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De la idea a la acción

viernes 08 de mayo de 2026 - 10:36 GMT+0000

Cada persona puede entender de forma distinta qué es la creatividad y la innovación. Naciones Unidas celebra una jornada dedicada a estos conceptos, con el objetivo de recordar la importancia de crear y de poner en marcha nuevas ideas. A partir de la Convención sobre la Diversidad de las Expresiones Culturales de 2005, la UNESCO impulsa a los países a reforzar sus industrias creativas, que van desde las bellas artes hasta el cine, el diseño o la industria editorial, además de promover la libertad artística.

En este sentido, Atilio Doreste, catedrático del área de Pintura y responsable del grupo de investigación de Taller de Acciones Creativas de la Universidad de La Laguna, comenta que su equipo busca una interrelación coherente entre la teoría y la práctica en torno al arte. Señala que su trabajo se fundamenta en la acción, aunque aclara que no entiende la práctica artística como algo individualista, sino como una dinámica compartida que articula el área de conocimiento y le da sentido. De esta manera, sostiene que el arte no solo se centra en crear objetos, sino que genera interpretaciones, discusiones, reflexiones y juicios críticos. “Creemos que eso promociona la creatividad para buscar soluciones”.

Asimismo, destaca la importancia de una mirada que vaya más allá de los códigos estéticos preestablecidos para obtener nuevas visiones del espacio desde una experiencia sensible y crítica del territorio. Desde ahí, defiende el paisaje, la naturaleza y el lugar como fuentes de creatividad y soluciones.

Atilio Doreste

Doreste, quien combina la docencia y la investigación con la práctica artística, cuenta con proyectos como ‘Canary Sound Map’, que busca incidir en el patrimonio cultural inmaterial: “La interpretación del paisaje desde el punto de vista sonoro siempre ha estado mucho menos mirada”. A partir de ahí, ese patrimonio puede activarse mediante el registro, la geolocalización y la puesta en común de esos archivos para que formen parte de un fondo destinado a la creación. Por otro lado, el profesor es creador del laboratorio de arte sonoro Auriculab, espacio en el que se desarrolla la experimentación y se impulsan proyectos vinculados a ese ámbito.

En cuanto al mercado del arte, Atilio Doreste asevera que aún falta generar concienciación sobre el valor que implica la producción de obra artística: “¿Cuántas veces me han pedido el precio de algún cuadro y se quedan sorprendidos?”. Además, el artista afirma que los materiales son muy caros y que existe un circuito comercial muy exclusivo: “No hay un gusto por adquirir obra original”, lamenta. En Canarias, además, los artistas cuentan con la limitación territorial y tienden a buscar referencias externas: “Tenemos el vicio de no valorar lo propio”. 

El panorama del arte es poco halagüeño: “Vivir del arte es complicado; quien lo consigue se puede contar con los dedos de una mano y no de manera regular”. Aun así, Doreste destaca que el arte tiene un gran valor cultural, reflexivo y crítico. 

Sin embargo, toda creatividad no se convierte en algo real. Para que una idea funcione, necesita desarrollarse, aplicarse y generar impacto. Ahí entra la innovación, el paso que transforma las ideas en soluciones reales. 

El diseño como herramienta estratégica

El diseño se ha vuelto una pieza clave para transformar la creatividad en soluciones concretas. Bernardo Antonio Candela, profesor contratado doctor del área de Dibujo de la Universidad de La Laguna, comenta que, en el ámbito empresarial, cada vez se reconoce más el diseño estratégico como una herramienta fundamental para mejorar productos y servicios, además de impulsar los beneficios.

Bernardo Antonio Candela

“En el diseño, al ser un intangible, cuesta medir el retorno de la inversión que realizan las empresas, pero hay estudios que muestran que quienes apuestan por él obtienen mejores resultados”, comenta. Además, indica que está comprobado que, cuando se introduce el diseño en fases más tempranas de conceptualización o cuando se incorporan perfiles creativos en niveles de responsabilidad, los beneficios son mayores. 

No ocurre lo mismo en el sistema público. Candela apunta que cada vez más se intenta que esta conceptualización se extienda a la gobernanza y la administración pública, porque está demostrado que podría mejorar el funcionamiento de aquellas administraciones que integran perfiles creativos en sus procesos de creación de políticas públicas.

En este sentido, el diseño no solo permite mejorar la comunicación, sino que propone otra forma de abordar los problemas. Desde el diseño social, las personas se sitúan en el centro: “Se trata de identificar sus necesidades y problemas para poder resolverlos”, señala Candela. Esto implica procesos de abajo hacia arriba, aunque apunta que no siempre es necesario que las instituciones estén presentes, ya que muchos problemas pueden resolverse desde la propia sociedad civil. 

El diseño también juega un papel clave en la transición hacia una economía circular. Estrategias como el diseño regenerativo, el diseño circular o el ecodiseño permiten analizar todo el ciclo de vida de un producto o servicio e identificar en qué etapas se puede intervenir para reducir el consumo de materiales y la generación de residuos. 

“La inteligencia artificial (IA) ha llegado para revolucionar el diseño”, afirma Candela. La clave está en saber integrarla de forma ética. “Es cierto que democratiza el acceso, pero el diseño no es solo el resultado final: es estrategia, investigación y conceptualización”, explica.

Por su parte, Carina Soledad González, catedrática del área de Arquitectura y Tecnología de Computadores de la Universidad de La Laguna y responsable del Instituto Universitario de Estudios de las Mujeres, advierte que la IA generativa debe entenderse desde una mirada crítica y compleja. “Siguiendo a Seymour Papert, podemos pensar la IA como una especie de prótesis cognitiva: una tecnología que amplía nuestras capacidades, pero que también transforma la manera en que pensamos”, explica. Y agrega: “Cuando delegamos ciertas funciones en la tecnología, existe el riesgo de que esas capacidades se debiliten”. No obstante, González insiste en que el debate no debe plantearse en términos de sustitución. La IA, señala, viene a evidenciar que existen múltiples formas de aprender, conocer y resolver problemas.

Bernardo Antonio Candela, quien también pertenece al Instituto Universitario de Estudios de las Mujeres, cuenta que trabaja en un proyecto que busca reescribir el papel de las mujeres en el diseño en Canarias. “Hemos realizado una exposición llamada ‘Aquí también diseñan ellas’ para visibilizar el trabajo de las diseñadoras, ya que existe una falta de reconocimiento pese a que representan cerca del 50% del sector”, explica.

Tecnología educativa y emprendimiento

Carina González

El trabajo de Carina González integra tecnología, diseño y educación desde una perspectiva de género e inclusión. Su investigación se centra en el desarrollo de sistemas digitales centrados en las personas, abordando ámbitos como la IA, la robótica social y la experiencia de usuario en contextos educativos. 

“Trabajo desde un enfoque de diseño centrado en las personas, pero ampliado: no solo pensamos en usabilidad o eficiencia, sino también en aspectos como la ética, la equidad, la transparencia o el impacto social de la tecnología”, explica. En este proceso, incorpora metodologías como el co-diseño, el diseño especulativo y los enfoques human-centered AI, con el objetivo de que el alumnado no solo utilice la tecnología, sino que sea capaz de cuestionarla y diseñarla críticamente. Todo ello se traslada a la formación en ingeniería: “Queremos que el alumnado piense en la tecnología del mañana, pero desde la responsabilidad. No se trata sólo de innovar, sino de hacerlo con criterio, entendiendo sus implicaciones sociales y humanas”.

La gamificación y los elementos lúdicos constituyen otra de sus principales líneas de trabajo. “El juego no es algo superficial, es una herramienta poderosa para el aprendizaje”, indica. A través de estas dinámicas se activa tanto la motivación intrínseca como extrínseca del alumnado, lo que se traduce en mejoras en la implicación, la asistencia y la calidad del trabajo. Frente a las críticas sobre una posible infantilización, recuerda que el juego es una dimensión fundamental del desarrollo humano y, bien diseñado, permite un aprendizaje más profundo y significativo. 

“La innovación nos ayuda a identificar oportunidades o necesidades y tratar de resolverlas”, afirma Inés Ruiz, catedrática del área de Economía Financiera y Contabilidad de la Universidad de La Laguna. Para la investigadora, es también la base del emprendimiento: “José Manuel Pérez Díaz (Pericles), impulsor del proyecto Valnalóneduca en Asturias, señala que emprendimiento e innovación van de la mano”, cuenta.

Inés Ruiz

Existen muchos factores que influyen en el desarrollo de proyectos emprendedores. El primer detonante es la intención de emprender, ligada a la creatividad. A partir de ahí, se distinguen dos tipos: por necesidad y por oportunidad. “El segundo es el que genera mayor impacto y sostenibilidad”, afirma. Entre la intención y la puesta en marcha existe un proceso en el que influyen múltiples variables. “En Canarias hay una alta intención emprendedora, superior a la media española, pero luego disminuye la materialización”, explica. Por eso, es necesario analizar el proceso donde la creatividad actúa como motor inicial, pero intervienen factores como la financiación, la formación o las circunstancias personales. 

En este sentido, un estudio en el que participó Inés Ruiz, observó que quienes no emprendieron señalaban la financiación como barrera, mientras que quienes sí lo hicieron destacaban las redes de contacto. Las universidades desempeñan un papel fundamental en la creación de redes para el desarrollo de proyectos. 

La innovación también se aplica a la gestión de recursos y al turismo sostenible. La IA y el machine learning permiten aprender de datos previos y mejorar la eficiencia. Ruiz cuenta que una empresa hotelera desarrolló un sistema automatizado para analizar restos de comida: “Permitió identificar qué alimentos se desperdician más y optimizar la producción”, explica.

El Régimen Económico y Fiscal en Canarias es una herramienta potente para empresas, pero muchas veces no es utilizado por falta de información. Ruiz analiza hasta qué punto algunas empresas no aprovechan del todo las ventajas fiscales asociadas a las inversiones en sostenibilidad y cuantifica ese coste de oportunidad: “Los resultados muestran que las pérdidas son significativas”, afirma.

Innovación en las políticas públicas

Rocío Peña, profesora titular del área de Economía Aplicada de la Universidad de La Laguna, apunta que una fiscalidad atractiva y una financiación temprana son elementos clave. Para la investigadora, la reducción de la burocracia y la especialización en sectores donde Canarias puede competir (turismo inteligente, energías renovables o economía azul), fomentaría la creación de nuevas empresas. Asimismo, Peña cree que funcionan las políticas de formación, mentoring y la conexión con universidades, ya que ayudan a transformar el talento local en proyectos viables. “Esto es esencial para retener el talento joven y evitar la fuga al exterior”, afirma. 

Pero la innovación no solo debe transformar el tejido empresarial, sino también el espacio que habitamos. Para Peña, la creatividad es el motor del cambio de paradigma que necesitan las ciudades sostenibles. “No debe entenderse sólo como un ejercicio estético, sino como una herramienta estratégica desde la fase inicial del diseño urbano”, destaca. Este enfoque creativo permite incorporar Soluciones Basadas en la Naturaleza, como bosques urbanos o cubiertas verdes, que ayudan a capturar el dióxido de carbono (CO₂), reducir el efecto isla de calor y mejorar la resiliencia climática. Además, este planteamiento encaja con la Nueva Bauhaus Europea, que busca integrar sostenibilidad, inclusión y belleza. 

Rocío Peña

En lo que se refiere a la construcción, Peña insiste en que la clave está en cambiar la manera en la que se piensa, diseña y trabaja con los edificios. Considera que hay que apostar por la digitalización y la economía circular. La economista destaca algunas innovaciones como la metodología Building Information Modeling (BIM), que permite gestionar de forma digital todo el ciclo de vida de una infraestructura; los edificios de energía casi nula o de cero emisiones; y el desarrollo de materiales que dejan una menor huella de carbono. “Actualmente se investiga el uso de cenizas volcánicas como sustituto parcial del cemento con resultados prometedores, ya que permiten reducciones significativas de CO₂ sin perder prestaciones técnicas”, señala.

Economía educativa

Otra línea de investigación de Rocío Peña está relacionada con la economía de la educación. Señala que la innovación digital y la creatividad pueden transformar la educación universitaria hacia un modelo más personalizado. Herramientas como la inteligencia artificial o las aulas híbridas permiten que el alumnado aprenda a su ritmo y desarrolle competencias como el pensamiento crítico.

La creatividad cambia la lógica tradicional: “Se pasa de memorizar contenidos a diseñar soluciones y trabajar por proyectos”, explica. También es clave para combatir el abandono universitario. “Nuestras investigaciones muestran que el alumnado en riesgo suele tener baja satisfacción y escaso compromiso formativo”, agrega. En este sentido, metodologías más motivadoras fortalecen su vinculación emocional con la titulación y mejoran la percepción de la utilidad de sus estudios.

Además, una orientación académica más personalizada, especialmente durante el primer curso, permite mejorar el acompañamiento: “Cuando el alumnado se siente motivado y capaz de visualizar su futuro profesional, disminuye el riesgo de deserción”, sostiene. 

Las ideas que plantea Rocío Peña sobre innovación, formación y transferencia no se quedan en la teoría. En la Universidad de La Laguna, algunos proyectos científicos ya están demostrando cómo ese conocimiento puede convertirse en desarrollo tecnológico y nuevos empleos.

Óptica adaptativa 

Un ejemplo de ello es la investigación de José Manuel Rodríguez, catedrático del área de Tecnología Electrónica de la Universidad de La Laguna, centrada en la óptica adaptativa y el sensor de fase de frente de onda, esencial para la detección de distancia. “Trabajamos en la detección de la distancia a la que se encuentran los objetos o del tamaño de superficies en el orden de nanómetros”, explica.

Para ello, utiliza unidades de procesamiento gráfico (GPUs) y matrices de puertas programables de campo (FPGAs). “Fuimos introductores de su uso en óptica adaptativa”, asegura. Y añade: “Hoy en día, todos los diseños de grandes telescopios incorporan GPU y FPGA”. Rodríguez destaca que, gracias a su trabajo en sensores de fase, han logrado un salto de varios órdenes de magnitud en resolución: pasaron de 40×40 píxeles a 4000×4000. “Esto permite observar con precisión objetos transparentes, como el humor acuoso en el ojo humano, el tejido cerebral en microscopía o las obleas de silicio en semiconductores, ámbito en el que hemos fundado la empresa Wooptix”, explica.

La spin-off Wooptix es un ejemplo de cómo la investigación se traslada al tejido productivo. Su creación ha dado empleo a 85 personas altamente cualificadas. Para fundar una empresa tecnológica, Rodríguez explica que el primer paso es contar con una tecnología disruptiva protegida mediante patentes. A partir de ahí se habla con inversores que exigen prototipos y un plan de negocio. “La innovación es esencial. No puede existir emprendimiento tecnológico sin un avance sustancial en la tecnología”, resalta.

“La tecnología que hemos desarrollado es profunda, permite acceder a lo que podríamos considerar la otra mitad de la luz”, afirma Rodríguez. Hasta ahora, la intensidad se capturaba con alta resolución, mientras que la fase se medía en resoluciones muy bajas: “Nosotros hemos logrado captarla con una resolución equivalente”, asegura. Esto permite obtener el campo electromagnético completo de la luz y realizar propagaciones matemáticas exactas: “Trabajamos con una forma de holografía precisa”. Las aplicaciones son amplias: semiconductores, oftalmología, microscopía o imagen tridimensional.

Algunas de estas líneas se mantienen en desarrollo controlado por su carácter estratégico en semiconductores. “El objetivo es ser reconocidos principalmente en ese ámbito, aunque esperamos crear nuevas spin-offs en otros sectores”, sostiene Rodríguez.

“La I+D con mayúsculas es fundamental, pero además es imprescindible la transferencia del conocimiento”, afirma Rodríguez, quien subraya que transformar ese conocimiento en productos reales es lo que genera impacto. Ese paso de la idea a la realidad es el que marca la diferencia.

(Este reportaje es una iniciativa enmarcada en el Calendario de Conmemoraciones InvestigaULL, proyecto de divulgación científica promovido por la Universidad de La Laguna)

Unidad de Cultura Científica y de la Innovación (Cienci@ULL)


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