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Alumnado de Humanidades excepcional

viernes 25 de enero de 2019 - 12:07 UTC

Fotos: Emeterio Suárez (CC BY 3.0)

Desde la nanotecnología a las olas de calor, pasando por las costas, los testamentos, Walter Benjamin, los oráculos o el París decimonónico, los Trabajos Fin de Grado (TFG) de estos siete alumnos de la Universidad de La Laguna son excelentes, académicamente hablando. Porque ellos y ellas son canela fina. Tan fina que han sabido sacar a la palestra temas tan novedosos e interesantes en sus trabajos ‒en algunos casos casi desconocidos para los propios profesores‒, con los que piensan encarar futuras tesis doctorales.

Todos ellos tienen en común más de lo que suponen. A pesar de haber estudiado grados distintos en la Facultad de Humanidades, fueron la búsqueda de un auténtico reto y el empuje personal los que marcaron su hoja de ruta a la hora de enfrentarse al temido TFG. Porque ser universitario hoy en día significa tener que lidiar, sí o sí, con este proyecto de fin de carrera, vigente en España desde que se implantó el Espacio Europeo de Educación Superior, y sin el que es imposible graduarse. Atrás quedaron los tiempos en los que para licenciarse solo era necesario aprobar.

Lo que ocurre es que cuando le llega el turno a cada uno hay que sacar tiempo de donde no lo hay. La planificación y la organización han de hacerse casi de forma matemática para que todo cuadre. Clases, exámenes, TFG y más TFG es la tónica que domina el último año de grado. Y no será porque no haya cientos de decálogos con claves, ‘tips’ y recomendaciones que pueblan las innumerables páginas web en las que expertos en educación, profesores, pedagogos y demás perfiles profesionales afines vuelcan sus consejos y experiencia en pro de la consecución de un TFG brillante, original y, cómo no, exitoso.

Las claves que manejaron Haridian Alonso Martín y Brian Mancito Medina, graduados en Historia, fueron más sencillas que las que se detallan en todos esos

Haridian Alonso

contenidos online. Los dos se centraron en lo que realmente querían investigar, en aquello que les apasionaba de verdad. Se limitaron a escoger un tema que los enamorara. Después, ya se vería si lograban llevarlo a buen puerto o no, cuál sería su tutor y cuáles las conclusiones. O también, como sucede a veces, las frustraciones que podrían aparecer por el camino. Nada de eso les preocupó.

Mujeres guanches y testamentos

Francisca del Castillo, una mujer tinerfeña del 1500, se casó con un castellano y tuvo esclavos guanches. Esas historias, las de guanches que se casaron con caballeros españoles y esclavizaron a sus propios familiares son las que Haridian rescató cuando se empeñó en hacer su TFG sobre «Testamentos de mujeres en Tenerife en el siglo XVI», un trabajo innovador con el que se ha podido conocer un poco más la situación de la mujer en esa época, qué propiedades tenía, si se había casado una o varias veces, si tenía deudas… Detalles reveladores que, aunque no pasasen de ser cosas inherentes a la vida cotidiana, nunca se relataban en las crónicas de conquista escritas, evidentemente, por hombres.

Todo un mundo por descubrir que ella fue deshilando poco a poco mientras estudiaba 114 testamentos de esas mujeres, unos manuscritos valiosísimos que han permitido arrojar una serie de datos que hasta ahora se desconocían, o se conocían bien poco. “En aquella época todo el mundo estaba obligado a hacer testamento. Por eso me planteé hacer un estudio sobre la situación de la mujer en ese siglo. Quería saber lo que no se contaba en las crónicas”.

Y vaya que sí lo supo. Ella, y los profesores del tribunal que evaluaron su excepcional trabajo, quienes la animaron junto con su tutora, Ana Viña: “Me guió desde el principio y me sugirió que hiciera una base de datos con los poderes notariales que iba encontrando. Luego decidí centrarme solo en los de las mujeres. Estoy superorgullosa de haberla elegido. Fue un apoyo incondicional”.

A día de hoy, tiene claro que su tesis doctoral ampliará lo que ya descubrió con su TFG, porque los testamentos, más allá de ser un mero documento jurídico, muestran las inquietudes (al menos los de esa época), devoción y deseos de esas mujeres. “El testamento es un documento donde la mujer es la protagonista. En él se le da margen para expresar su voluntad”.

Los incas y los oráculos

 Haridian seguirá investigando cuando culmine el Máster en Formación del Profesorado que está haciendo porque desea compaginar la investigación con la enseñanza, algo que por el momento no tienta demasiado a Brian, compañero de carrera, y otro firme defensor de la libre elección del tema. Y si es altamente motivador, mejor. En su caso, lo tenía muy claro. Eligió centrarse en el mundo de los oráculos y, en concreto, en la función que desempeñaron las respuestas que los sacerdotes transmitían a los fieles en nombre de los dioses, y que tan importantes fueron en el imperio inca.

Brian Mancito

¿La razón? A Brian no deja de sorprenderle que civilizaciones tan brillantes como la romana estuvieran convencidas de que sus progresos se los debían casi exclusivamente a los dictados de los oráculos: “Ya me atraía todo lo relacionado con la actividad oracular en el imperio romano y por eso busqué otra civilización que también basara sus avances en los oráculos”, algo que sucede con los incas. De hecho, si algo relatan las crónicas y fuentes documentales de la época es que los incas no ponían en marcha ningún tipo de actividad relevante, ya fuese pública o privada, sin haberlo consultado previamente a sus divinidades.

Pero lo que más llamó la atención a este estudiante de Historia al indagar en este tema fue el hecho de que a pesar de que los incas dominaban todo un imperio, eran una sociedad dividida que, sin embargo, logró unificar la totalidad de sus comunidades a través de un mundo simbólico. “Se sentían unidos a un dios y creían que estaban ahí por ese dios”.

Aunque es interesante y diferente, lo cierto es que a nadie se le había ocurrido abordar este tema antes. Así se lo dijo a Brian su tutor, el catedrático de Historia de América, Manuel Hernández González, con el que se entendió “muy bien”. Tanto él como otros profesores del tribunal lo animaron a pedir becas para seguir investigando. No había demasiada información al respecto y tuvo que recurrir a fuentes bibliográficas, como las memorias de los escribanos que acompañaron a las expediciones de castellanos durante la conquista.

Por ahora Brian no contempla la opción de seguir investigando o la de iniciar el doctorado. Lo que sí piensa hacer es sacarse el Máster de Archivística que imparte la UNED porque le permite opositar, sin obviar que desde que realizó las prácticas en los archivos municipal e histórico de Adeje se sintió atrapado por esta disciplina.

Olas de calor en primavera

 Tampoco nadie había abordado nunca en un TFG los temas elegidos por Aquior Díaz Hernández y Óscar Rodríguez Rodríguez, graduados en Geografía y Ordenación del Territorio: las olas de calor y el estudio de los distintos tipos de costas a través de la fotografía. De ambos trabajos, los tribunales destacaron la

Aquior Díaz

metodología empleada, perfectamente aplicable a cualquier otro artículo o proyecto científico.

Él mismo reconoce que es un “flipado” de la climatología y los riesgos naturales. Por eso, ¿por qué no estudiar las olas de calor que ha padecido Canarias desde 1970 a 2016? Para llegar a la conclusión de que no son más intensas que las de verano, pero sí que se alcanzan valores extremos, Aquior analizó los datos que pudo obtener cuando realizó las prácticas en la Agencia Estatal de Meteorología con la que actualmente sigue colaborando en un proyecto de recuperación de series estadísticas.

En el análisis fue fundamental la ayuda de su tutor, Pedro Dorta Antequera, quien lo ayudó en el proceso de planificación y estructura de su TFG. Y no fue sencillo, sobre todo porque era la primera vez que se hacía un trabajo así. Pero si hay algo que le sobra a Aquior es entusiasmo en todo lo que hace. De no ser así, este técnico superior en Administración y Finanzas difícilmente podría haber compaginado su trabajo de administrativo (que le encanta) en el Hospital  Universitario de Canarias con sus estudios en la ULL.

Un perfil multidisciplinar que completará haciendo el máster online en Planificación Territorial y Gestión Ambiental por la Universidad de Barcelona. Eso le abrirá las puertas para doctorarse en Climatología y luego ser investigador o docente. “No lo sé, ya me lo plantearé en un futuro”. De lo que está seguro es de que si a alguien le gusta de verdad algo “no importa el tiempo que se emplee; lo haces feliz”.

Costas, playas y acantilados

Óscar Rodríguez (foto cedida).

Cualquiera con ciertos conocimientos de geografía podría conocer la morfología del sistema costero si utilizara el método ideado por Óscar Rodríguez en su TFG «La imagen fotográfica como herramienta en el aprendizaje de la morfología y dinámica del sistema costero». Un estudio sobre costas, playas y acantilados a partir del que configuró una ficha de trabajo para aquellos que quieran iniciarse en el campo de la geografía.

La ficha permite identificar los distintos tipos de costa y trabajar sobre cada una de ellas. Un método perfecto para que lo utilicen, por ejemplo, los estudiantes de bachillerato. Óscar seleccionó un centenar de imágenes costeras de diferentes partes del mundo, de las que finalmente se eligieron 30, las más importantes. “Lo que hicimos fue crear un sistema para comentar imágenes, algo que no podría haber hecho sin la ayuda de mi tutora, Amalia Yánez Luque.”.

Muchas horas de tutoría y muchas páginas escritas para crear un método “hecho para la enseñanza” al que Óscar espera que se le pueda sacar provecho en algún momento, no solo porque la enseñanza es su verdadera vocación (quiere hacer el Máster en Formación del Profesorado), sino porque “de manera muy sencilla, su aplicación podría servir para ayudar a los estudiantes”. Sería el broche final a su estupendo TFG.

Filosofía y nanotecnología

A bote pronto, vincular la nanotecnología con la filosofía no es fácil. David Bacallado Rivero lo hizo. Apasionado de la nanotecnología, sabía que elegir este tema

David Bacallado

para su trabajo le iba a llevar muchas horas de investigación, pero contaba con dos ventajas: su fuerte motivación y sus conocimientos de Química. El resultado final fue «Nanotecnología: problemas ecológicos y bioéticos», un TFG atractivo que gustó al tribunal.

Para argumentar cómo afecta la nanotecnología a la vida, a los seres humanos y al medio ambiente, qué beneficios tiene y qué problemas causa, se apoyó en su tutor, Domingo Fernández Agis, visitó el Instituto de Materiales y Nanotecnología de la ULL y dedicó muchas horas a un tema que hasta el momento nadie había abordado. “La nanotecnología tiene muchos beneficios pero nadie está mirando los problemas que ocasiona, como la contaminación o la cantidad enorme de datos derivados de la tecnología inteligente, que las empresas controlan. Habría que poner unos límites”.

David no tiene ninguna duda de que hay que seguir ahondando en este tema, y por eso aceptó una beca de colaboración con su tutor, con el que trabaja codo con codo en un proyecto sobre economía y desarrollo sostenible. A la vez, está involucrado en otro sobre filosofía y videojuegos con varios compañeros de la ULL. Un buen comienzo para alguien que quiere seguir investigando y ser doctor algún día. De momento, entre proyecto y proyecto, hace el máster de investigación en filosofía en la ULL.

Walter Benjamin y Toulouse-Lautrec

Salvador Herrera

Salvador Herrera Hernández y Laura Martínez Díaz escogieron al filósofo alemán Walter Benjamin y al pintor francés Toulouse-Lautrec para desarrollar sus excelentes TFG. Él porque quería centrarse en las obras menores y “más fragmentarias” con las que tener “una visión diferente” de uno de los pensadores más vitales y críticos del siglo XX; ella porque consideró necesario alejarse de la obra pictórica de este pintor postimpresionista y sacar a la luz solo lo que mostraba en sus postales, fieles reflejos de la sociedad de la época.

Ambos, de lo que sí se aseguraron, fue de elegir a los mejores (tutores) para plasmar la idea que tenían en sus cabezas. En el caso de Salvador, graduado en Filosofía, no había duda. Quería trabajar con Carlos Marzán Trujillo. En el caso de Laura, graduada en Historia del Arte, no podía elegir a otra que no fuese Carmen Milagros González Chávez. “Ella me transmitió su pasión por Toulouse-Lautrec y quería que ella me dirigiera”.

A Laura le pareció más interesante abordar la figura del pintor a través de su cartelería, y por ello puso su mirada en 33 carteles y los conectó con la realidad de la época. Descubrió, entonces, cosas tan interesantes como que la mujer que aparece en una de las postales viajaba a Dakar en barco con su marido porque en Senegal se requería funcionariado francés en ese momento. “Muchas veces pasamos por alto un montón de elementos que vemos en las obras artísticas y las cosas no se reproducen al azar, son el reflejo de la sociedad y la cultura, del ambiente que envuelve a los artistas”.

Y el ambiente que envolvía a Toulouse-Lautrec era el de la noche parisina, el del bodevil y la prostitución, muy distinto al que marcó la vida de Walter Benjamin,

Laura Martínez

“un filósofo que hizo historia y no al contrario”, dice Salvador. Al tribunal le gustó su TFG porque trabajó la reflexión del tiempo desde varias obras menores como el Libro de pasajes, los escritos autobiográficos o Iluminaciones.

Tiempo, imagen, narración, historia y memoria fueron los conceptos en los que Salvador se movió. “Muchas personas orientan el TFG como una investigación, y mi objetivo no fue ese, fue diseñar una forma de tiempo que me sirviera a mí”. Y esto es así porque se define como “un profesor de liceo”. Le interesa el contacto con el alumno, estudiar, tanto que no descarta seguir haciéndolo e ir a por su tercera carrera (tiene también Historia) mientras da clases en un colegio tinerfeño.

Esa formación constante es también importante para Laura, muy enfocada a opositar y a seguir preparándose. Lo que es un hecho es que la balanza, para casi todos, se inclina del lado de la enseñanza y la investigación. Y puede que sea por estar enamorados de lo que hacen o por ser abanderados de un entusiasmo contagioso. Ya sea por una u otra razón, estos siete estudiantes son el vivo ejemplo de que a la excelencia no se llega solo con talento académico. Hace falta algo más que ellos, y ellas, poseen.

Gabinete de Comunicación


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