La Facultad de Economía, Empresa y Turismo de la Universidad de La Laguna acogió recientemente el taller «Diseño estratégico de la carrera investigadora: propósito, equilibrio e impacto», impartido por Sofía Louise Martínez-Martínez, profesora e investigadora de la Universidad de Málaga. La actividad, a la que asistieron más de 20 personas, fue organizada conjuntamente por el centro anfitrión y la Cátedra Fundación DISA de Jóvenes Emprendedores, en el marco de Conecta Campus Guajara, y estuvo dirigida especialmente a alumnado interesado en la carrera investigadora, doctorandos y jóvenes investigadores.
La sesión, presentada por la decana del centro, Inés Ruiz, tuvo como objetivo ayudar a las personas participantes a adoptar una actitud más consciente y estratégica ante su desarrollo profesional, superando una visión de la carrera investigadora centrada exclusivamente en la acumulación de méritos o en la respuesta a las exigencias inmediatas.
Para favorecer la participación y el intercambio de experiencias, el taller comenzó con una dinámica de speed networking en pequeños grupos. Esta actividad permitió visibilizar la diversidad de trayectorias, intereses y experiencias que conviven durante la etapa doctoral, así como algunos retos compartidos, entre ellos los rechazos académicos, los cambios en las líneas de investigación o el síndrome del impostor.
El contenido se estructuró en torno a tres dimensiones: propósito, equilibrio e impacto. En el bloque dedicado al propósito se destacó la importancia de construir una visión de la carrera a largo plazo, alinear el trabajo doctoral con los valores y objetivos personales y conocer las diferentes trayectorias profesionales disponibles después del doctorado. La sesión subrayó que no existe un único recorrido válido y que la formación doctoral puede conducir tanto a la carrera académica como a otros ámbitos profesionales, entre ellos la empresa, las instituciones públicas o el emprendimiento. También se presentaron diez recomendaciones para orientar estratégicamente esta etapa.
El bloque sobre equilibrio abordó la sostenibilidad del trabajo académico y la necesidad de gestionar de manera consciente tres recursos limitados: el tiempo, la atención y la energía. Se analizaron algunas de las principales trampas de la gestión del tiempo en la investigación, como trabajar únicamente bajo la presión de los plazos, confundir estar ocupado con ser productivo, aceptar demasiadas tareas, el perfeccionismo, las distracciones, la falta de objetivos definidos o el miedo a perder oportunidades. Frente a estas dinámicas, se propusieron estrategias prácticas basadas en la priorización, la definición de objetivos concretos y la creación progresiva de hábitos sostenibles.
Finalmente, el bloque sobre impacto se centró en cómo maximizar el valor académico, social y profesional de la investigación. Se abordaron cuestiones relacionadas con la divulgación científica, la visibilidad, la construcción de una marca personal, el desarrollo de redes de colaboración y las primeras competencias de liderazgo y trabajo en equipo. En conjunto, el taller invitó a entender la carrera investigadora como un proceso que debe diseñarse de forma intencional, combinando ambición y excelencia con bienestar, coherencia personal y capacidad para generar impacto.

