con textos eclesiásticos, textos tanto en prosa como en verso, eclesiásticos o profanos, con fines moralizantes e incluso satíricos. Las obras de naturaleza religiosa, escritas tanto por clérigos como por laicos en su dimensión espiritual se dirigen a las mujeres con fines moralizantes, al tiempo que buscan dictar normas de buena conducta. Pero la enseñanza de la moral también interesa fuera de los conventos y en toda Europa surgen obras de naturaleza didáctica con fines moralizantes relativos a la educación de las mujeres. Con carácter general estas obras son auténticos tratados en los que se recogen las normas que deben seguir las jóvenes de condiciones y clases sociales diversas sobre la conducta a seguir en la vida y sobre la instrucción que han de alcanzar, terreno en el que la sátira es también frecuente, prosiguen las docentes.
La aportación particular de cada uno de los campos irá cubriendo un espacio particular del gran abanico de posibilidades que ofrece el estudio de la educación de la mujer, que contribuirá a un mejor conocimiento de la Edad Media y el Renacimiento.

