
Alan Turing
Padre de la computación | 1912 – 1954
“Si una máquina se comporta de forma tan inteligente como un ser humano, entonces es tan inteligente como él.”
En 1936, con apenas 24 años, Turing publicó un artículo que definía qué es «computar» antes de que existiera un solo ordenador: la máquina de Turing, un modelo teórico capaz de ejecutar cualquier algoritmo imaginable. Esa idea abstracta es, literalmente, el fundamento sobre el que se construye toda la informática moderna.
En Bletchley Park lideró el equipo que diseñó la Bombe, una máquina electromecánica capaz de descifrar los mensajes cifrados por Enigma, el sistema que usaba la marina alemana. Historiadores calculan que romper Enigma acortó la guerra en Europa varios años y salvó un número muy elevado de vidas. Fue, en la práctica, el primer gran triunfo de la computación aplicada a un problema real y urgente.
En 1952, Turing fue procesado por «indecencia grave» —la homosexualidad era entonces delito en el Reino Unido— y condenado a castración química como alternativa a la cárcel. Perdió su acreditación de seguridad y quedó apartado del trabajo que le había dado sentido a su vida. En junio de 1954 fue encontrado muerto en su casa; junto a él, una manzana mordida. La investigación oficial concluyó que se había suicidado por envenenamiento con cianuro, aunque algunos historiadores han señalado que las pruebas no son del todo concluyentes. El Reino Unido no le pidió disculpas formales hasta 2009, y la reina Isabel II lo indultó póstumamente en 2013.
Circula desde hace décadas la idea de que el logotipo de Apple —una manzana mordida— es un homenaje a Turing. Es una historia muy repetida, pero tanto el diseñador del logo, Rob Janoff, como Apple la han desmentido explícitamente: aseguran que el «mordisco» solo se añadió para que, a tamaño pequeño, la silueta no se confundiera con una cereza. La coincidencia sigue sin probarse, pero tampoco ha dejado nunca de contarse.

Alan Turing
Padre de la computación | 1912 – 1954
“Si una máquina se comporta de forma tan inteligente como un ser humano, entonces es tan inteligente como él.”
En 1936, con apenas 24 años, Turing publicó un artículo que definía qué es «computar» antes de que existiera un solo ordenador: la máquina de Turing, un modelo teórico capaz de ejecutar cualquier algoritmo imaginable. Esa idea abstracta es, literalmente, el fundamento sobre el que se construye toda la informática moderna.
En Bletchley Park lideró el equipo que diseñó la Bombe, una máquina electromecánica capaz de descifrar los mensajes cifrados por Enigma, el sistema que usaba la marina alemana. Historiadores calculan que romper Enigma acortó la guerra en Europa varios años y salvó un número muy elevado de vidas. Fue, en la práctica, el primer gran triunfo de la computación aplicada a un problema real y urgente.
En 1952, Turing fue procesado por «indecencia grave» —la homosexualidad era entonces delito en el Reino Unido— y condenado a castración química como alternativa a la cárcel. Perdió su acreditación de seguridad y quedó apartado del trabajo que le había dado sentido a su vida. En junio de 1954 fue encontrado muerto en su casa; junto a él, una manzana mordida. La investigación oficial concluyó que se había suicidado por envenenamiento con cianuro, aunque algunos historiadores han señalado que las pruebas no son del todo concluyentes. El Reino Unido no le pidió disculpas formales hasta 2009, y la reina Isabel II lo indultó póstumamente en 2013.
Circula desde hace décadas la idea de que el logotipo de Apple —una manzana mordida— es un homenaje a Turing. Es una historia muy repetida, pero tanto el diseñador del logo, Rob Janoff, como Apple la han desmentido explícitamente: aseguran que el «mordisco» solo se añadió para que, a tamaño pequeño, la silueta no se confundiera con una cereza. La coincidencia sigue sin probarse, pero tampoco ha dejado nunca de contarse.