Un estudio liderado por la Universidad de La Laguna revela que la lapa majorera (Patella candei), especie endémica presente únicamente en Fuerteventura y las islas Salvajes (Madeira), ha desaparecido prácticamente de toda la costa de Fuerteventura y del islote de Lobos. Actualmente, solo sobrevive una única población relicta al sur de Fuerteventura, en la península de Jandía, lo que enciende las alarmas sobre el inminente peligro de extinción de este molusco en el archipiélago canario.
La investigación ha sido publicada en la revista Aquatic Conservation: Marine and Freshwater Ecosystems por el grupo de investigación de Ecología de las Comunidades Marinas y Conservación (ECOMAR) de la Universidad de La Laguna. El trabajo se enmarca en la tesis doctoral de Marina Aliende Hernández, bajo la dirección de los investigadores José Carlos Hernández y Beatriz Alfonso, y ha contado con la colaboración del profesor honorífico Jorge Núñez, quien llevó a cabo los primeros muestreos de esta especie en 1994.
Un plan de recuperación insuficiente
La lapa majorera es una especie emblemática de Canarias que habita en las zonas de mareas. Al quedar expuesta al aire durante la marea baja, se vuelve extremadamente susceptible a la presión marisquera, su principal amenaza. Lo que más llama la atención de los resultados es que, a pesar de que en 2015 se instauró un plan de recuperación (Decreto 161/2015, BOC 136) que estableció áreas de conservación prioritarias y la prohibición total de su recolección, este estudio demuestra, mediante una comparación histórica con datos publicados en las últimas décadas, que su estado no ha mejorado.
Este escenario alerta sobre la necesidad urgente de poner el foco de atención y desarrollar nuevas estrategias para proteger a esta especie. En este sentido, el trabajo destaca que el área de Jandía donde aún persiste la lapa majorera se caracteriza por presentar un fuerte oleaje durante todo el año, un factor físico que podría estar dificultando el marisqueo ilegal al limitar el acceso a la costa.
El factor del cambio climático
Para indagar en las causas ambientales que están afectando a la especie, el equipo científico evaluó variables oceanográficas a lo largo de Fuerteventura, explorando la relación entre el aumento de la temperatura del aire y del mar con el declive del molusco. Aunque los autores señalan que es necesario desarrollar experimentos específicos de estrés térmico para llegar a una conclusión inequívoca, los datos climatológicos analizados sugieren que la tendencia al calentamiento de las últimas décadas también ha podido influir negativamente en la alarmante situación de la especie.
Las lapas son especialmente vulnerables cuando su abundancia disminuye drásticamente. Al ser organismos de fertilización externa, dependen de la presencia de un gran número de individuos maduros y cercanos entre sí para asegurar el éxito reproductivo y la prosperidad de la población. Por ello, el estudio concluye que las futuras acciones de conservación deberían poner el foco en explorar el cultivo en laboratorio de ejemplares de Fuerteventura y su posterior reinserción en el medio natural, priorizando zonas con condiciones oceanográficas similares a las de la península de Jandía, el último refugio de la lapa majorera.

