Este año 2026 ha arrancado de la manera más controvertida posible, con el asalto por parte de Estados Unidos a la presidencia de Venezuela y la captura del que era su presidente, Nicolás Maduro. Este hecho con escasos precedentes se ha visto además reforzado por la actitud imperialista de Donald Trump, amenazando a otras naciones donde también tiene intereses estratégicos y poniendo en entredicho la validez del derecho internacional. Apenas diez días después, la Universidad de La Laguna ha celebrado un debate para escuchar distintas voces expertas sobre el país latinoamericano y las consecuencias de la configuración de un nuevo orden mundial, en medio aún de una gran incertidumbre.
La sesión de análisis tuvo lugar ayer 15 de enero en el Aula Magna del Edificio Central, a la que acudió numeroso público interesado en conocer las casusas de este nuevo escenario mundial y cuáles serán sus consecuencias. El primero en participar en el debate moderado por la periodista Marta Rodríguez fue el responsable de la Misión permanente de España ante Naciones Unidas, Héctor Gómez, quien se conectó en directo desde Nueva York.
El representante diplomático fue nítido acerca de la actuación de EE. UU.: es ilegal y contraviene el derecho internacional. «Es un claro incumplimiento del acuerdo alcanzado por todos los estados miembros de la ONU». Gómez se mostró como un defensor del arreglo pacífico de las controversias y fue muy explícito al afirmar que los recursos naturales de un país son parte de su soberanía. «España quiere trabajar por la paz y la justicia social, y eso no puede venir impuesto por la fuerza», aseveró
También recordó que nuestro país no reconoció los resultados de las elecciones de Venezuela en el verano de 2024 y que ha dado respaldo a numerosos presos políticos. El embajador permanente sostuvo la importancia de defender desde Europa el multilateralismo, frente a las acciones unilaterales y, además, hizo hincapié en la más que destacada ayuda humanitaria que ofrecen los organismos internacionales vinculados a la ONU.
«Más del 25% de la población venezolana requiere ayuda humanitaria urgente», recordando además que 8 millones de ciudadanos han abandonado el país desde 2014. «La vulnerabilidad es extrema, en un país con una inflación de más del 300%. Además, la inseguridad alimentaria alcanza al 40% de la población y a ello se suma una violencia sistémica muy alta. Es una situación insostenible».
«Es muy importante que aquello que creó el sistema multilateral se respete por quienes lo firmaron», recalcó.
También se mostró partidario de apoyar las investigaciones en derechos humanos, y renovó el compromiso del Gobierno de España en labores de mediación. «Me duele que se haya utilizado Venezuela como arma arrojadiza política, cuando lo que procede es unidad de acción». Héctor Gómez volvió a insistir en la relevancia del derecho internacional, gracias al cual muchas agencias internacionales están llevando a cabo una estupenda labor. «Recordemos el papel de la OMS en la Covid-19, o de la propia Unicef con la infancia. Quiero decir que la actuación es permanente, en el plano humanitario sobre todo».
Venezuela, un protectorado de EEUU
Seguidamente intervino Luis Pérez Gil, profesor de Derecho Constitucional en la Universidad de La Launa y analista del Instituto Español de Estudios Estratégicos. Se preguntó por las razones que explican la intervención de EE. UU. en Venezuela, para descartar los argumentos políticos o económicos y referirse tan solo a las geoestratégicos. “EE. UU. ejercía una hegemonía mundial imperfecta, que además estaba en retroceso, frente a otros estados emergentes, como China o Rusia, que no comparten las reglas del juego, y que de hecho son los países con mayor inversión en Venezuela. Ahí está el fundamento de la intervención”.
Para el analista, Trump propone un sistema democrático transaccional, en el que todo es intercambiable, “y de hecho EE. UU. ha convertido Venezuela en un protectorado”. El constitucionalista fue muy claro acerca de dónde reside el poder: “Los cinco estados que conforman el consejo permanente de seguridad de Naciones Unidas son los que crean el derecho internacional”.
Por su parte, el historiador Ángel Dámaso Luis León expuso las causas del declive del chavismo, que sufre una serie de crisis durante el poder y reacciona eliminando a los actores con más capacidad de consenso. “Maduro es consecuencia de ello, y es elegido nuevo presidente porque era una persona muy afín a Chávez”, indicó, en un sistema que nunca fue un poder unipersonal, sino que representaba a una de las familias del régimen.
La Venezuela de hoy está mucho peor que la de hace doce años, con una economía hundida y un sistema represivo muy fuerte, afirmó. “El chavismo previo a Maduro tenía mucho predicamento en la calle, mientras que en la segunda década del siglo XXI vemos una gran decepción con la estructura paraestatal”. Explicó que cuando muere Hugo Chávez, el grupo ligado a Maduro muta hacia la salvaguarda del poder, en el que la clave no es tanto la estructura ideológica como la captación del poder en sí.
Con todo, repuso el profesor, “el chavismo tiene experiencia en lamerse las heridas y reacomodarse a la nueva situación”, dijo. También señaló que el proyecto socialista del chavismo es muy particular, con tesis fuertemente nacionalistas, mezcladas con el izquierdismo revolucionario. “La doctrina ideológica va cambiando mes a mes”.
Luis León señaló que el ataque al derecho internacional nos deja un mundo más sombrío, pero que pese a todo también se abre un rayo de esperanza, pensando en que la ciudadanía pueda algún día decidir un nuevo futuro.
Agustín Rodríguez, vicepresidente de la Asociación Unión Canario Venezolana, ofreció una visión completamente distinta, y mucho más cercana a la posición de los Estados Unidos. “Parece como si EE. UU. fuera el culpable de todo, cuando resulta que la situación económica del país, la falta de medicamentos o la inseguridad ciudadana ya existía antes”.
“Hemos presenciado declaraciones de buenas intenciones en todos los organismos, pero lo cierto es que EE. UU. es el único que ha hecho algo por procurar un cambio”, adujo. “Menos mal que tenemos petróleo y que podremos pagarle a los Estados Unidos”, añadió Rodríguez, quien defendió claramente la intervención estadounidense. “No se atacó a Venezuela, sino a un narcodictador que tenía al país pasando hambre”.
Apoyo a los venezolanos
“En Canarias hemos configurado una familia canario-venezolana en las islas, y nuestra prioridad ahora es sostener una potente red social para darle sostén a los españoles que están allí, por eso mantenemos centros de día, residencias de ancianos o tarjetas de alimentación a más de 5.000 personas y de medicamentos a más de 3.000”, explicó en el debate José Luis Perestelo, viceconsejero de Acción Exterior del Gobierno de Canarias.
“Esta política de apoyo a la población la llevamos a cabo de la mano del Gobierno de España, de forma coordinada”. Perestelo también recordó que hay canarios privados de libertad. “Estamos tratando que los venezolanos que han convivido con nosotros también puedan recibir ayudas”, dijo el viceconsejero, quien afirmó al final de su intervención en que hay que creer en el futuro del país.
La última visión de este asunto correspondió a la profesora de Antropología y Sociología Carmen Ascanio. “Venezuela nunca ha sido un país de emigración, y de hecho la falta de población en siglos atrás ha sido muy acuciante”. Por tanto, “hablamos de una nación que no tenía referentes migratorios y que en un periodo muy corto de tiempo ha experimentado un éxodo impresionante”. Este fenómeno ha hecho que la pirámide poblacional se haya invertido, porque ya no es un país joven como era, y han quedado muchas personas mayores solas en el país. “Esta inversión poblacional va a tener consecuencias terribles en las próximas décadas”.
Recién llegada de una estancia en Venezuela de tres meses, Ascanio dijo haber notado el “enorme dolor de la gente, con familias divididas por la emigración”, advirtiendo que la cuestión emocional es también relevante para un pueblo que nunca había tenido experiencia migratoria.
Grabación íntegra de la sesión:







