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Investigadores de la ULL detectan cambios en los artrópodos del PN del Teide en los últimos 30 años

jueves 25 de junio de 2026 - 08:50 GMT+0000

Investigadores de la Universidad de La Laguna han analizado el impacto del cambio climático en la biodiversidad de artrópodos del Parque Nacional del Teide y alertan de un proceso de homogeneización faunística. El estudio, liderado por Nuria Macías Hernández y Carlos Ruiz Carreira, del grupo de investigación Sistemática, Biogeografía y Evolución de Artrópodos de Canarias, ha consistido en un análisis comparativo de la biodiversidad de artrópodos del Parque respecto a la muestreada hace 30 años.

Este trabajo se enmarca en el proyecto “Extinciones en la cumbre: Impacto del cambio climático en la biodiversidad de artrópodos del Parque Nacional del Teide”, financiado por la Convocatoria de Proyectos de Investigación 2022 de la Fundación CajaCanarias y la Obra Social “la Caixa”, con colaboración de Gesplan, y concluido recientemente tras tres años de investigación. Parte de sus resultados han sido publicados en la revista Biodiversity Data Journal.

El proyecto surge con el objetivo de replicar los muestreos estandarizados realizados en la década de 1990 por el catedrático Pedro Oromí, con el fin de comparar y analizar los cambios producidos en la fauna de artrópodos del Parque Nacional del Teide, uno de los ecosistemas de alta montaña más singulares de Europa. Para ello, se llevó a cabo una campaña intensiva de muestreo entre 2024 y 2025, en la que se reprodujeron los protocolos originales en 12 localidades representativas del Parque, seleccionadas por su diversidad de hábitats y condiciones ambientales, y se combinaron distintas técnicas de captura y observación. Asimismo, se realizó un análisis del impacto del cambio climático con el objetivo de establecer posibles relaciones entre el declive de las comunidades de artrópodos, el aumento de las temperaturas y la transformación de la vegetación en las áreas estudiadas.

Nuria Macías destaca que el estudio ha arrojado varios resultados relevantes. Por un lado, en términos de diversidad, se constató una elevada riqueza biológica de artrópodos, con más de 21.000 individuos registrados y más de 500 taxones identificados. Los investigadores subrayan, además, el hallazgo de 57 especies no citadas previamente en el Parque Nacional.

No obstante, al comparar estos datos con los obtenidos hace tres décadas, se observa una disminución en la diversidad de especies y cambios en la estructura de las poblaciones, que tienden a la homogeneización. Este descenso no afecta por igual a todos los grupos: los insectos de los órdenes Diptera (moscas y mosquitos) e Hymenoptera (abejas, avispas y hormigas) figuran entre los más perjudicados. Los datos evidencian no solo la pérdida de determinadas especies, sino también procesos de reemplazo y una creciente tendencia hacia la homogeneización faunística. Daniel Suárez, también participante en este proyecto, señala que estos patrones apuntan a una pérdida de la singularidad entre las parcelas analizadas.

Además, se realizaron censos de vegetación siguiendo la misma metodología de Oromí y sus colaboradores. Los resultados confirmaron cambios notables en la composición vegetal, con una disminución de la retama y un aumento de especies como el rosalito de cumbre. Señalan que estas transformaciones, junto con el incremento de las temperaturas, estarían contribuyendo a los cambios observados en los artrópodos.

De forma complementaria, se llevó a cabo la secuenciación de códigos de barras de ADN en grupos como arañas, coleópteros y polinizadores, con el fin de crear una librería genómica de referencia. El objetivo de este esfuerzo es avanzar progresivamente en la creación de un banco de datos que reúna la información genética de las especies presentes en el Parque. Este enfoque ya ha permitido identificar especies crípticas, es decir, aquellas morfológicamente idénticas o muy similares, pero genéticamente diferenciadas y aisladas entre sí, según explica el investigador Carlos Ruiz.

Otra de las ventajas de la secuenciación de estos grupos taxonómicos es que permite analizar su historia evolutiva, denominada diversidad filogenética, y su diversidad funcional a lo largo de los últimos 30 años. Los investigadores destacan que muchas de estas especies de invertebrados, en gran parte endémicas, desempeñan funciones esenciales en sus ecosistemas y forman complejas redes ecológicas, por lo que el objetivo no era únicamente determinar cuántas especies de artrópodos habitan en el Teide, sino también comprender si se ha visto modificado el papel que desempeñan en la naturaleza. Daniel Suárez señala que no se han producido cambios significativos en estos dos componentes de la diversidad, lo que sugiere que el reemplazo de especies no ha conllevado modificaciones sustanciales en las funciones ecológicas ni en la historia evolutiva de las comunidades.

Los investigadores añaden que estos hallazgos evidencian la vulnerabilidad de los ecosistemas montanos insulares, que actúan como refugios biológicos frente al calentamiento global. La menor diversidad observada entre los distintos puntos de muestreo en la década de 2020 apunta a una pérdida de la beta-diversidad espacial característica de los gradientes de alta montaña. Asimismo, los análisis identifican la temperatura y la precipitación como los principales factores que explican estos cambios.

Por un lado, el aumento de las temperaturas mínimas parece favorecer la llegada de especies procedentes de zonas más bajas, lo que puede incrementar el número total de especies. Por otro, el incremento de la temperatura media tiene un efecto negativo al reducir la diversidad biológica. La precipitación anual, además, se revela como un factor clave para determinar qué especies pueden persistir en este entorno más seco, al influir directamente en la supervivencia de sus poblaciones.

En conjunto, la evidencia de estos cambios estructurales en la entomofauna pone de relieve la necesidad de implementar programas de seguimiento biológico a largo plazo, así como de actualizar las estrategias de conservación, con el objetivo de mitigar la pérdida de biodiversidad y preservar las funciones ecosistémicas en este importante punto caliente de biodiversidad.


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