El Museo de Prehistoria de Valencia acoge hasta finales de octubre la exposición fotográfica ‘Arqueología canaria en Egipto‘ del fotógrafo José Miguel Barrios, quien documenta la labor de exploración de un equipo investigador de la Universidad de La Laguna en la necrópolis de Assasif Sur, situada frente a la actual Luxor, la antigua Waset (Tebas), en Egipto. El Proyecto dos cero nueve, iniciado en 2012, nació con el propósito de excavar, documentar, estudiar y conservar la tumba tebana TT 209, ubicada en la orilla occidental del Nilo, en la ladera norte del wadi Hatasun.
Este monumento funerario fue construido como lugar de enterramiento para la familia de Nisemro, un alto dignatario de origen nubio que vivió durante la Dinastía XXV. Desde sus inicios, la misión arqueológica internacional está dirigida por el profesor titular de Historia Antigua Miguel Ángel Molinero Polo y ha evolucionado hasta convertirse en un estudio integral del paisaje arqueológico del wadi Hatasun, un territorio que testimonia una secuencia de ocupación humana que se remonta a miles de años.
La muestra recoge el trabajo de la misión a través de la mirada del fotógrafo José Miguel Barrios Mufrege, cuyas imágenes acercan al visitante al día a día de la excavación, tanto a través de las técnicas como de la convivencia del equipo. Objetos, personas y paisajes transmiten a través de estas imágenes el ritmo de las campañas arqueológicas y la experiencia del equipo multidisciplinar que participa en ellas, al tiempo que reflejan el rigor y la constancia del trabajo arqueológico en el wadi Hatasun.
La exposición ‘Arqueología canaria en Egipto‘, comisariada por Miguel Ángel Molinero y Alfonso Martín, del Museo de San Isidro de Madrid, refleja además la envergadura del proyecto y sus distintas fases de trabajo desde la identificación de accesos y áreas del complejo funerario hasta la exploración de estancias subterráneas, algunas aún intactas, cuyos hallazgos han permitido reconstruir rituales y fases de uso a lo largo del tiempo.
El fotógrafo también se hace eco en sus imágenes de algunas de las piezas singulares halladas por el equipo de arqueología, como ánforas fenicias o los depósitos de momificación, que proporcionan información no solo de las prácticas y ritos funerarios, sino sobre importantes conexiones culturales.
En sus once campañas, la última desarrollada este año, el Proyecto dos cero nueve ha ampliado su ámbito de estudio a nuevas áreas de la cuenca del wadi, ofreciendo una visión más completa de la evolución del territorio y de la vida en esta necrópolis egipcia. Esta exposición es el resultado de la colaboración entre la Dirección General de Patrimonio Cultural del Gobierno de Canarias, la Universidad de La Laguna y el Museo de San Isidro.

