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Un estudio de la ULL relaciona los perfiles de alumnado universitario con su tendencia al abandono de los estudios

martes 19 de mayo de 2026 - 11:51 GMT+0000

Imagen de alumnado que realizó la PAU en junio de 2025.

Uno de los grandes retos de la educación en España es el abandono universitario. Según un informe publicado por el Instituto Nacional de Estadística con datos del Sistema Integrado de Información Universitaria, tres de cada diez estudiantes universitarios abandonan sus estudios antes de completarlos. Esta realidad plantea desafíos que deben tratarse para mejorar la retención de dicho alumnado.

Un estudio de la Universidad de La Laguna ha identificado los perfiles de los estudiantes universitarios según su satisfacción y engagement (grado de implicación activa del alumnado en el proceso de aprendizaje, que incluye la motivación o el compromiso), y el vínculo de cada perfil con el riesgo de abandono en tres campus españoles. Los resultados muestran que los estudiantes insatisfechos y poco implicados, sobre todo en cursos avanzados, tienen mayor probabilidad de dejar los estudios, mientras que los que inician sus estudios con motivación tienen menor riesgo.

El artículo, publicado por Juan José Sosa Alonso, profesor titular del departamento de Didáctica e Investigación Educativa de la ULL, contó con una muestra estratificada de 2.352 estudiantes de universidades públicas de La Laguna, Zaragoza y Huelva. Además, la muestra incluye alumnado de las cinco ramas de conocimiento: Arte y Humanidades, Ciencias Sociales y Jurídicas, Ciencias de la Salud, Ciencias Ambientales y Arquitectura e Ingeniería.

Para estimar la probabilidad de abandono, el estudio desarrolló un modelo de regresión logística utilizando registros administrativos de las universidades participantes. Dichos registros incluían a 176.907 estudiantes matriculados entre los cursos 2010-2011 y 2023-2024, de los cuales 60.455 (34,2%) abandonaron y 116.452 (65,8%) terminaron sus estudios, una tasa que según los investigadores es coherente con las cifras nacionales.

Asimismo, el trabajo ha identificado cinco perfiles de estudiantes, basados en diferentes combinaciones de variables de satisfacción académica y engagement, entre las que se incluyeron: edad, género, ocupación de la familia y del estudiantado, nacionalidad, distancia al campus, vía de acceso, campo de estudio, tipo de matrícula, nota de acceso, preferencia de estudios, asignaturas aprobadas y promedio académico.

Los resultados de estas combinaciones presentaron solapamientos, por lo que la investigación considera que las variables de satisfacción académica y engagement deben tenerse en cuenta como dimensiones flexibles más que como categorías fijas. Estos resultados sugieren que las agrupaciones representan “etapas” en la trayectoria del estudiante y no tanto una taxonomía rígida de tipos de estudiantes. El grupo 1, con alta satisfacción y engagement, agrupa estudiantes jóvenes y de reciente ingreso, mientras que los grupos 2 y 4 reflejan experiencias más avanzadas, con expectativas moderadas (correspondiente al 2) y con cierto desencanto (tratándose del 4), lo que indica el carácter dinámico de la experiencia universitaria y su relación con el abandono.

Sin embargo, la investigación recalca que la satisfacción inicial no depende únicamente de la edad, sino que converge con otras variables como el inicio del ciclo universitario en sí. Lo que se desprende de los resultados es que perfiles con niveles similares de satisfacción (grupos 2 y 3) o de engagement (grupos 1, 3 y 5) presentan consecuencias distintas sobre la probabilidad de abandono, lo que pone de relieve la compleja interacción entre satisfacción, engagement y variables personales o contextuales. Los perfiles que combinan alta satisfacción y compromiso predominan en los segmentos de alta probabilidad de graduación académica, mientras que los intervalos más altos se caracterizan por baja satisfacción o compromiso. Esto refuerza la necesidad de fomentar ambas dimensiones para reducir la tasa de abandono.

El trabajo subraya que esta interpretación es de carácter correlacional, no causal, ya que el diseño transversal impide establecer causalidad. No obstante, los patrones observados por el grupo de investigadores son coherentes con procesos dinámicos en la experiencia estudiantil. Por ello, cabe resaltar la probabilidad de que el alumnado del grupo 1 evolucione hacia los otros cuatro grupos a lo largo de su trayectoria universitaria, configurándose recorridos que pueden culminar tanto en el abandono como en la graduación universitaria.

En la investigación se ha aplicado el algoritmo de clustering fuzzy C-means, una técnica de agrupamiento que permite congregar elementos con una pertenencia parcial en su grupo, lo que refleja mejor los fenómenos educativos, donde la satisfacción y el engagement representan estados que son transicionales. Aunque los estudiantes se asignaron según su mayor pertenencia a cada agrupación, esta estructura difusa se tuvo en cuenta para la interpretación final. El uso de esta técnica ha mejorado la comprensión de la relación entre satisfacción y engagement y pone de manifiesto la complementariedad de ambos enfoques y la necesidad de integrar de forma más completa variables personales y contextuales.

El trabajo concluye que unir factores emocionales y situacionales con estos algoritmos mejora la detección del abandono, y sugiere que tomar medidas personalizadas en cada curso puede reducir estos datos.


Archivado en: Destacado, Investigación, Portada ULL