La Universidad de La Laguna ha sido centro de interés de la reciente Comisión de Trabajo de Economía Social, Inclusión, Seguridad Social y Migraciones del Congreso de los Diputados, a través de la comparecencia del profesor titular Vicente Zapata Hernández, en la medida en que la institución académica viene desarrollando desde 2001 una serie de acciones que promueven el conocimiento científico de las migraciones y la intervención para la promoción de la cohesión y la convivencia social en el archipiélago.
Y más recientemente, se ha implicado en el impulso de un amplio proceso participado de planificación estratégica que ha concluido con la definición del Plan Canario de Inmigración y Convivencia Intercultural 2026-2029. Todo ello, en colaboración con instituciones canarias como el Cabildo de Tenerife o el Gobierno de Canarias.
A instancia del Grupo Mixto, la comparecencia se produce en pleno proceso de regularización extraordinaria de personas migrantes en España y a punto entrar en vigor el Pacto Europeo de Migración y Asilo. Dos cuestiones que fueron abordadas en la sesión, pronunciándose Zapata en relación con el primero, en el sentido de que se debe cuidar con esmero, “de modo que se convierta en un éxito colectivo de nuestra sociedad”, dijo. Y señalando en relación con el segundo, a dos meses de su activación, que se deben encontrar fórmulas consensuadas “para que su aplicación no produzca más dificultades de las ya existentes en lo que respecta a la gestión de determinados flujos migratorios y al asilo”.
Durante la comparecencia, se señaló que España ha pasado de 40 a casi 50 millones de habitantes en lo que va de siglo, creciendo Canarias en más de medio millón de residentes, y que buena parte de las nuevas vecindades proceden de un amplio conjunto de países, en particular latinoamericanos y europeos, lo que arroja una mayor diversificación cultural y heterogeneidad social.
El éxito de este proceso, estructural y necesario para un país que languidece desde la perspectiva sociodemográfica y necesita mantener su pulso económico, según Zapata, “requiere mucha atención y hasta delicadeza, por lo que, poco le ayuda el ruido y la propagación del temor, cuando no del odio”. De hecho, una parte significativa de su intervención la centró en los riesgos del ascenso de las actitudes xenófobas y racistas, que contribuyen a afianzar y propagar discursos de odio. Por ello, subrayó que es un momento más que oportuno por necesario, para la activación del Plan de Integración y Convivencia Intercultural que se encuentra elaborando el Estado.
Zapata rechazó el reduccionismo “que centra la migración en la xcepcionalidad y la emergencia, dejando fuera del foco social su amplio espectro de dimensiones y su contribución al proceso de desarrollo regional, donde se conecta lo individual y lo colectivo”.
Finalmente destacó la importancia de reforzar el trabajo en la escala local con enfoque comunitario, “allí donde se hilvanan las relaciones vecinales con distintas intensidades, forjadas en contextos sociales cada vez más heterogéneos”, y destacó la reciente experiencia obtenida con ‘ParticipaBarrio’, proyecto de I+D+i multisituado en distintas localidades del país. En este marco debemos colocarnos con criterio y perspectiva, a juicio del investigador, para pensar estrategias “que nos permitan avanzar hacia escenarios más convivenciales, activando el valor positivo de la diversidad”.
Las diputadas y diputados participantes en la comisión centraron sus intervenciones en los efectos del Pacto Europeo de Migración y Asilo, demandando claves para el enfrentamiento de las tensiones que se derivan de los procesos migratorios. Asimismo, se refirieron a la importancia de contar con estrategias y políticas migratorias adecuadas, con carácter multinivel, que favorezcan una movilidad regular y segura, dimensionada en relación con la capacidad de acogida del país.

