La Universidad de La Laguna acogió recientemente la defensa de la tesis doctoral “El papel de la figura paterna en los procesos de evaluación e intervención familiar”, que profundiza en la limitada participación de los padres en los Servicios de Atención a la Infancia, la Adolescencia y las Familias (SAIAF) y que propone un modelo explicativo y diversas acciones para favorecer su implicación activa en estos procesos.
Su autora es Regina de Fátima Castellano Díaz, personal investigador en formación de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, y su director, Juan Carlos Martín Quintana, de la misma institución. La investigación ha sido defendida en la Universidad de La Laguna, en la modalidad de mención internacional, ya que la nueva doctora la realizó matriculada en el Programa de Doctorado en Psicología del centro tinerfeño, que será por el cual recibirá su título.
La defensa contó con un tribunal presidido por la profesora de la Universidade da Coruña Silvia López Larrosa, actuando como secretaria Miriam Álvarez Lorenzo, del área de Trabajo Social y Servicios Sociales de la Universidad de La Laguna y, como vocal, Dora Isabel Fialho Pereira, de la Universidad de Madeira. El trabajo obtuvo la calificación de sobresaliente cum laude.
El trabajo parte de una realidad ampliamente reconocida en el ámbito de la intervención familiar: pese a la importancia del rol paterno en el desarrollo y el bienestar de niños, niñas y adolescentes, la participación de los padres en los procesos de evaluación e intervención familiar sigue siendo escasa y poco investigada. Esta laguna de conocimiento es uno de los principales ejes que aborda la tesis.
Según explica la autora, su interés por esta línea de investigación surge tanto de su formación académica como de su experiencia profesional como trabajadora social, pues en ambas facetas constató que, en muchas ocasiones, las intervenciones se iniciaban contactando únicamente con las madres, una práctica que contribuye a la exclusión de los padres y refuerza la idea de que la responsabilidad del bienestar familiar recae principalmente sobre ellas, cuando ambas figuras parentales deberían corresponsabilizarse de la crianza y la educación.
Desde esta perspectiva, la tesis subraya la necesidad de analizar el papel de las figuras paternas en los SAIAF no solo para visibilizar su importancia, sino también para avanzar hacia modelos de intervención más igualitarios y ajustados a la realidad familiar. Reconocer a los padres como cuidadores principales y no solo como un apoyo secundario resulta clave para promover modelos de paternidad afectuosa, implicada y comprometida.
La investigación pone de manifiesto los beneficios de la participación paterna a distintos niveles: para los y las profesionales, facilita el acceso a una información más completa sobre la situación familiar y refuerza el trabajo con el núcleo familiar; y para niños, niñas y adolescentes, se asocia a una reducción del riesgo de malos tratos, una menor probabilidad de separaciones familiares, una mejora del desarrollo integral y una disminución de las conductas de riesgo. Además, la implicación paterna contribuye a mejorar la coparentalidad, el bienestar de las madres y el desarrollo de las habilidades parentales de los propios padres.
Para analizar este fenómeno, la tesis emplea una metodología mixta de carácter secuencial exploratorio, que combina enfoques cualitativos y cuantitativos. En una primera fase cualitativa participaron 33 personas a través de grupos focales y entrevistas en profundidad con profesionales, madres y padres usuarios de los SAIAF. Posteriormente, la fase cuantitativa contó con una muestra de 433 profesionales que permitió contrastar los hallazgos con una población amplia y representativa.
Entre los resultados más relevantes está la evidencia de la relación entre la baja participación paterna y las condiciones laborales de los profesionales. La tesis muestra que un número significativo de profesionales con buenas competencias desarrolla su labor en entornos laborales poco favorables, lo que afecta tanto a su bienestar como a la calidad de las evaluaciones y a la protección del interés superior de niños, niñas y adolescentes. Asimismo, los profesionales con peores condiciones laborales y menores competencias tienden a presentar más prejuicios hacia las figuras paternas y a priorizar el trabajo con las madres.
A partir de estos hallazgos, el trabajo propone diversas líneas de actuación como reforzar la formación universitaria y continua de los profesionales para intervenir con padres; mejorar las condiciones laborales en el ámbito de la evaluación e intervención familiar; y adaptar protocolos y procedimientos institucionales que faciliten la inclusión de las figuras paternas. También subraya la importancia de promover una cultura organizativa con una visión positiva de la paternidad y desarrollar políticas públicas que fomenten modelos de paternidad comprometida, corresponsable e igualitaria.
Esta tesis se enmarca en una experiencia interuniversitaria que la autora valora de forma muy positiva, al haberle permitido contrastar perspectivas, acceder a distintos contextos académicos y fortalecer el rigor del proceso investigador. Esta trayectoria se ha visto reforzada, además, con una estancia de investigación en la Universidad de Stirling (Reino Unido) y la participación en congresos internacionales y publicaciones científicas.

