La Universidad de La Laguna ha acogido hoy, viernes 13 de marzo, el encuentro literario “En la ínsula de las casas vacías” en el Salón de Actos de la Facultad de Ciencias Sociales y de la Comunicación, una conversación con el escritor David Uclés, ganador del Premio Nadal por su novela “La península de las casas vacías”. El acto combinó literatura, memoria y representación escénica, alternando el diálogo con el autor con fragmentos teatralizados de la obra, interpretados por la Agrupación Teatral de Filología, creando un espacio donde palabra y escena se entrelazaron para explorar las heridas, recuerdos y silencios de la Guerra Civil. Sobre su visita a Tenerife, mencionó que ayer pudo ver el monumento a Franco en la capital y expresó su deseo de no volvérselo a encontrar en su próxima visita.
El acto fue inaugurado por la vicerrectora de Cultura y Extensión Universitaria de la Universidad de La Laguna, Isabel León, quien destacó que “la literatura permite pensar el presente y el futuro sin olvidar el pasado», y celebró que la institución académica sea un espacio donde el arte, la cultura y el pensamiento crítico se encuentren.
A lo largo del evento, el diálogo con el autor se fue intercalando con escenas adaptadas de la novela por la propia Agrupación Teatral de Filología. Sobre el escenario cobraron vida fragmentos de la historia: una madre que pierde a su hijo, jóvenes enviados al frente o hermanos obligados a enfrentarse en la guerra. Las interpretaciones recordaron que, detrás de los grandes acontecimientos históricos, existen siempre vidas concretas, identidades y relatos personales que con frecuencia quedan fuera de los libros de historia.
Diálogo con el autor
El autor conversó con las estudiantes de la Universidad de La Laguna Akeisha llieva y Beatriz Ortiz, y abordó el proceso creativo de “La península de las casas vacías”, una obra que Uclés comenzó a gestar cuando tenía apenas dieciocho años y que terminó durante más de quince años después. Durante ese tiempo, explicó, la novela fue creciendo y transformándose junto a él. “Siempre estuvo ahí”, señaló el autor, que dedicó años a documentarse y recorrer distintos lugares de España para reconstruir las historias y escenarios que aparecen en el libro.
El escritor explicó que su intención no fue elaborar un juicio político sobre la Guerra Civil, sino acercar al lector a lo que ocurrió para que cada persona saque sus propias conclusiones. “Cuando escribí esta novela quería plasmar lo que ocurrió durante la guerra y que cada lector investigue, juzgue y reflexione”, afirmó.
En ese intento de reconstrucción del pasado, la obra presta atención también a historias menos visibles o doblemente silenciadas, como la memoria LGTBIQ+ durante el conflicto. Uclés recordó que, si bien apenas existen testimonios explícitos sobre estas experiencias, es difícil imaginar que el amor o el deseo estuvieran ausentes incluso en medio de la guerra.
Durante el diálogo, el escritor hizo hincapié también en la dificultad de comprender plenamente el miedo y la incertidumbre que vivieron quienes atravesaron aquel periodo. Tras años investigando sobre la guerra, reconoció que resulta casi imposible acercarse a la angustia real que experimentaron las personas que la vivieron. Según explicó, más allá de la violencia o la muerte, una de las sensaciones más perturbadoras debió ser la incertidumbre constante: no saber qué iba a ocurrir, ni cuándo terminaría el conflicto, ni si se volvería a casa.
La conversación derivó también hacia el papel del arte y de la literatura en la sociedad contemporánea. Uclés reflexionó sobre cómo la creciente individualización de la vida social ha debilitado los espacios de encuentro colectivo y de debate. A su juicio, muchas comunidades han perdido parte de las herramientas básicas para dialogar y expresar sus opiniones, en un contexto marcado por la polarización y por el miedo a exponerse públicamente en redes sociales.
Frente a ese escenario, defendió el papel del arte como una vía para generar reflexión y empatía. “El arte tiene la capacidad de transmitir algo a los demás y de hacer ver cosas en las que quizá no nos habíamos detenido”, afirmó, reivindicando también la necesidad de que la palabra crítica siga teniendo espacio en la esfera pública.
El momento final del encuentro volvió a poner el foco en la dimensión escénica del acto. La Agrupación Teatral de Filología cerró la velada con una de las representaciones más intensas de la jornada, una recreación inspirada en las palabras de Miguel de Unamuno sobre el conflicto. En ella se evocaba la idea de que la Guerra Civil fue, en palabras del intelectual, “un suicidio colectivo”, al tiempo que se subrayaba el papel de la cultura y del pensamiento como herramientas para comprender el pasado y evitar repetir sus errores.
La escena ponía el acento en la responsabilidad de quienes narran, investigan o crean para mantener viva la memoria. En ese sentido, la representación insistía en la necesidad de contar también las historias de quienes quedaron fuera de los relatos oficiales: los anónimos, los olvidados y todas aquellas personas cuyas vidas quedaron marcadas por la guerra.
Como cierre del acto, Isabel Castells, directora del Secretariado de Desarrollo Cultural y Biblioteca, entregó al escritor un obsequio simbólico vinculado a la tradición insular: un conjunto de textos y materiales sobre San Borondón, la isla legendaria del imaginario canario. Un regalo que, como la propia novela de Uclés, combina historia, mito y memoria para recordar que la literatura sigue siendo un territorio donde pasado y presente dialogan.

