Skip to main content

La ULL colidera el descubrimiento de una herencia biológica inédita en los erizos de mar

lunes 01 de junio de 2026 - 09:58 GMT+0000

Erizos de mar Arbacia Lixula

Erizos de mar Arbacia Lixula

Una investigación en la que participa la Universidad de La Laguna ha demostrado por primera vez que un animal puede transmitir a su descendencia determinadas estructuras funcionales procedentes de otro reino de la vida, en este caso, de las algas. El hallazgo, realizado a partir del estudio de larvas de erizo de mar, abre la puerta a una nueva forma de comprender la herencia biológica.

El trabajo ha sido publicado en la revista científica PLoS Biology y forma parte de una colaboración internacional en la que participan centros de investigación de Alemania (Universidad de Kiel) y Estados Unidos (Universidad de California San Diego), si bien la fase experimental se desarrolló en la Universidad de La Laguna, en el marco de la tesis doctoral de Andrés Rufino Navarro bajo la dirección del investigador José Carlos Hernández.

Esta investigación se planteó con el objetivo de analizar las estrategias de desarrollo de los organismos marinos desde la fecundación hasta las etapas juveniles, con el fin de determinar si ciertos factores pueden influir en su crecimiento y supervivencia. Para ello, el equipo examinó si las larvas del erizo de mar Arbacia lixula eran capaces de establecer relaciones simbióticas con cianobacterias fotosintéticas.

Sin embargo, durante el análisis microscópico el equipo descubrió una forma de interacción entre especies hasta ahora desconocida: los huevos de este erizo de mar pueden integrar ciertos componentes de los cromoplastos (orgánulos celulares o plastidios presentes en las algas) en su interior. Los experimentos permitieron demostrar que los cristales de carotenoides derivados de esos cromoplastos aumentan la viabilidad de las larvas, lo que podría contribuir a explicar la amplia distribución geográfica de la especie en el océano Atlántico.

A partir de ahí, el equipo investigador analizó cómo influían estos componentes en el crecimiento y desarrollo de las larvas. La presencia de cristales de carotenoides llevó a plantear la hipótesis de que su efecto podría depender de la luz, por lo que los investigadores compararon el desarrollo larvario en condiciones de iluminación y oscuridad.

Los resultados mostraron que las larvas se desarrollan con mayor rapidez y presentan una tasa de supervivencia un 50 % superior gracias a estos componentes derivados de los plastidios. Además, el estudio permitió identificar efectos metabólicos asociados a su presencia, como alteraciones en el metabolismo de las grasas y un aumento en la producción de fitohormonas, procesos que también contribuyen a mejorar la supervivencia de las larvas.

Este hallazgo supone la primera evidencia de ADN de plastidios en las células germinales de un animal, en este caso procedente de diatomeas, un grupo de algas microscópicas. Este estudio internacional, cuya fase experimental se llevó a cabo en la Universidad de La Laguna, concluye que la incorporación de estructuras derivadas de algas en las larvas de erizo de mar incrementa su aptitud biológica y favorece la capacidad de dispersión de la especie en el océano Atlántico.


Archivado en: Destacado, Investigación, Portada ULL

Etiquetas: , , , , , ,