Como parte de las medidas de contención del gasto corriente que la institución lleva aplicando desde hace meses, la Universidad de La Laguna cerrará todas sus instalaciones desde el viernes 28 de diciembre a las 20 horas hasta el 8 de enero a las seis horas, coincidiendo con el periodo vacacional navideño.
Solamente habrá actividad en determinadas instalaciones que, como es el caso del Animalario o algunos laboratorios con ensayos vivos, no pueden interrumpir su trabajo. También permanecerán abiertas las 24 horas del día tres salas de estudio, para intentar mitigar los perjuicios que este cierre pueda originar en el alumnado: las dos que están ubicadas en los edificios ULL-CajaCanarias de los campus de Anchieta y Guajara, y la de la Escuela Técnica Superior de Náutica, Máquinas y Radioelectrónica Naval. Si la demanda fuera superior a la esperada, la ULL abrirá nuevos espacios que serían debidamente comunicados a través de la web institucional.
También cerrará el registro general de la ULL y se han declarado inhábiles los días comprendidos entre el 30 de diciembre y el 7 de enero, ambos inclusive. Aún así, se mantendrá abierta la Sede Electrónica, que podrá recibir documentos pero cuya tramitación quedará interrumpida hasta la nueva apertura del centro el 8 de enero. Igualmente permanecerá activo el Campus Virtual de la ULL, tanto en el acceso al mismo como en sus contenidos.
La preparación de este cierre, una medida tan delicada como novedosa en esta comunidad autónoma, ha llevado varios meses, y se ha desarrollado a través de un plan diseñado por un equipo técnico compuesto por personal universitario de diferentes áreas, bajo la coordinación de la Gerencia de la ULL. Toda la información sobre este proceso está disponible en una sección específica de la página web institucional (www.ull.es) ubicada en la portada. También se ha habilitado la dirección de correo electrónico cierre@ull.es para remitir cualquier duda que pueda surgir.
Esta medida extraordinaria ha sido adoptada por la ULL ante la necesidad de recortar su gasto corriente y, sobre todo, paliar el recorte presupuestario impuesto por el Gobierno de Canarias, que asciende a nueve millones y medio de euros menos que en el ejercicio anterior. Con ello se busca mantener las condiciones de la docencia impartida intactas, y evitar que esta merma afecte a la plantilla de la ULL.
