La Universidad de La Laguna presenta un nuevo número de su revista de divulgación científica Hipótesis 2.0, una edición que pone el foco en los grandes desafíos sanitarios y medioambientales contemporáneos a través del trabajo desarrollado en el Instituto Universitario de Enfermedades Tropicales y Salud Pública de Canarias (IUETSPC).
Este número constituye un testimonio directo del papel que desempeña la universidad como agente activo en la generación de conocimiento científico orientado al bienestar de la sociedad canaria, especialmente en un territorio vulnerable a los efectos del cambio climático y la globalización. Las investigaciones reunidas en esta edición, se articulan bajo el enfoque ‘One Health’ (Una Sola Salud), que reconoce la interdependencia entre la salud humana, la animal y la ambiental como eje estratégico para afrontar amenazas emergentes.
El IUETSPC es una institución multidisciplinar de la Universidad de La Laguna integrada por profesorado, personal investigador y profesionales especializados, cuya misión es impulsar la investigación, el desarrollo y la innovación en salud pública y biotecnología. Su actividad se rige por estándares de calidad y buenas prácticas científicas, garantizando que sus resultados cumplan con la normativa legal y las normas internacionales, y fomentando una mejora continua basada en la evidencia.
El dossier central de Hipótesis 2.0 ofrece una síntesis de investigaciones que ejemplifican esta vocación de servicio público. Entre ellas destaca el estudio liderado por Ainhoa Escuela-Escobar, que analiza cómo las intrusiones de calima —polvo sahariano cargado de bacterias y hongos— alteran la microbiota orofaríngea en pacientes asmáticos. El trabajo integra meteorología, genética y microbiología, y propone un indicador innovador basado en la proporción de ADN bacteriano y fúngico para detectar desequilibrios con potencial aplicación en terapias personalizadas.
La seguridad hídrica también ocupa un lugar destacado, con la labor del Laboratorio de Agua y Medio Ambiente, responsable de garantizar la calidad de las aguas regeneradas, un recurso estratégico para la agricultura del archipiélago. Otro de los ejes del número es la amenaza global de los microplásticos y nanoplásticos. Desde la Unidad de Transferencia Universitaria POLAR (Polymer Analysis & Research), creada en el seno del IUETSPC, se aborda su cuantificación y caracterización mediante técnicas avanzadas como la espectroscopía infrarroja. Esta unidad canaliza la investigación universitaria hacia la generación de evidencia científica fiable, clave para el desarrollo de regulaciones más estrictas y el diseño de materiales más seguros.
En este número también encontraremos un interesante artículo sobre la vigilancia de patógenos zoonóticos, tratada desde el Laboratorio de Alertas Biológicas, que investiga agentes de relevancia veterinaria como Ehrlichia canis o el virus de la inmunodeficiencia felina, entendiendo la detección temprana en animales como una auténtica “alerta biológica” para la prevención en salud humana. En paralelo, la investigación sobre patógenos emergentes como el SARS-CoV-2 se centra en el diagnóstico molecular avanzado y en el estudio de microARNs, moléculas reguladoras con potencial para el desarrollo de nuevas dianas terapéuticas.
La revista también da visibilidad a enfermedades poco conocidas, pero de gran impacto, como la queratitis por Acanthamoeba, una afección ocular grave cuya investigación resulta clave para desarrollar nuevos tratamientos, mejorar los sistemas de desinfección y reforzar la educación preventiva, reduciendo así su elevado coste humano, social y económico.
Cierra el número un estudio sobre telómeros y envejecimiento celular basado en modelos animales innovadores, que aporta nuevas claves sobre la longevidad y el envejecimiento saludable. Los resultados sugieren que telómeros más largos y una mayor concentración de antioxidantes se asocian con una mayor esperanza de vida, reforzando la idea de que el equilibrio biológico es determinante para ralentizar el envejecimiento.
La línea editorial de Hipótesis 2.0 se sustenta en la convicción de que el conocimiento científico es un pilar esencial del desarrollo social y que su divulgación rigurosa es una responsabilidad ineludible de la universidad pública. Las investigaciones presentadas en este número, gestadas en el instituto, reflejan el compromiso de la Universidad de La Laguna con la ciencia basada en la evidencia y su papel como baluarte frente a la desinformación, el pensamiento irracional y las pseudociencias.
Con esta nueva edición, la Universidad de La Laguna ofrece respuestas científicas a los retos de la salud global y recuerda que la mejor herramienta para proteger la salud y el progreso colectivo es la investigación rigurosa, la honestidad intelectual y la defensa firme de la verdad científica.

