No todas las historias se cuentan con palabras. En ocasiones, una fotografía es capaz de trascender el instante en el que fue tomada y acercar una realidad ajena a quienes la observan desde la distancia. Así son las historias que recoge ‘Gaza, la mirada no silenciada. Un llamamiento a no mirar hacia otro lado’, una exposición que puede visitarse desde el 7 de octubre en la Biblioteca General y de Humanidades de la Universidad de La Laguna. La muestra, promovida por la Asociación Comité Español de UNRWA, reúne el trabajo de fotoperiodistas locales que documentan la realidad de la Franja de Gaza desde el propio territorio.
Las fotografías forman parte de la colección oficial de UNRWA, la Agencia de Naciones Unidas para la Población Refugiada de Palestina, y constituyen un testimonio visual de las consecuencias humanas del conflicto. Según la información facilitada por la asociación, más de 200 periodistas de Palestina han muerto desde octubre de 2023. A ello se le suman las fuertes restricciones de acceso de la prensa internacional al territorio. Ante estas circunstancias, sus autores y autoras trabajan desde el anonimato para proteger su seguridad, un hecho que ya desentraña parte del propósito de la muestra: preservar y difundir una realidad que sus protagonistas continúan documentando en condiciones difíciles.
La exposición, que puede visitarse hasta el día 30 de octubre, invita a detenerse ante las fotos exhibidas, reflexionar sobre lo que representan y profundizar sobre las historias que contienen. No se trata de una selección centrada en imágenes explícitas de violencia ni en escenas que busquen recrearse en el horror. Por el contrario, propone un recorrido por diferentes aspectos de la vida gazatí en medio de la destrucción, a través de imágenes de personas, infraestructuras, desplazamientos forzados y el trauma colectivo. Todo ello consolida un mensaje claro: la resistencia de quienes continúan viviendo allí, a pesar de lo ocurrido, y en los esfuerzos por mantener algunas actividades esenciales.
Para la directora de la Biblioteca de la ULL, Soledad Jacobe, acoger la muestra supone abrir una ventana a la realidad de Gaza y dar cabida a un testimonio que considera imprescindible. Desde su perspectiva, el lugar donde se exhibe el trabajo fotográfico resulta de gran relevancia, pues las bibliotecas son más que espacios destinados al estudio o la conservación de libros, también centros de pensamiento crítico, memoria y compromiso con los derechos humanos.
Jacobe defiende que las fotografías interpelan tanto a la sociedad como a la propia institución académica, recordando la importancia de poner el conocimiento al servicio de la ciudadanía. En sus
palabras, cada imagen constituye “un acto de resistencia y un ejercicio de dignidad”, una reflexión que conecta con el propio título de la exposición y su invitación a no apartar la mirada.
Sostener la vida en medio de la emergencia
La exhibición fotográfica, promovida por la Asociación Comité Español de UNRWA, llega a la universidad a través de María Rosa Halaby, vinculada a Mujeres por la Paz y Acción Solidaria con Palestina, una de las entidades que colaboran con su difusión junto con El Patio de las Culturas.
La muestra reivindica la labor de UNRWA en la atención a la población refugiada de Palestina, una tarea que la agencia desarrolla desde mediados del siglo XX. Desde octubre de 2023, su actividad humanitaria ha tenido que adaptarse a una emergencia de gran magnitud. Según el último informe publicado por la asociación, más de 11.000 personas de su organización participan en labores de distribución de alimentos y agua, asistencia sanitaria y psicológica, actividades educativas y servicios de higiene y saneamiento. Su labor incluye la gestión de 114 refugios de emergencia que acogen a unas 65.000 personas desplazadas y la atención sanitaria, con más de 19,5 millones de consultas realizadas en los últimos tres años.
A su juicio, la muestra constituye un ejercicio de memoria destinado a dejar constancia tanto de lo ocurrido como de una situación que continúa. Defienden la necesidad de mantener viva la atención pública y de comprender que la situación actual forma parte de una historia que se remonta hasta 1948, por lo que varias generaciones han crecido en un contexto marcado por la violencia y la ausencia de estabilidad. Desde la asociación mantienen que conocer la realidad es un primer paso para actuar y animan a quienes visiten la exposición a informarse, cuestionarse lo que sucede y buscar formas de contribuir a mejorar la situación.
La voluntad de mantener viva la memoria y evitar que el sufrimiento quede relegado al olvido explica también el carácter itinerante de ‘Gaza, la mirada no silenciada’, ya que forma parte de un proyecto que ha encontrado espacio en diferentes puntos de España, como Soria, Segovia o Gáldar, en Gran Canaria, y ha traspasado las fronteras nacionales con su presentación en el Centro Cultural de España en Santiago de Chile. Después de su paso por la Universidad de La Laguna, continuará su recorrido por otros territorios del país, mientras tanto, permanecerá abierta al público hasta el 30 de octubre en la Biblioteca General y de Humanidades.


