Varios estudiantes de la Universidad de La Laguna que cursan el Grado en Historia han creado el Grupo Pro-San, que pretende reivindicar y promover acciones en defensa de poblaciones en peligro de desaparición. Mañana jueves 24 de marzo a las 18 horas este grupo se presentará en el Aula 1.10 del Aulario General del Campus de Guajara y, además, dará a conocer los resultados de su primera movilización, en apoyo de los bosquimanos (también conocidos como San) que habitan en el desierto del Kalahari.
Este pueblo de cazadores y recolectores localizado en el Sur de África, y que según los antropólogos es la cultura más antigua conocida, ha sido históricamente perseguido por pueblos agricultores bantúes, y en la actualidad sufre el acoso de las compañías de explotación de diamantes por las riquezas del subsuelo que habitan.
Una campaña internacional coordinada por la ONG Survival, a la que se adhirió el Grupo Pro San de la ULL, logró que la Unesco presionara a los gobiernos implicados para que se comprometieran a defender los intereses de esta población.
En la jornada que se celebrará en el Campus de Guajara, los miembros del Grupo Pro-San explicarán cuales son sus objetivos, y disertarán sobre la investigación antropológica y arqueológica de las tribus cazadoras-recolectoras; las características de estas sociedades; el interés internacional que existe en el territorio bosquimano; y una explicación del proceso que se ha seguido para defender los intereses de los San.
Dos profesores del Departamento de Prehistoria, Antropología e Historia Antigua de la ULL, José Alberto Galván Tudela y Dimas Martín Socas, han ayudado a estos estudiantes aportándoles alguna orientación puntual, pero ambos quieren dejar claro que ha sido una iniciativa organizada y puesta en marcha por el alumnado.
En este sentido, Martín Socas considera “que un grupo de estudiantes muestre preocupación por estos temas ya es un factor sorprendente. Pero que se implique en una campaña, coordinándose con organismos internacionales sin perder de vista sus estudios, y que se organicen como un movimiento de voluntariado para acciones de este tipo, ya es realmente excepcional. Y, por supuesto, hay que apoyarlo”.

