El Aula Magna Blas Cabrera Felipe de la Universidad de La Laguna ha sido escenario esta semana de un encuentro institucional y científico organizado por la Fundación Mujeres por África, acompañado del Instituto Universitario de Estudios de las Mujeres, la Unidad de Cultura y Divulgación Científica, el Aula Cultural de Divulgación Científica –todos de la ULL- y la Agencia Canaria de Investigación, Innovación y Sociedad de la Información (ACIISI).
Bajo el título «Ciencia sin fronteras: el liderazgo de científicas africanas en Canarias», el evento reunió a representantes institucionales, investigadoras y centros científicos en torno a una pregunta central: ¿cómo puede Canarias convertirse en un espacio de encuentro y producción de conocimiento compartido entre Europa y África?
La jornada arrancó con intervenciones que marcaron el tono del debate. La vicerrectora de Internacionalización y Cooperación de la ULL, Inmaculada González Pérez, subrayó el beneficio mutuo de construir relaciones más sólidas entre Europa y África, y reafirmó el compromiso de la institución con el impulso del talento femenino africano.
Por su parte, el director de la ACIISI, Javier Franco Hormiga, situó a Canarias como un hub internacional de conocimiento, señalando cuatro pilares clave para una cooperación científica de calidad: buena gobernanza, financiación, cultura de la ciencia e internacionalización. Destacó además que Canarias es una de las pocas —si no la única— comunidad autónoma con una estrategia específica Canarias-África.
Desde la Fundación Mujeres por África, se puso en valor el papel del programa Science by Women como motor de la cooperación científica a través de las mujeres, y se insistió en la necesidad de contar con instituciones que apoyen y sostengan estas iniciativas en el tiempo.
Mesa institucional: de los deseos a las acciones concretas
El primer panel, moderado bajo el marco de las instituciones como impulsoras del liderazgo femenino científico africano, profundizó en cómo convertir los compromisos declarativos en políticas reales. González Pérez destacó la posición estratégica y tricontinental de la ULL —con mirada a América, Europa y África— y enumeró las vías concretas a través de las que la universidad materializa ese posicionamiento: programas de movilidad, transferencia de conocimiento, redes y becas.
Nasara Cabrera, directora de Cooperación de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, introdujo una reflexión muchas veces omitida: la necesidad de incorporar la perspectiva de género en la evaluación del impacto de los programas de cooperación universitaria. Señaló que, en proyectos de formación de formadores, los perfiles masculinos suelen priorizarse. Esto no ocurre por falta de mujeres cualificadas, sino porque no se las busca. Subrayó también la urgencia de generar referentes femeninos tanto en Europa como en el continente africano.
El debate derivó hacia una reflexión compartida sobre la necesidad de descolonizar la cooperación científica, entender la transferencia de conocimiento como un proceso bidireccional y dar continuidad a las iniciativas para que no queden en acciones puntuales.
Panel testimonial: ciencia vivida en primera persona
La segunda mesa ofreció el espacio más personal del encuentro. Las investigadoras del programa Science by Women compartieron cómo sus estancias en Canarias han transformado su trayectoria profesional.
Amira Tawfeek, investigadora en el Instituto de Astrofísica de Canarias, explicó que la experiencia la ha impulsado a avanzar en su carrera. Sywar Belkahla, investigadora en la Plataforma Oceánica de Canarias (PLOCAN), habló de cómo su colaboración le ha permitido integrar una visión multidisciplinar.
Las científicas canarias participantes apuntaron a los obstáculos estructurales del sistema: la rigidez burocrática que actúa como barrera adicional para las mujeres, la dificultad de ejercer el liderazgo cuando se suman responsabilidades familiares, y la necesidad de redefinir qué forma puede tomar ese liderazgo atendiendo a la trayectoria personal y profesional de cada una. También se abordó la importancia de la divulgación científica para desmitificar la idea de que existe una «ciencia de género». No hay conocimiento masculino ni femenino, pero sí barreras desiguales de acceso.
El evento, enmarcado en el programa Science by Women de la Fundación Mujeres por África, dejó patente que Canarias tiene vocación y condiciones para ser un espacio de encuentro científico entre continentes. Y que visibilizar el liderazgo de las investigadoras africanas no es solo un acto de justicia, sino una apuesta estratégica por una ciencia más diversa, conectada y poderosa.

