El Claustro de la Universidad de La Laguna acordó ayer martes 3 de junio instar al rector, Eduardo Doménech, a que eleve al Consejo de Gobierno la derogación del calendario académico para el curso 2008/09. Este es uno de los principales acuerdos adoptados ayer por el órgano colegiado, a propuesta del grupo claustral AMEC, y que supone que dicho documento vuelva al órgano del que partió, el Consejo de Gobierno, para su nueva consideración.
El calendario académico del próximo curso cumplía con algunas premisas del proceso de convergencia europea en el que se encuentran inmersas las universidades de todo el país. Así, el año académico comenzaría y finalizaría antes, de tal forma que la convocatoria de exámenes de septiembre se trasladaba a julio. Este cambio ha resultado del desagrado de un sector del alumnado que, apoyado ayer por grupos claustrales de profesorado, pide ahora su derogación.
Otra de las propuestas aprobadas en la sesión claustral, y también proveniente de AMEC, solita que el rector realice las gestiones necesarias para que el Gobierno de Canarias publique en el Boletín Oficial los artículos reformados de los estatutos de la Universidad de La Laguna en abril de 2005. Esa modificación reformulaba la convocatoria de exámenes de diciembre, de tal forma que fijaba para las asignaturas del primer cuatrimestre las convocatorias de exámenes de febrero, junio-julio y septiembre, y para las del segundo cuatrimestre y asignaturas anuales, en junio, septiembre y diciembre.
El órgano deliberante también acordó otra propuesta, esta vez presentada por SEC, en la que se solicitaba certificado acreditativo al Gobierno de Canarias de la aprobación de la citada reforma estatutaria, apelando al silencio administrativo del ejecutivo regional.
Convergencia europea
Otro de los puntos destacados de la sesión tuvo que ver con el citado proceso de convergencia europea y los criterios de implantación de titulaciones. El Gobierno de Canarias ha hecho público un borrador de decreto que exige que las titulaciones que se implanten a partir de 2010 tengan un mínimo de 25 alumnos. Esta cuestión ha suscitado gran alarma en todos los centros, que en algunos casos han visto peligrar el futuro de las carreras que imparten.
El rector explicó detalladamente que está en un proceso de negociación con la Consejería de Educación para que flexibilice esta norma, y atienda a otros criterios que no sean estrictamente la matrícula de nuevo ingreso, aunque también relató que está solicitando a los centros afectados que modifiquen la orientación de sus estudios, al objeto de captar más alumnos.
El vicerrector de Ordenación Académica, José M Palazón, que abrió el debate sobre este punto, afirmo comprender la preocupación suscitada por el borrador de decreto citado, y afirmó que la ULL hará todo lo posible para que ese texto no termine llevándose a cabo en los términos actuales. En cuanto a la situación de los docentes que imparten estas titulaciones, el miembro del equipo de dirección fue claro al respecto: Ningún profesor en plantilla tiene en peligro su puesto de trabajo
Durante el debate, los grupos de alumnos AMEC y SEC rechazaron el actual modelo de convergencia europea por considerar que mercantiliza la educación, la pone a merced de los intereses empresariales, y creará titulados con eficiencia técnica, pero sin sentido crítico. En cambio, SEULL apoyó la integración en el nuevo, aunque solicitó que las administraciones públicas financien al menos el 50% del coste de matrícula de los posgrados oficiales.
El grupo LIGA criticó que, con la excusa de Bolonia, se estén acometiendo reformas que nada tiene que ver con la convergencia europea, y que se ponga tanto énfasis en el objetivo de la empleabilidad de los egresados, obviando que el fin de la universidad es, ante todo, la generación de conocimiento. Programa y NUC, por su parte, criticaron en sus respectivas intervenciones el borrador de decreto del gobierno regional, al considerar que vulnera la autonomía universitaria y fija un único criterio cuantitativo el número de matriculados- para cerrar titulaciones.
Las propuestas de resolución aprobadas, y presentadas por los grupos claustrales Programa y NUC, abundan en este asunto, en el sentido de que se expresa el total desacuerdo con el contenido y filosofía de dicho borrador del Gobierno, y manifiesta su rechazo tanto al mantenimiento o creación de nuevas titulaciones a partir de un número de alumnos de nuevo ingreso como al intento de someter la pervivencia de las actuales o la creación de nuevas titulaciones a criterios de rentabilidad económica y demanda socio-empresarial.
Asimismo, se insta al rector a un debate sobre la conformación del mapa propio de titulaciones y a defender la autonomía universitaria evitando la ingerencia de los poderes públicos o de otra índole.
Por último, también se dio el visto bueno a una propuesta de SEULL para que se tomen medidas con el objeto de que la universidad adapte sus instalaciones al modelo educativo que marca la convergencia europea.

